“Esto apenas comienza”. Así, luciendo de costumbre su sonrisa, se expresó ayer con optimismo Esteban Chaves (Orica), que al igual que su coterráneo Rigoberto Urán (Cannondale) tuvieron un día para el olvido en la novena etapa del Giro de Italia.
En la contrarreloj de 40.5 kilómetros con salida y llegada en Chanti, donde la intensa lluvia y el piso resbaladizo fueron los mayores oponentes de los ciclistas, los representantes nacionales se vieron perjudicados al quedar por fuera del top-10 de la general, en la cual, por un segundo, logró seguir al comando el local Gianluca Brambilla (Etixx).
Una caída durante el trayecto, como confesó Urán en meta, fue la causa para perder tiempo considerable, además no se le veía cómodo en su andar. Sin embargo, el paisa, que bajó del séptimo al 15° lugar, a 2.56 de Brambrilla, no baja los brazos.
“El recorrido es largo, falta la montaña. Todavía queda bastante Giro”, dijo Urán, al acabar 64°, a 4.12 del esloveno Primoz Rogliz (Lotto), ganador de la etapa con 51 minutos y 45 segundos, a una velocidad de 46.9 kilómetros por hora.
Chaves, quien fue 51°, a 3.48 del vencedor y que ahora es 13° en la general, a 2.31, indicó que enfrentó la fracción como respeto. “Había curvas peligrosas en el descenso. Le digo a los colombianos que sigan creyendo”.
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