Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

¿Cómo terminó una máquina algo que un gran músico dejó inconcluso hace dos siglos?

Lo hizo el compositor Lucas Cantor, con ayuda de la inteligencia artificial. La primera en dirigirla fue una mexicana.

28 de marzo de 2019
bookmark

Está inconclusa, pero es una de las sinfonías que más ha dirigido durante su carrera, que comenzó por lo menos hace 15 años, cuando fundó la Orquesta Sinfónica de las Américas. La más reciente no fue entonces la primera vez que Alondra de la Parra, sin batuta, se puso de frente a la partitura de la sinfonía inconclusa de Franz Schubert; los gestos que lograba con sus manos y su cara sirvieron no solo para dirigir los dos movimientos que escribió el compositor austriaco, sino dos más que fueron terminados gracias a la Inteligencia Artificial.

La maestra de la Parra se presentó en México con la Orquesta Filarmónica de las Américas para tocar la inconclusa, de carácter jocoso en su nuevo tercer movimiento y grandilocuente en el cuarto, momento en el que el segundo percusionista, a cargo de los platillos, se paró por fin de la silla en la que estuvo sentado durante los tres primeros.

La pasada interpretación en “el país manito” de los cuatro movimientos no fue un estreno; la sinfonía ya se había tocado en febrero de este año en Londres; el Cadogan Hall fue el escenario en el que se presentó la orquesta English Session Orchestra.

Acá, en Latinoamérica, sí fue la primera vez que sonó completa, así algunas veces se hayan tocado como tercer y cuarto movimiento un esbozo que quedó de la tercera parte, hecho por Schubert, y el primer entreacto de Rosamunda (una obra de música escénica), como cuarto movimiento, ya que este comparte con la sinfonía la tonalidad y el carácter.

Los que dirigió entonces la maestra Alondra fueron resultado de una combinación de dos inteligencias, la humana y la artificial. “Para nosotros el reto fue igualar la obra que se escribió hace casi 200 años. No queríamos que sonara exactamente a Schubert, porque sería hacer algo forzado. Este es un experimento muy divertido y original que nos da una oportunidad, en el que no se va en contra de lo que ya existe”, señaló la maestra.

La IA no hizo la tarea sola, sino solo la primera parte del proyecto, porque trabajó “en pareja”. El resultado se consiguió con la colaboración de Lucas Cantor, compositor de bandas sonoras.

Primero, un teléfono (el Mate 20 Pro) escuchó los dos primeros movimientos mediante una tecnología que le incorporaron específicamente diseñada para completar tareas basadas en IA. Lo hizo para, mediante aprendizaje automático, conocer lo que ya existía e identificar características de la obra, como puede ser su instrumentación, timbre, tonalidad, tempo y estructura formal para generar la melodía de los movimientos que no se hicieron.

Haga clic aquí para escuchar cómo quedó la sinfonía:

El sistema de Inteligencia Artificial no aprendió de libros o partituras físicas como lo haría cualquier estudiante de música, lo hizo gracias a un formato de archivos digitales conocido como MIDI, con el cual le transmitieron “La inconclusa” al teléfono.

Después de eso, durante seis meses el sistema generó 20 modelos diferentes y luego, tras escuchar más obras de Schubert, aproximadamente 90, se decidió por uno. Para ese momento se podría decir que la IA ya era “una experta” en la obra del compositor austriaco.

Luego, Cantor tomó lo que la IA le proporcionó y trabajó sobre ello para darle ese sentimiento que por ahora solo el humano logra transmitir a través de la música, como lo aseguró la maestra De la Parra, quien cree que tecnologías como estas serán un gran complemento para el humano, pero asegura que no lo reemplazarán.

“El talento, la imaginación y el oficio de un ser humano son irremplazables. La Inteligencia Artificial es una gran herramienta que cada vez avanza más y nos puede dar algo para hacer mejor nuestras tareas”, aseguró la directora orquestal.

El modelo de IA que creó la multinacional china para completar la obra aprovechó también el poder del NPU (Unidad de Procesamiento por Redes Neurales) que hace parte del chip del celular,que es algo así como el cerebro del smartphone. Esas redes ejercen parte del aprendizaje automático, que es una de las ramas de la IA.

Así, entre humano y máquina, se concluyó lo que el gran Schubert no quiso terminar. Se especulan varios motivos para esa decisión. Se ha dicho que la obra no satisfizo los deseos de su creador, o que él no quiso volver a ella porque le recordaba momentos tristes de su vida, en especial aquel en el que le diagnosticaron la enfermedad que lo llevaría a su temprana muerte, a los apenas 31 años.

Su inconclusa fue terminada. ¿Le hubiera gustado?

Temas recomendados

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos