Con dos goles tempraneros de Chile, Colombia se despidió del sueño de jugar por tercera oportunidad, la final de la Copa América Centenario.
En un arrasador comienzo, la Selección chilena sorprendió a los cafeteros, quienes descuidaron la banda derecha, espacio que fue aprovechado por los rivales, para irse en ventaja con dos goles en menos de 15 minutos.
Charles Aránguiz, en el minuto 7 irrumpió en el arco colombiano luego de capturar un mal rechazo de Juan Guillermo Cuadrado y solo frente al arco, ponía en ventaja a Chile en el marcador.
Aún sin reponerse del primer gol, Colombia intentó enmendar los errores cometidos, pero cuatro minutos después, en un contragolpe, Alexis Sánchez le roba un balón a Santiago Arias y saca un remate que pegó en el palo derecho de Ospina, el rebote fue interceptado por José Fuenzalida quien aumentó la ventaja de la Roja y de paso, prolongó la tristeza de los cafeteros, que veían cómo se alejaba la ilusión de volver a una final tras 15 años de sequía.
Conforme pasaron los minutos, Chile se hacía más superior y se dedicó a utilizar los espacios generados por la defensa colombiana para llegar con facilidad al último cuarto de cancha. La mala actuación de Frank Fabra por derecha proveía de terreno a los chilenos para atacar con frecuencia.
En los australes, poco se notó la sonada ausencia de Arturo Vidal, pues los once en la cancha dominaron con facilidad el juego, que poco a poco se empezó a tornar a favor de los colombianos con remates al arco de Roger Martínez y James Rodríguez, que eran controladas por Claudio Bravo o terminaban desviados.
Aunque Colombia tuvo una posesión del balón del 53% sobre los 47% de los chilenos, la efectividad de los cafeteros con la pelota fue mínima.
Luego de tres horas de retraso por una fuerte tormenta eléctrica que afectó a Chicago, colombianos y chilenos volvieron a la cancha. Pékerman se la jugó por las variantes para darle más juego a Colombia con jugadores frescos.
Edwin Cardona se quedó en el banco para darle entrada a Marlos Moreno, con el que Colombia buscó más rapidez en el mediocampo cafetero.
A dos minutos de reanudarse el partido, Daniel Torres robó un balón en el área y fue derribado por Gonzalo Jara, pero el central Joel Aguirre no sancionó penalti a favor de los colombianos que se quedaron con 10 jugadores en la cancha tras la expulsión de Carlos Sánchez por doble amarilla cuando el reloj apenas marcaba 10 minutos de la segunda etapa.
La expulsión de Carlos Sánchez mermó las opciones de Colombia, que tan sólo logró crear peligro por medio de un par de internadas de Cuadrado por la banda derecha y un tiro a media distancia de James.
Chile, por el contrario equilibró las fuerzas de nuevo en el centro del campo y logró retener la victoria que le lleva de nuevo a una final, doce meses después de haber conseguido su único título de Copa, precisamente ante Argentina.