Por JHEYNER A. DURANGO HURTADO
En los últimos meses, el boxeador Céiber Ávila recibió duros golpes, físicos y mentales. Pero se sobrepuso a ellos.
Una cortadura en la ceja izquierda, otros moretones en el rostro y la impotencia de no poder asegurar el cupo a los Juegos de Río en el Preolímpico de Argentina en marzo y en el clasificatorio Mundial de Azerbaiyán en junio, lo evidenciaban.
Sin embargo, el antioqueño jamás tiró la toalla. Confiando en sus condiciones se aferró a la última oportunidad que le quedaba, y como un león salió al cuadrilátero para hallar la recompensa de años de lucha, trabajo y sacrificio.
Ayer, en el último Preolímpico de boxeo realizado en Vargas, Venezuela, se convirtió en el colombiano 140 que logra tiquete a las máximas justas del deporte.
“Estos son los premios que Dios les da a sus hijos después de tanto esfuerzo. Este logro es para mi gente de Urabá, para mi entrenador, mi familia, mi hijo y para todo Colombia”, le declaró Céiber a boxeodecolombia.com, luego de derrotar por decisión 3-0 al ucraniano Maksym Fatych, y quedarse con el tercer y último cupo que había en juego en la división de los 52 kilogramos.
De esta manera, el país contará con cinco pugilistas en Río: Céiber, Yuberjen Martínez (49 kg), Ingrit Valencia (51), Jorge Vivas (75) y Juan Carlos Carrillo (81) .
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