El presente del Poderoso parece tener pocos lunares: líder del torneo, la segunda mejor defensa del certamen y clasificado con tranquilidad a las finales.
Uno de esos puntos que aún genera discordia en las filas rojas es la situación de Johan Arango. El vallecaucano rompió ayer el silencio con la prensa, diez días después de negarse a un control de alcoholemia del Tránsito.
Respecto al tema, el 10 expresó que no es tan grave como muchos lo han dicho. “Es tanto el control que hacen que si uno no accede a la prueba (de alcoholemia) le inmovilizan el carro y le quitan la licencia. (Sin embargo) Yo tengo mi carro”. Argumentó que la madrugada del 8 de mayo, después de la victoria en el clásico, era su día libre y que estaba compartiendo con su pareja....