El jugador argelino Riyad Mahrez, quien juega como extremo derecho en el Al-Ahli Saudí F. C. y debutó con su selección en el duelo ante Argentina, que perdieron 3-0, dejó a un lado el marcador para cumplirle un sueño al ser que más ama. Su pequeña hija, quien es una fanática de Lionel Messi.
Mahrez compartió en redes su experiencia con el astro argentino, quien accedió a cumplirle el sueño a la pequeña, dejando ver su lado más humano y humilde.
También le puede interesar: Prográmese | Hora y dónde ver los partidos de este viernes 19 de junio en el Mundial de Norteamérica
Riyad hizo un relato de todo lo que vivió e hizo para cumplirle el sueño a su hija, quien ve día y noche los videos de la Pulga y no se pierde partido del argentino.
En su relato, el extremo menciona que: “Después del partido, me acerqué a Leo Messi con mi hija porque conocerlo había sido uno de sus mayores sueños durante años. Ella ha visto sus jugadas destacadas, ha usado sus camisetas, ha hablado de sus goles y ha imaginado este momento tantas veces”.
También en su publicación relató que, “como padre, hay momentos en la vida que significan más que el fútbol, más que las victorias y más que cualquier cosa que ocurra en un campo. Ver a tu hijo experimentar una felicidad pura es algo que no se puede describir con palabras”.
En su descripción de lo que pasó con el argentino, siguió comentando que, “le dijo a Leo que ella había estado soñando con conocerlo y sacarse una foto con él durante tanto tiempo, e inmediatamente él dejó lo que estaba haciendo, sonrió con calidez y le dio toda su atención”.
Vea además: Estos serán los partidos de este viernes en el Mundial 2026: Brasil y Paraguay necesitan la victoria
Riyad explicó que, la niña “estaba tan nerviosa que apenas podía hablar al principio. Sus manos temblaban, sus ojos estaban llenos de emoción y parecía que no podía creer que el momento que había imaginado durante años estuviera finalmente ocurriendo”.
También reflexionó que, “en ese instante, no había Argentina, ni Argelia, ni Copa del Mundo, ni competencia, ni rivalidad. Era simplemente una niña pequeña parada frente a frente con la persona a la que siempre había admirado”.
El argelino resaltó que Messi no actuó como una superestrella, por el contrario hizo sentir a su hija como alguien especial y cómoda. Detalló que, “habló con ella, sonrió para las fotos y la trató con tanta amabilidad y respeto. Esos pequeños gestos lo significan todo para los niños porque se quedan con ellos para siempre”.
Finalmente, compartió que, “cuando nos alejamos, no podía dejar de sonreír. Siguió mirando la foto una y otra vez, casi como si estuviera verificando si el momento era real”.
“No paraba de decir: ‘Papá, de verdad conocí a Messi. Realmente conocí a Messi’. Escuchar esas palabras de mi hija fue más emotivo para mí de lo que la gente puede imaginar”, concluyó el jugador que el próximo lunes jugará con su selección el segundo duelo del Mundial, esta vez ante Jordania.