Sus uñas tienen que estar bien pintadas y si es de amarillo, azul y rojo, mucho mejor. El cabello debe estar aplanchado o con una trenza adornada con buen moño, eso le da tranquilidad para la ocasión. También maquilla su rostro y sus labios siempre llevan brillo.
Ella, al igual que sus compañeras, se demoran hasta tres horas preparándose para cada compromiso que, aunque parezca extraño, no tiene que ver con una pasarela de modas, sino con un partido de rugby femenino. “Es que nos gusta estar bonitas cuando defendemos el nombre del país”, indica Alejandra Betancur Suescún, la jugadora que más veces ha desfilado por una cancha en representación de Colombia en un deporte que viene ganando terreno en el ámbito suramericano.
En sus cuentas habla de 75 partidos internacionales disputados, sin ninguna lesión. De hecho, su experiencia le permite ser la actual capitana del elenco tricolor.
Se considera tierna, aunque en el campo de juego esta deportista que pesa 90 kilos y mide 1.61 metros, se muestra como una fiera guerrera.
Defensa del rugby
Con voz dulce, la jugadora de 27 años que, de joven fue campeona nacional de levantamiento de pesas, expresa que la rudeza en el deporte que practica no es determinante, y que la velocidad y la inteligencia son los factores decisivos a la hora de buscar un buen resultado.
Aún más, aclara que esta especialidad, que no solo requiere de fuerza física sino mental, no es opuesta a la mujer. “Al contrario, es un complemento para todas nosotras”, anota al recalcar que el rugby genera valores y permite que unas deportistas tengan cuerpos atléticos y atractivos.
“Disciplina, inteligencia, perseverancia y sagacidad se gana con esta linda actividad que tiene mucho contacto”, sostiene Alejandra, quien se alista para liderar al combinado patrio en un nuevo desafío.
En el Preolímpico de Argentina esperan hacer buena gala no solo de la belleza que poseen, sino del talento que las ha llevado a ganar reconocimiento y respeto internacional.
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