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Cultura | PUBLICADO EL 03 noviembre 2022

Tintín viaja en el tiempo al Renacimiento y aparece en Medellín

El estudio del artista Gabriel Ortega sobre el arte de este periodo se inaugura en la galería Duque Arango Contemporáneo.

  • Gabriel Ortega convirtió a Tintín en su alterego luego de pasar su infancia entre cómics, ahora lo pone en sus pinturas para viajar a través del arte y hacer parte de la historia. FOTO Carlos Velásquez
    Gabriel Ortega convirtió a Tintín en su alterego luego de pasar su infancia entre cómics, ahora lo pone en sus pinturas para viajar a través del arte y hacer parte de la historia. FOTO Carlos Velásquez
  • Gabriel Ortega convirtió a Tintín en su alterego luego de pasar su infancia entre cómics, ahora lo pone en sus pinturas para viajar a través del arte y hacer parte de la historia. FOTO Carlos Velásquez
    Gabriel Ortega convirtió a Tintín en su alterego luego de pasar su infancia entre cómics, ahora lo pone en sus pinturas para viajar a través del arte y hacer parte de la historia. FOTO Carlos Velásquez
María Antonia Giraldo R.

En “Tintín y Milú en ‘La ciudad ideal’” aparecen los personajes de Georges Remi en medio de uno de los cuadros que define el uso de perspectiva en el Renacimiento, la pintura de “La ciudad ideal de Urbino”, de la cual no se conoce autor. El periodista y su mascota se encuentran cautos, sorprendidos ante un nuevo desarrollo de sus aventuras. “Hicieron un viaje en el tiempo”, explica el artista Gabriel Ortega, pero esa burbuja es mucho más, al igual que lo es Tintín.

La burbuja también es esa que acompañó a Gabriel hasta los 15 años, cuando pudo empezar a salir solo de casa. “Era el menor de cinco hermanos y mi familia era muy protectora, mi madre era exigente”, cuenta. La burbuja se la ayudó a estallar su padre, llevándolo a museos, viajando a través del arte por los lugares que todavía no conocía, pero le estaban prometidos. Cuando terminó el colegio, le fue natural irse a estudiar arte a Europa, y mientras iba desarrollando su carrera, iba sacado en su obra lo que aprendía y le inquieta, sin dejar de lado lo que es. “Cuando descubrí a Botero, lo exploré en mis pinturas, lo mismo a Picasso, también el tema de los superhérores, que es algo que viene de mi infancia, mis hermanos leían muchos cómics y los compartían conmigo, ahora es el Quattrocento”, explica.

Estudiar a los maestros

La inspiración le surgió antes de la pandemia al visitar una exposición en Nueva York sobre las obras que se habían hecho en Italia bajo el patronato de los Medici. Se enamoró del retrato que le hizo Alessandro Allori a Francesco I de Medici; el San Sebastián, el Dante y el Lodovico Capponi de Bronzino; así como del imponente nacimiento de Venus de Sandro Botticelli. Los reprodujo todos, para la exposición que abre hoy en la Galería Duque Arango, al óleo con marcos artesanales que complementan las piezas, pero en vez de los rostros de los personajes de entonces, aparece Tintín, su alterego, una manera de ponerse también como parte de la historia del arte.

“Se trata de descubrir todo ese artesanato que sigue vigente, muy poco, pero sigue, de ahí que fuera muy importante traer los marcos”, afirma. Las pinturas son en óleo, como eran entonces, y las esculturas en porcelana fría, ambas técnicas le hicieron apuntar a la perfección, a la que también aspiraban los maestros de aquel tiempo en los pliegues de la ropa, las veladuras, el descubrimiento de la perspectiva como algo nuevo, la forma curiosa en la que percibían entonces el cuerpo humano. “Si ves los dedos de los pies están como ‘entuertos’, es igual porque en esa época los dedos los pintaban así”, explica. El nacimiento de Venus, con el marco que tiene, es incluso un poco más grande que el original y fue el cuadro más exigente de toda la muestra.

Ser parte

Hacer todas las obras que componen la exposición le tomó año y medio, mientras se secaba uno de los cuadros, iba trabajando en el otro, un poco como también trabajaban los maestros en sus talleres, llenos de encargos que casi sacaban en serie, muchos hechos por sus aprendices, para cumplir con las exigencias de sus mecenas y complacer a las cortes, en especial a la florentina, de donde, para Ortega, salieron las piezas más exquisitas.

Incorporar la figura de Tintín a estas piezas ofrece varios sentidos. En primer lugar, es como involucrarse a sí mismo, pues Ortega considera que este personaje es un alterego y tienen un parecido físico. Por otro lado, es una forma de ‘bajar’ las obras de los muros de los palacios florentinos al terreno popular, despertar la curiosidad del público general por las piezas originales y que se acerquen por sí mismos a este periodo de la historia del arte. También divierte. Finalmente, es una forma de inscribir las piezas dentro de su propia obra, que ha tenido al personaje como hilo conductor en varias series, de otros temas, como reflexiones a cerca del medio ambiente o la nueva iconografía.

El banquete estará servido para la inauguración en la Duque Arango (carrera 34 # 8A- 42), donde un grupo de música traerá a la vida la atmósfera del siglo XV, hoy a partir de las 7:30 de la noche. En adelante, se podrá ver hasta el 10 de enero de 2023, de lunes a jueves de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, los viernes de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde y los sábados, de 9:00 de la mañana a 3:30 de la tarde.

María Antonia Giraldo Rojas

Periodista cultural del área de Tendencias de EL COLOMBIANO.

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