Tras pasar por Alianza Petrolera, donde se destacó con 25 goles en 90 partidos entre 2012 y 2014, llegó al Portland Timbers de la MLS. Allí permaneció cerca de una década y terminó convirtiéndose en un jugador importante para la institución estadounidense. En 203 partidos de temporada regular con Portland marcó 33 goles y dio 20 asistencias, además de conseguir la MLS Cup de 2015.
Ahora, después de regresar a Colombia y tener un segundo ciclo en Nacional entre 2024 y 2025, Asprilla volvió a salir al exterior. Su llegada al Bolívar ha sido una de las historias colombianas del fútbol sudamericano en las últimas semanas.
El atacante ha respondido con goles. Tras su llegada al conjunto boliviano, alcanzó siete anotaciones en 11 partidos y marcó tres veces en la Copa Sudamericana. Uno de sus goles más destacados se produjo el 18 de agosto frente a São Paulo, en el partido de vuelta de los octavos de final. Aunque Bolívar terminó eliminado, Asprilla volvió a dejar su sello.
Pero no es el único caso.
Fernando Uribe, goleador después de Nacional
Fernando Uribe es otro nombre que encaja en esta lista, aunque con una particularidad: su rendimiento en Nacional no fue malo, pero sí quedó lejos del nivel goleador que alcanzaría posteriormente.
Entre 2012 y 2014, el delantero disputó 76 partidos con Nacional y marcó 23 goles. En 2013 tuvo una temporada de 15 goles en 45 encuentros, pero posteriormente salió del club y su carrera explotó especialmente con Millonarios.
En el segundo semestre de 2014, ya con el conjunto azul, marcó 14 goles en 21 partidos. En 2015 agregó otros 15 tantos en 26 encuentros. Esa producción lo convirtió en uno de los delanteros más determinantes del fútbol colombiano y confirmó que su capacidad goleadora podía alcanzar otra dimensión con continuidad.
Cristian Dájome, de Nacional a campeón de Sudamericana
Otro ejemplo interesante es Cristian Dájome. El atacante llegó a Nacional en 2016 y tuvo participación durante dos temporadas, pero nunca consiguió convertirse en una pieza indiscutible. En total disputó 36 partidos y marcó cinco goles con el conjunto antioqueño.
Después de pasar por Deportivo Pasto y América de Cali, encontró un escenario ideal en Independiente del Valle. En 2019 jugó 38 partidos, anotó nueve goles y marcó cuatro en competiciones internacionales.
Además, fue protagonista de una de las grandes conquistas de la historia reciente del club ecuatoriano: la Copa Sudamericana de 2019. Es decir, un futbolista que no logró consolidarse en Nacional terminó siendo importante en un equipo que conquistó un título continental.
Andrés Rentería y el salto que llegó después
Andrés Rentería también tuvo una historia particular con Nacional. Su primera etapa fue prácticamente testimonial: en el segundo semestre de 2012 apenas disputó cinco partidos y no marcó goles.
Su situación cambió radicalmente cuando salió del club. En Alianza Petrolera se convirtió en goleador: durante el segundo semestre de 2012 marcó 15 goles en 21 partidos. Ese rendimiento le permitió dar el salto al fútbol mexicano con Santos Laguna, donde terminó acumulando 33 goles en 133 partidos y se convirtió en una alternativa importante del ataque.
Posteriormente regresó a Nacional y tuvo un rendimiento más productivo, con cuatro goles en 17 partidos en el segundo semestre de 2017. Sin embargo, su explosión inicial había ocurrido lejos del Atanasio Girardot.
Sherman Cárdenas: talento que encontró otros escenarios
El caso de Sherman Cárdenas requiere una precisión: no puede decirse que haya fracasado en Nacional. De hecho, tuvo buenos números y fue campeón con el club. Sin embargo, después de salir del equipo encontró nuevamente un protagonismo importante en otros escenarios.
En su etapa con Atlético Bucaramanga entre 2018 y 2019, Cárdenas disputó 81 partidos y marcó 13 goles, además de registrar 15 asistencias según los datos disponibles. En 2018 incluso fue señalado por AS como uno de los mejores mediocampistas de las últimas fechas del campeonato colombiano.
Por eso, más que incluirlo entre los jugadores que “no rindieron”, sirve para demostrar que incluso futbolistas que sí tuvieron buenos momentos en Nacional pueden alcanzar otra dimensión cuando encuentran un contexto diferente.
Un fenómeno que se repite
La historia de Asprilla sirve como punto de partida para entender que el rendimiento de un futbolista no depende únicamente de sus condiciones. La competencia interna, el estilo del entrenador, la confianza, la posición en la que juega y hasta el momento del equipo pueden determinar que un jugador tenga éxito en un club y pase inadvertido en otro.
En Nacional, la exigencia es particularmente alta. Un futbolista puede tener condiciones, pero si no logra aprovechar sus oportunidades, rápidamente queda relegado ante la competencia por un puesto.
Asprilla es hoy el ejemplo más reciente. El jugador que en su primer paso por Nacional apenas disputó tres partidos terminó construyendo una carrera de más de 200 encuentros con Portland Timbers y ahora, a los 34 años, está dejando huella en Bolívar.