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“Si gana Iván Cepeda, perdemos a Colombia”: Vicky Dávila

En entrevista con EL COLOMBIANO, la comunicadora habló sobre sus propuestas en seguridad, en salud y para la vejez y criticó duramente al Gobierno Petro.

  • Victoria Eugenia Dávila Hoyos —conocida como Vicky Dávila— fue periodista en medios como Noticias RCN, La FM y W Radio. También fue creadora de contenido en YouTube y dirigió la Revista Semana. Foto: Colprensa.
    Victoria Eugenia Dávila Hoyos —conocida como Vicky Dávila— fue periodista en medios como Noticias RCN, La FM y W Radio. También fue creadora de contenido en YouTube y dirigió la Revista Semana. Foto: Colprensa.
Luz María Sierra

Directora de EL COLOMBIANO.

03 de marzo de 2026
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Con el 10,4 % (según la última encuesta de Invamer), la periodista Vicky Dávila está en el cuarto lugar de intención de voto en la Gran Consulta por Colombia, que lidera la senadora uribista Paloma Valencia. No tiene experiencia en administración pública ni en política, pero su carta de presentación es la independencia y su trabajo de años en medios de comunicación como La FM y Semana.

En diálogo con este diario, la candidata por el movimiento Valientes Colombia habló sobre cómo ha convivido con la política y el periodismo en la actual campaña, su relación con los candidatos santistas de la consulta que integra y sus propuestas en materia pensional, de salud y se seguridad. Advierte que Iván Cepeda es “un peligro”.

¿Cree que no ha podido dejar de lado su rol de periodista en esta campaña?

“Lo que pasa es que este país tiene que aprender a cuestionar la política y a los políticos. Y no necesito ser periodista sino ciudadana para preguntar quién está financiando a Cepeda. Es que esa no es una pregunta que debería hacerse solo la prensa, sino el ciudadano común y corriente. Pero uno en el territorio ve unas manifestaciones muy grandes de Cepeda, pero yo no hago esas manifestaciones porque no tengo plata ni estructura. Punto. Pero eso es con buses, con almuerzos y con mercados. Eso vale un platal: puede costar entre $200 o $500 millones (...) Cepeda puede llegar a ganar y yo espero que los colombianos no cometan ese error, porque perdemos a Colombia”.

¿Ha aprendido mucho en la política como periodista o ha seguido siendo periodista en la política?

“Hay unos que por ofenderme me dicen la periodista. No hay un exmédico ni hay un execonomista ni hay un exarquitecto. Yo me gradué como periodista hace 33 años. No voy a ponerme una máscara de doctora de Harvard, porque yo no soy eso. Yo soy una periodista y no lo voy a dejar de ser. He aprendido mucho y he conocido por dentro lo bueno y lo podrido de la política”.

¿Muy podrida?

“Muy podrida. Hay gente buena y hay gente sana, pero hay una porquería increíble”.

¿Como cuál?

“Yo digo que si aquí hicieran una investigación exhaustiva, autoridades y periodistas se darían cuenta de que aquí muchos violan los topes. Pero eso pareciera que no le importa a nadie. Yo me he cuidado, se lo juro por Dios. Yo no gasto un peso de más. Aquí estamos con un crédito a nombre de la gerente, Sandra Suárez, y el mío. No soy capaz de recibir plata en efectivo ni de recibir plata rara. Le tengo miedo a la cárcel, a la judicialización y al escándalo y nunca voy a hacer lo que siempre denuncié. Eso debería ser algo generalizado en la política. Me pueden criticar como quieran: por mis posturas, por mis formas y lo que quieran, pero nadie puede decir que he sido corrupta”.

¿Se llevó el pudor del buen periodista a la política y parece que por eso es difícil que gane?

“Uno quiere que la política avance y que se limpie. Eso es lo que debería ir haciendo carrera y camino. Se lo digo con sinceridad: me metí a esto creyendo en una política distinta y en una política sin jefe. Yo no tengo jefe. A mí nadie me llama a decirme: ‘Vicky, diga esto, haga esto’. Ni tampoco si a mí me eligen presidente de Colombia el jefe no va a ser otro u otra. Nadie habla por mí. Mi relación ha sido con los ciudadanos y eso ha sido espectacular porque he encontrado un cariño inmenso en la gente, en el ciudadano de a pie. Voy a las regiones más apartadas, a donde podemos ir porque Cepeda es el único que puede ir al Putumayo”.

¿Hay lugares donde ha querido y no ha podido ir?

“Quise ir a Jamundí, pero me dijeron: ‘no le garantizamos la seguridad, porque las disidencias y los criminales están llenos de drones llenos de armamento’. No puede hacer nada en Jamundí y por eso dentro de mi plan de Gobierno existen unas victorias tempranas y una es Jamundí: recuperarla de las garras de los criminales. Petro ha sido un cómplice de estos bandidos. Lo ha sido y hay gente que no le gusta que uno diga eso, que es verdad. Les ha dado beneficios, los dejó que coparan más territorio y los dejó volverse más prósperos en el negocio de la cocaína y de la minería ilegal”.

Si fuera elegida presidenta, ¿qué le aportaría a Colombia con respecto a otros?

“No me gusta que me digan presidenta. Es presidente. ¿Y sabe por qué? Porque eso cambia completamente. Te pone igual para empezar por ahí. Yo soy una mujer que he tenido que competir con muchos hombres en la vida y les he ganado a muchos. Pero yo no me valgo del hecho de ser mujer. Estoy convencida de que si yo fuera presidente, lo primero que llegó a hacer es acabar con la paz total. Hay que acompañar a la Fuerza Pública y presentar ese proyecto de ley que permita que soldados y policías tengan las garantías jurídicas para podernos defender y para poderse defender”.

¿Como con los equipos básicos de salud?

“Esa es una. Eso es una porquería. Mientras tanto se muere doña Cecilia esperando la medicina para el hijo y el marido. Se muere Kevin y hay millones de colombianos que están en riesgo de muerte. Entonces hay que llegar a dar orden de pago y de inicio para los medicamentos para que a la gente se los entreguen y se acaben las filas. Y luego la discusión de la UPC (unidad de pago por capitación). Estamos proponiendo que haya una comisión independiente, como el Banco de la República, que sea técnica, que fije una UPC con la suficiencia que pide la Corte, pero con los límites del presupuesto, que no responda a un interés politiquero del Gobierno ni a los intereses privados”.

Usted ha hecho propuestas como darle $1 millón a las personas que tengan hijos. ¿Cómo es eso?

“Tenemos dos problemas: uno, la natalidad, que ha bajado tremendamente y se volvió un problema; dos, el tema pensional, y tres, el abandono de los jóvenes. A un joven, por ejemplo, menor de 30 años no le prestan ni un peso porque no tiene historial crediticio, porque no tiene experiencia y porque no tiene quién lo respalde. Entonces, lo que nosotros proponemos en la campaña es que cada niño que nazca, que tenga un capital semilla de $1 millón en una cuenta. Esa cuenta durante 18 años va a la bolsa y tiene rendimientos superiores a cualquier cuenta en un banco”.

¿Y qué hacen con esa plata?

“Esa puede ser su protección, para estudiar a los 18 años o para emprender. O sencillamente ser el dinero que acompaña a esa persona en sus 62 años si es hombre o en sus 57 si es mujer. El tema de las pensiones es muy grave. Entonces creo que esa es una gran oportunidad y $1 millón no es nada. Si usted compara cuántos están haciendo y lo que significaría eso como una carga para el presupuesto, realmente no es nada”.

¿Cómo cumplirá eso con como están las finanzas públicas?

“Si no roban y si llega alguien como yo, que no roba ni deja robar y que si alguien roba, lo denuncia y lo bota del gobierno, esto empieza a cambiar. Pero es que aquí todo el mundo roba o mucha gente roba porque saben que no les va a pasar nada. Cuando usted tiene niveles de impunidad superiores al 90 %, es un negociazo y es una verraquera”.

¿Cómo cree que se puede cambiar eso? Suena muy radical.

“No es radical. La decencia no es radicalismo. Toca recortar el Estado, volverlo más pequeño y eficaz. Algunos ministerios van a tener que fusionarse. Eso hay que hacerlo porque este Gobierno disparó la burocracia. También hay que recuperar la confianza inversionista, que se perdió. ¿Quién quiere meter su plata cuando la perspectiva es que podría llegar a ganar Cepeda? Nadie. Todo mundo tiene miedo. Hay que volver a decirle al inversionista que vamos a tener estabilidad jurídica”.

¿Cómo fue el proceso para juntar a nueve candidatos tan distintos en la Gran Consulta?

“No fue un proceso fácil. Unos nos parecemos más que otros, pero fue enriquecedor. No hemos tenido ni un problema en el ambiente laboral. Nos tenemos cariño y respeto. Entonces ha sido bonito. Me siento muy contenta de que hayamos logrado trabajar en equipo con gente diferente, pero que tiene distintas fortalezas”.

¿Cómo superó que estén ahí Mauricio Cárdenas o David Luna, que han sido identificados como santistas?

“Mi posición frente a Juan Manuel Santos es la misma y la gente lo sabe y dentro de la consulta lo saben, pero nos hemos respetado porque ahí también hay gente que de pronto no comulga mucho con (Álvaro) Uribe y le tengo cariño, pero nadie me ha fustigado por eso. La sorpresa ha sido conocer a Mauricio Cárdenas: es un tipazo, es un técnico serio, es buena persona y nunca imaginé que pudiéramos tener trabajo conjunto. Así debería ser la política, que es tan jodida que mataron a Miguel Uribe. Aquí se nos olvidó eso y no han pasado ni siete meses”.

Usted fue muy dura con Abelardo de la Espriella, pero ha cambiado. ¿Qué ha pasado ahí?

“Estamos en otro momento. Si aquí lo que está en juego es el país, no vale una opinión mía. Aquí lo que no nos puede jamás ocurrir es que Iván Cepeda llegue a la Presidencia de Colombia. Entre Iván Cepeda y un zapato yo voto por el zapato. Sí tengo esa convicción: nunca ni un voto por Cepeda. Él es un peligro”.

¿Siente que una elección de Cepeda sería un paso hacia de convertirnos en lo que ha sido Venezuela?

“Cuando uno habla con los venezolanos cuentan una anécdota y dicen que cuando empezó a verse lo que estaba pasando allá, los cubanos que estaban en Venezuela les decían que así empezó Cuba y que se va a volver Cuba. En Venezuela decían que era diferente y eso pasa acá. Sí, Colombia es diferente, pero los comunistas y los socialistas son iguales en todas partes: peligrosos como un verraco y les gustan los privilegios para ellos”.

¿Qué significa el voto por la Gran Consulta?

“Es importante porque para mí es la primera gran derrota contra Cepeda. Él sacó un millón y pico de votos, así que tendríamos que sacar millones más para decirles que estamos unidos contra ese proyecto destructivo. Vamos a luchar por este país: no perdamos libertad ni democracia”.

¿Qué será diferente si usted es elegida presidente?

“Si yo llego a ser presidente, voy a ser intachable. Nadie es perfecto y no soy un ángel. Por supuesto que no, pero no pasará esa cosa de irse de luna de miel a Gorgona y tener todos esos rumores de que tengo vicios de toda esa porquería. Espero que en la Gran Consulta por Colombia estén conmigo, con la periodista, la de siempre, la valiente, la que no se vende, la que no tiene precio y la que no tiene jefe”.

En contexto: Playlist: Entrevistas de EL COLOMBIANO a los candidatos al Congreso y los integrantes de las consultas internas

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