La doble campeona del mundo, subcampeona olímpica y líder mundial del año en la modalidad de triple salto, Caterine Ibargüen, nunca se ha sentido la mejor pero está convencida de que será una de las favoritas al triunfo en los Juegos Olímpicos de Río-2016.
“Considero que ahora soy la menos mala, nunca me he considerado la mejor, pero los resultados nos han dicho todo, y sé que voy a llegar como una de las favoritas. Esperemos estar en óptimas condiciones física y psicológicamente”, manifestó Ibargüen.
La kazaja Olga Rypakova, última atleta que había vencido a la colombiana en triple salto, hace cuatro años en la final olímpica de Londres-2012, acabó este 5 de junio con una racha ganadora de la campeona mundial que se prolongaba hasta las 34 victorias consecutivas.
En la mente de Ibargüen figura ahora sumar para el país una medalla más de oro olímpica, la tercera después de las conseguidas por María Isabel Urrutia (halterofilia) en Sydney-2000 y Mariana Pajón (BMX) en Londres-2012.
El progreso en su trabajo, la potencia que imprime en cada salto y la mentalidad ganadora que la acompañan la han hecho poseedora de grandes triunfos, entre ellos la Liga Diamante en donde en los últimos tres años se ha mantenido invicta.
“Espero seguir ganando y que Dios me dé el privilegio de poder lograr el oro en Río de Janeiro, para ello debo estar en óptima salud y con la mente puesta en lo que quiero”.
Sobre el gran nivel que ha mantenido en los últimos años, la mejor atleta del momento en Colombia afirmó que es el resultado de su disciplina y de los objetivos que busca cada día.
“De esta manera gano más responsabilidad para seguir trabajando y seguir así en esta racha de victorias”.
Y es que en la mente de Ibargüen no solo está darle a Colombia un nuevo oro olímpico, sino tratar de superar su mejor marca, de 15,31 metros, que consiguió en Mónaco en 2014, en una de las paradas de la Liga Diamante, y si puede, intentará romper también la marca mundial de 15,50 metros que tiene en su poder desde 1995 la ucraniana Inessa Kravets.
Sin embargo, aclaró que aunque romper su propia marca es uno de sus grandes anhelos, no se desvela por ese objetivo. “Tampoco me quita el sueño, pero estoy trabajado para eso y espero que algún día Dios me dé el privilegio de ser la mujer que más ha saltado a nivel del mundo”, señaló.
A la hora de hablar de rivales la atleta colombiana tiene claro que ella misma es la principal. “La primera rival soy yo misma y después el resto viene por añadidura”.
Ibargüen sabe que todo el trabajo que viene haciendo está enfocado a los Olímpicos, pero en el camino habrá disputado “más o menos doce pruebas internacionales”.
Ibargüen, que estudió enfermería, afirma que por ahora el deporte copa todo su tiempo. “El alto rendimiento es muy celoso con otras disciplinas, así que estoy ciento por ciento metida con el atletismo”, aseguró .
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