En el proceso de renovación del voleibol playa colombiano, la antioqueña Melissa Avendaño lucha por un lugar. La medalla de plata que obtuvo en los Nacionales de 2015, haciendo pareja con Diana Ríos, es una muestra de su capacidad.
Melissa, que también tuvo la oportunidad de estar en una concentración en España con el seleccionado nacional y ha participado en torneos suramericanos (con Laura Calle), como la mayoría de chicas que practican esta modalidad, se inició en piso. Durante dos años se puso la camiseta de Antioquia bajo la dirección de Yimmy Gamarra, Raúl Vilches y Andrés Mesa, pero no se adaptó al trabajo de este último y decidió retirarse.
En junio de 2014 los amigos y personas que conocían sus cualidades le echaron el cuento y la motivaron para que llegara a la arena. Hoy, a sus 21 años recién cumplidos, esta jugadora de signo tauro dice que está feliz y convencida de que puede llegar muy lejos, así la exigencia sea mayor.
“La arena hace mucha resistencia al correr y saltar. Uno necesita más agilidad en este deporte que se juega al aire libre y en el que el calor, lluvia, viento, en fin, los factores climáticos, influyen demasiado”, dice la estudiante de séptimo semestre de Negocios Internacionales de la U. de M., institución con la que juega el torneo Universitario. También es del club Potros. “Estoy contenta porque en playa, en menos tiempo, he tenido más competencias”, comenta la chica de 1,80 metros de estatura y 65 kilos de peso, que complementa sus entrenamientos de la mañana y la tarde con gimnasio.
Melissa, hermana de Felipe e hija de Jenaro Avendaño y Pilar Toro, se define como una mujer tranquila, sencilla, alegre y un poco tímida.
Su actual entrenador, Germán Ocampo, resalta de ella el biotipo, la constancia, disciplina, puntualidad y, sobre todo, la garra y entereza para jugar, como lo demostró en Juegos Nacionales.
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