Atlético Nacional dio un paso importante hacia la final del fútbol colombiano tras vencer 1-0 al Deportes Tolima en Ibagué, en un partido intenso, polémico y marcado por la expulsión que condicionó gran parte del encuentro. Mientras el conjunto verdolaga celebró la ventaja conseguida como visitante, en el equipo pijao quedaron fuertes críticas al arbitraje y la sensación de que el resultado fue injusto.
El gol del triunfo llegó a través de Alfredo Morelos, quien volvió a aparecer en un momento clave para Nacional. El atacante destacó el trabajo colectivo y aseguró que el equipo atraviesa un momento de confianza gracias a la intensidad y al trabajo semanal.
“Estamos enfocados y felices por lo que venimos haciendo. Este resultado nos da confianza para ir a nuestra casa, con nuestra gente, y buscar el paso a la final”, afirmó el delantero, quien también resaltó la importancia de la pelota quieta, aspecto en el que Nacional volvió a marcar diferencias.
Por su parte, el técnico Diego Arias explicó que el partido cambió completamente tras la expulsión sufrida por Tolima. Según el entrenador, la intención inicial era tener mayor control del balón y evitar un duelo de ida y vuelta constante, aunque reconoció que el desarrollo del encuentro obligó a modificar varios aspectos tácticos.
“El partido fue muy intenso y disputado. Sabíamos que enfrentábamos a un rival muy fuerte en su casa. Después de la expulsión logramos controlar más el juego y evitar las transiciones de ellos”, explicó Arias.
El entrenador verdolaga también elogió el crecimiento de su equipo en las acciones de balón parado, una herramienta que considera clave en este tipo de instancias definitivas. “Es algo que venimos trabajando desde hace tiempo porque muchas veces enfrentamos rivales que defienden muy bajo y necesitamos alternativas para abrir los partidos”, señaló.
A pesar de la ventaja, Arias evitó dar la serie por cerrada y aseguró que la intención en Medellín será mantener una postura ofensiva. “Queremos ser agresivos, atacar y representar la historia de este club. Sabemos que todavía falta un partido muy difícil”, afirmó.
Tolima se centró en el árbitro
Del otro lado, el ambiente fue completamente distinto. El técnico Lucas González mostró frustración por el arbitraje y aseguró que el compromiso quedó condicionado tras la expulsión sufrida por su equipo. “Es difícil analizar el partido cuando juegas tanto tiempo con diez hombres. Estoy orgulloso de mis jugadores porque contrarrestamos a un equipo muy poderoso ofensivamente”, declaró.
González fue más allá y lanzó fuertes críticas contra el juez del compromiso, asegurando que el ritmo del fútbol colombiano se ve afectado constantemente por decisiones arbitrales. “Uno quiere jugar fútbol y no se lo permiten. Estos eran dos equipos que juegan bien y el espectáculo terminó condicionado”, afirmó. El entrenador recordó incluso antecedentes con el mismo árbitro y dejó claro que, aunque el golpe fue duro, Tolima sigue vivo en la serie. “Este árbitro todavía no ha dañado nuestro semestre. Vamos a Medellín con la convicción de que podemos ganar”, sentenció.
El volante Sebastián Guzmán también expresó el malestar del plantel pijao y aseguró que el equipo sintió impotencia por cómo se desarrolló el encuentro. Aun así, destacó la entrega de sus compañeros y pidió enfocarse rápidamente en los retos que vienen, especialmente el duelo de Copa Libertadores en Chile.
“Hoy hay dolor y tristeza, pero esto es fútbol. Tenemos otra oportunidad en Libertadores y después iremos a Medellín a intentar darle vuelta a la serie”, comentó.
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