<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Cultura | PUBLICADO EL 08 febrero 2022

Hacer de Junín un lienzo gigante

Tres artistas plasman en este histórico sector de Medellín sus dibujos a gran escala. Son realistas y coloridos. Arte callejero que encuentra

en el Centro.

  • Ricardo Toro lleva cuatro años realizando figuras con tiza en las calles de la ciudad, es una de su mayores pasiones. FOTO julio césar herrera
    Ricardo Toro lleva cuatro años realizando figuras con tiza en las calles de la ciudad, es una de su mayores pasiones. FOTO julio césar herrera
  • Fernando Vaquero tiene 30 años y es uno de los artistas que pinta en Junín. FOTO julio césar herrera
    Fernando Vaquero tiene 30 años y es uno de los artistas que pinta en Junín. FOTO julio césar herrera
  • El venezolano Juan Rodríguez mientras hace unas de sus obras de arte en la carrera Junín del Centro de Medellín. FOTO julio césar herrera
    El venezolano Juan Rodríguez mientras hace unas de sus obras de arte en la carrera Junín del Centro de Medellín. FOTO julio césar herrera
  • Ricardo Toro lleva cuatro años realizando figuras con tiza en las calles de la ciudad, es una de su mayores pasiones. FOTO julio césar herrera
    Ricardo Toro lleva cuatro años realizando figuras con tiza en las calles de la ciudad, es una de su mayores pasiones. FOTO julio césar herrera
  • Fernando Vaquero tiene 30 años y es uno de los artistas que pinta en Junín. FOTO julio césar herrera
    Fernando Vaquero tiene 30 años y es uno de los artistas que pinta en Junín. FOTO julio césar herrera
  • El venezolano Juan Rodríguez mientras hace unas de sus obras de arte en la carrera Junín del Centro de Medellín. FOTO julio césar herrera
    El venezolano Juan Rodríguez mientras hace unas de sus obras de arte en la carrera Junín del Centro de Medellín. FOTO julio césar herrera
Por Juan Alcaraz S.

Tres artistas dibujan en el suelo, con tizas y carbón, retratos que parecen estuvieran en papel impreso. Y no, es el asfalto convertido en lienzo.

Hay un gato, un perro y un Sagrado Corazón de Jesús. Los transeúntes que caminan por ahí merman el paso para no pisarlos. Los detallan con cuidado. Otros se toman selfies y unos más se inclinan para arrojar una moneda o un billete en unos tarros que hay a los lados, lo hacen como una manera de valorar el trabajo de Juan Rodríguez, Ricardo Toro y Fernando Vaquer, conocido como “Fernando Tiza”, los autores de estas obras de arte.

Hacer uno de estos dibujos, que miden un metro de alto por uno de ancho aproximadamente, tarda ocho horas. Los hacen a mano alzada. Primero el boceto y luego los detalles que le dan ese aspecto realista. Al mes utilizan alrededor de 12 cajas de tizas blancas y cinco de colores. Esas son sus herramientas de trabajo.

Artista integral

El venezolano Juan Rodríguez tiene 31 años y los últimos cuatro los ha dedicado a retratar en el piso rostros de personas y animales. Es un artista plástico empírico que además hace graffitis, tatuajes y pinta en lienzo.

“Me emociona mucho ver la reacción de la gente porque se les nota el asombro, eso me da muchos ánimos y me hace sentir que lo estoy haciendo bien, incluso una vez que estaba pintando en Bello una señora pasó y me dejó 50.000 pesos y apenas estaba empezando el dibujo”, recuerda Juan.

Esta técnica de arte italiana, conocida como madonnari, es efímera. Como son hechos con tiza se borran fácilmente con las pisadas o con la lluvia, aunque ellos los dejan dos o tres días, y los borran para pintar más. Podrían, sin embargo, durar hasta una semana. Se van deteriorando además de la gente que los pisa, por las carretas que transitan por esta histórica calle. Quedan para siempre solo en las fotos.

Fernando Vaquero tiene 30 años y es uno de los artistas que pinta en Junín. FOTO<b> julio césar herrera</b>
Fernando Vaquero tiene 30 años y es uno de los artistas que pinta en Junín. FOTO julio césar herrera

Cuando Rodríguez hace su trabajo y lo deja a la intemperie siente, según él, una especie de nostalgia, como si estuviera abandonando a un hijo.

Explica que dos retos a los que se enfrentan con el oficio de pintar en la calle son aguantar el dolor en las rodillas y sentir la resequedad de las manos por el uso constante de las tizas. También, la presión de la gente que se ubica a lado y lado a observarlo trabajar.

“Nunca planeo qué voy a hacer cada día, siempre improviso, busco en Pinterest alguna imagen que me inspire”, explica Juan, quien tiene entre sus sueños montar en Medellín su propia academia de artes para enseñar a dibujar y pintar.

Un toro para el dibujo

Mientras dibuja un gigantesco gato de ojos verdes, Ricardo cuenta que esta técnica la aprendió en Quito, Ecuador. Antes se ganaba la vida haciendo malabares en las calles.

Lleva cuatro años dándole color al pasaje Junín, va entre dos y tres veces a la semana porque a veces le resultan contratos para pintar murales en otros sectores de Medellín.

“Hay gente que no le gusta, pero a la gran mayoría sí le llama la atención; hay gente que se siente sorprendida al ver las imágenes. Me gusta mucho pintar animales y figuras religiosas porque sé que con ellas se pueden enviar mensajes”.

Una anécdota que recuerda: el día que estaba dibujando una Virgen y una señora se molestó porque era en el piso, que la iban a pisar. “Hay gente que se apropia mucho de las figuras”.

El venezolano Juan Rodríguez mientras hace unas de sus obras de arte en la carrera Junín del Centro de Medellín. FOTO<b> julio césar herrera</b>
El venezolano Juan Rodríguez mientras hace unas de sus obras de arte en la carrera Junín del Centro de Medellín. FOTO julio césar herrera

Plasmar la realidad

“Fernando Tiza” vive en El Carmen de Viboral, Oriente de Antioquia. Pinta en Junín hace cinco años y escogió este lugar para mostrar su talento porque se respira arte y cultura. “La sensación que ocasiona cada obra es muy impactante para mí porque siempre intento darle el mayor realismo posible, la mirada de los ojos es lo mejor”.

Así como Juan, Fernando también es un artista empírico. Una vez se graduó del bachillerato, trabajó como operario en fabricas y luego descubrió que lo suyo era rayar el asfalto. Sus figuras han llegado hasta Bogotá y países como México, donde en los últimos años ha participado en grandes festivales de este tipo de dibujos.

Los tres viven del arte, que los libera y les permite que su imaginación vuele. Para ellos dibujar con tizas de colores es una manera de darle vida, mucha vida, a un sector de la ciudad que ha sido testigo de la transformación de Medellín.

Contexto de la Noticia

Paréntesis ¿Qué es el arte Madonnari?

Sus inicios se remontan al siglo XVI cuando en Roma, Italia, los pintores comenzaron a utilizar carbones para darle color al asfalto de las plazas públicas, donde dibujaban con este material madonnas (mujeres de la nobleza o destacadas por alguna razón). Los madonnaros eran artistas peregrinos que se trasladaban por las regiones ejecutando estas obras de arte, vivían de las monedas que la gente les obsequiaba por su trabajo. Con el tiempo, esta actividad ha trascendido a otras grandes ciudades de Europa y Estados Unidos. En el caso de América Latina se ha popularizado, sobre todo, en México, donde desde 2004 en la ciudad de Monterrey se realiza el Festival Bellavia de madonnari. “La inspiración que el arte madonnari puede crear en la sociedad es parte de la trascendía moderna, una cercamiento al arte sin muros, sin fronteras”, dijo el artista mexicano René Linares en su canal oficial de YouTube.

Juan Alcaraz

Periodista. Hago preguntas para entender la realidad. Curioso, muy curioso. Creo en el poder de las historias para intentar comprender la vida.

.