A Evander Holyfield no se le nota el paso del tiempo, y así lo dejó ver en Medellín durante la Convención Anual de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Solo algunas arrugas en el rostro revelan los 55 años de edad del cuatro veces campeón mundial de los pesos pesados, con sus casi dos metros de estatura y una contextura fornida.
Entre sus heridas de tantas batalla solo resalta el pedazo de oreja derecha que le arrancó de un mordisco Mike Tyson durante uno de sus combates (1997). Holyfield era un gladiador sobre el cuadrilátero, recibía golpes pero siempre iba hacia adelante, algo que discute en el boxeo actual, del que dice “hay muchas gallinas” que solo corren de su rival en el ring.
Aprovechamos la visita de esta leyenda del boxeo para hablar...