Atlético Nacional vuelve a escena este sábado con la obligación de recuperar terreno en la Liga BetPlay-I cuando reciba a Alianza FC por la octava fecha del campeonato. Más allá de los tres puntos, el partido llega rodeado de expectativas por una decisión puntual: el posible regreso a la titular de Jorman Campuzano, quien ya está recuperado físicamente y ha sumado minutos desde el banco, pero aún no ha reaparecido desde el inicio.
El clamor de la afición verdolaga es claro. Campuzano, uno de los mediocampistas de contención más reconocidos del país, aporta equilibrio, recuperación y salida limpia, cualidades que el equipo ha echado de menos. Sin embargo, su regreso abre un dilema importante para el técnico Diego Arias, quien debe decidir a quién sacrificar en un mediocampo que ha mostrado buen rendimiento colectivo.
El principal afectado podría ser Juan Manuel Zapata, uno de los jugadores más destacados de Nacional en este inicio de temporada. Su despliegue físico, orden táctico y capacidad para sostener al equipo lo han convertido en pieza clave, por lo que relegarlo al banco podría romper la dinámica positiva que ha construido. La otra opción sería prescindir desde el arranque de Matheus Uribe, futbolista de jerarquía internacional y liderazgo, cuya presencia aporta experiencia y peso ofensivo desde segunda línea. Cualquiera de las dos decisiones implicará riesgos.
Más allá del rompecabezas táctico, Nacional está obligado a volver a la victoria tras la derrota 1-0 sufrida frente al Deportivo Cali, un resultado que frenó el impulso del equipo y encendió algunas alarmas. El conjunto paisa sabe que no puede ceder más terreno si quiere mantenerse en la parte alta de la tabla.
La fortaleza del Atanasio Girardot es, no obstante, un argumento poderoso. Como local, el equipo ha tenido rendimiento perfecto en el torneo, con victorias sobre Boyacá Chicó, América de Cali y Fortaleza. Mantener esa racha no solo es importante en términos de puntos, sino también de confianza de cara al exigente calendario que se avecina.
Dentro del plantel existe plena conciencia de que los buenos resultados permitirán llegar con el mejor ambiente posible al duelo internacional frente a Millonarios por la Copa Sudamericana, programado para el 4 de marzo, un partido que ya se perfila como uno de los más determinantes del semestre.
El historial también juega a favor del cuadro antioqueño. En casa, Nacional ha enfrentado a Alianza en 13 ocasiones, con un balance ampliamente favorable: 11 victorias y 2 empates, sin derrotas. Además, ha marcado 35 goles y solo ha recibido 6, cifras que reflejan un dominio histórico contundente.
El panorama del visitante es diametralmente opuesto. Alianza llega en una situación incómoda bajo la conducción de Camilo Ayala, quien asumió recientemente en reemplazo de Hubert Bodhert. El equipo ocupa la última posición del campeonato con apenas dos puntos, producto de dos empates y tres derrotas en cinco partidos.
La principal preocupación del conjunto aliancista es la falta de eficacia ofensiva. Con solo dos goles anotados en el torneo, el equipo ha mostrado dificultades para generar peligro y capitalizar sus oportunidades, lo que ha derivado en cuestionamientos sobre su funcionamiento táctico y su capacidad para competir en la categoría.
Así, el duelo presenta un contraste marcado: un Nacional fuerte en casa, presionado por volver al triunfo y con un plantel lleno de variantes, frente a un Alianza urgido de puntos y en busca de identidad futbolística. El balón rodará a las 6:20 p. m., con transmisión de Win Sports+, en un partido que puede influir tanto en la tabla como en el ánimo de ambos equipos de cara a lo que viene.