María Alejandra Alzate trabaja en el acogedor comedor de la sede del Atlético Nacional mientras uno a uno los jugadores pasan a servirse de las frutas frescas, legumbres y carne que esperan satisfacer el hambre y reponer energías.
Pero no siempre fue así: “Llegué hace diez años, a trabajar bajo las órdenes del médico Hernán Luna y del departamento médico. En esa época no existía ningún trabajo relacionado con la nutrición de los deportistas y mi labor consistía entonces en ir a comprar arroz, aceite, pescado. La sede, en San Cristóbal en ese momento, no tenía cocineta ni nada de lo de hoy. Conseguía señoras de la vereda para cocinar y armar un servicio de alimentación”, cuenta María Alejandra, nutricionista de Nacional, que, con la ayuda del...