Cuando cruzó la meta ayer en Barcelona, Nairo Quintana siguió corriendo desesperadamente, eso sí, para buscar a sus compañeros y abrazarlos en señal de felicidad y gratitud.
Al primero que encontró fue a su compatriota Winner Anacona, uno de sus grandes soldados en el equipo Movistar que lo protegió hasta el final para que el colombiano se convirtiera en el campeón de la edición 96 de la Vuelta a Cataluña.
“Es una victoria increíble, de las más sufridas que he tenido en toda mi carrera deportiva. Le doy gracias al equipo que trabajó fenomenal toda la semana. El esfuerzo fue duro y esta es la recompensa a ese empeño”, indicó Quintana, que en su primer test este año en territorio europeo evidenció que está fuerte para discutirle a Chris Froome (Sky)...