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Factcheck | ¿A las mujeres les sale más caro estar afiliadas al sistema de salud?

El tema salió a relucir por un video en redes sociales que sostuvo que las mujeres “asumen el costo” de las necesidades en salud del sistema. Sin embargo, la realidad refleja otra cosa.

  • En Colombia el sistema de salud reconoce un pago más alto por la afiliación de mujeres entre los 19 y 44 años. FOTO COLPRENSA
    En Colombia el sistema de salud reconoce un pago más alto por la afiliación de mujeres entre los 19 y 44 años. FOTO COLPRENSA
hace 9 horas
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Es innegable que en el mundo la desigualdad de género ha puesto a las mujeres en una posición de desventaja ante los hombres. Informes recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten que esa situación impacta negativamente a los sistemas, en parte, debido a que el trabajo en salud y el cuidado por parte de ellas está infravalorado.

Colombia no es ajena a esa situación. Datos oficiales y estudios académicos independientes muestran que la salud es uno de los indicadores que influyen en la brecha de género en el país, como lo indicó un índice elaborado por la Universidad del Rosario y el Consejo Privado de Competitividad.

En ese contexto, es inevitable echar la mirada hacia el sistema de salud y los costos de los servicios diferenciales que requieren las mujeres frente a los hombres.

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Un video que se viralizó en Instagram —publicado por Ximena Riaño en su cuenta @sunshine__0607— puso este tema en la conversación de esa red social y abarcó “el costo de ser mujer en la salud” y que, supuestamente, el diseño institucional del sistema genera que esta población asuma el costo de mayores necesidades en salud.

Riaño inició su reflexión preguntándole a quien ve el video si sabe que “a las mujeres nos sale más caro estar afiliadas al sistema de salud”. A esto, explicó que cuando una persona cumple 25 años deja de ser beneficiaria del núcleo familiar de quien cotiza, es decir, sus padres o acudientes. Por lo cual, después de esta edad, puede cotizar como independiente, ingresar al régimen subsidiado (cumpliendo las condiciones para estar ahí) o, en sus palabras, “permanecer afiliada bajo ese régimen, pero pagando una UPC (unidad de pago por capitación) adicional”.

En seguida, puso un ejemplo de una “zona normal” —que es una de las cuatro categorías que cuentan dentro de la UPC adicional, en el que los hombres entre los 19 y 44 años deben pagar $90.300, mientras que las mujeres deben hacerlo por $164.800. “Es decir, que una mujer joven debe pagar casi el doble de lo que paga un hombre por estar asegurada al mismo sistema de salud”, dijo Ximena en su video.

“Esto se explica por el riesgo actuarial, el cual es un sistema que toma los datos históricos de los servicios médicos (...) para determinar costos futuros. Entonces, ¿por qué un sistema que sabe que las mujeres tenemos mayores necesidades en salud traslada estos costos a las mujeres o a sus familias? En un país en el cual persisten las brechas por el acceso digno a la salud menstrual, a educación sexual integral, especialidades ginecobstétricas y demás, la respuesta no debe ser que las mujeres paguen más por estar aseguradas”, añadió.

El video finalizó señalando que “además de que las mujeres enfrentamos más riesgos en salud, también debemos financiarlos individualmente, lo cual demuestra que esto no es solo un problema técnico, es ante todo político y social”.

¿Qué es verdad del video?

EL COLOMBIANO consultó distintas fuentes de información para hacer una verificación de datos (factchecking) a las cifras ya afirmaciones del video publicado en la cuenta @sunshine__0607.

En primer lugar, vale aclarar que el contenido, en general, es veraz, tiene datos fidedignos y expone una realidad en cuenta al pago de la afiliación vía UPC adicional. Sin embargo, en el contexto del sistema de salud, esos hechos tienen varios “peros” que, al analizarlos en conjunto, no es algo del todo problemático.

La UPC es la plata que el Estado le da a las entidades promotoras de salud (EPS) para la atención en salud de sus afiliados. Por cada persona se les paga una suma, que varía según la edad, el sexo y el lugar de residencia. Esos recursos pasan de la Administradora de Recursos del Sistema de Salud (Adres) a las aseguradoras de acuerdo a su número de afiliados, pero no pasan por los usuarios. Es decir, ninguna persona paga UPC en su afiliación.

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Entre tanto, la UPC adicional es un pago extra que se hace al sistema para que las personas que cotizan puedan tener un beneficiario adicional a su grupo familiar. Aplica para personas que estén hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad del cotizante: hijos de más de 25 años, padre o madre, hermanos, abuelos, sobrinos, tíos, primos, suegros, yernos, nueras, cuñados y abuelos del cónyuge.

Es decir, aplica para quienes estén por fuera de un grupo familiar (en el que puede haber uno o más cotizantes y uno o más beneficiarios) y así puedan acceder a los servicios del plan de beneficios en salud (PBS). Requiere de un pago extra —que tiene el fin de proteger los recursos de la salud— que varía por edad, género y lugar de residencia del beneficiario adicional, según lo establezca anualmente el Ministerio de Salud.

Para 2026 los valores oscilan entre los $55.200 y los $824.100. Y, como bien lo dijo Ximena Riaño en su video, es más cara la UPC para mujeres jóvenes y en edad reproductiva (de los 15 a los 49 años) que para hombres de la misma edad, como lo muestra en la siguiente tabla.

Infográfico
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Según explicó el investigador en salud de la Universidad de Harvard, Johnattan García, el límite de 25 años “es importante porque si no existiera, entonces una persona podría tener 30 o 35 años y nunca cotizar, sino que toda la cobertura estaría cubierta a partir de lo que pague el cotizante, pero sería un mal escenario porque sigue siendo obligación para el sistema y sin que haya contribuciones”.

Todo lo anterior quiere decir que la UPC es un pago excepcional que se hace al sistema, mas no una regla ni una obligación. “Ese pago no es obligatorio, sino voluntario si se quiere permanecer en el núcleo familiar del cual procede”, advirtió el docente investigador de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

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Así las cosas, al ser una opción y no una obligación, estos valores no aplican para todas las afiliaciones al sistema de salud. La que sí es regla general en la afiliación como cotizante es un pago en función de ingresos (cuánto gana mensualmente) y tipo de relación laboral (independiente o trabajador asalariado).

En ese caso, el pago es igual para todas las personas, sin importar edad, género y lugar de residencia, y corresponde al 12,5 % de los ingresos: en el caso de los trabajadores formales, el trabajador aporta el 4 % y el empleador el 8,5 %; los independientes asumen el porcentaje completo.

¿Qué no es tan verdad del video?

En definitiva, el panorama señalado Riaño en Instagram, aunque es real, no es la generalidad en la forma normal de afiliación al sistema y aplica para un grupo reducido de personas en Colombia.

De hecho, actualmente no hay una cifra pública única y actualizada del ministerio, de la Adres o de la Supersalud sobre cuántas personas están afiliadas como beneficiaras adicionales pagando UPC adicional. Esto debido a que es una figura residual y no una modalidad masiva de afiliación, la cual es administrada por las EPS y que cambia mes a mes.

Dicho esto, es importante destacar una situación con los costos de la atención en salud de las mujeres y su relación con las finanzas del sistema en Colombia.

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Es verdad que las mujeres tienen, estadísticamente, mayores necesidades en este sentido que los hombres relacionados con la salud sexual y reproductiva, los controles ginecológicos, la posibilidad de embarazo y el parto, que hace que tengan una mayor frecuencia de uso de servicios.

Por esta razón, la UPC entregada a las EPS (no la adicional) reconoce un valor más alto para las mujeres que para los hombre, precisamente por esos factores mencionados en el párrafo anterior, así como por ciertos grupos etarios (edad). Aquí es clave recordar que esa plata no la paga el afiliado, sino que la Adres se la envía a la aseguradora para que atiendan a sus usuarios.

Para 2026, esa unidad de pago en el régimen contributivo para las mujeres de 15 a 18 años es de $872.919,50 al año, mientras que para hombres de esa edad es de $556.399,09; entre tanto, para las mujeres de 19 a 44 años es de $1.772.215,70 al año y para los hombres de esa edad es de $959.680,60. Entre tanto, en el régimen subsidiado para las mujeres de 15 a 18 es de $983.762,77, frente a $593.094,40 para hombres; y para las de 19 a 44 es de $1.565.448,54, ante $989.004,57 de los hombres.

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Esto refleja que la UPC reconoce con su pago a las EPS esas particularidades en salud de las mujeres y asigna un valor superior para pagar sus servicios de salud. Así las cosas, las aseguradoras reciben más plata por las afiliadas para que puedan soportar el gasto que pueden representar.

Así pues, la pregunta que hizo Ximena Riaño sobre por qué el sistema, que sabe que las mujeres tenemos mayores necesidades en salud, traslada estos costos a ellas y a sus familias se puede responder en que la generalidad del sector no hace ese tal cosa y que, por el contrario, reconoce un pago superior para las EPS para la atención de esa población.

Finalmente, hay que decir que —en términos estrictamente económicos— para una mujer mayo de 25 años sería más barato afiliarse a una EPS como beneficiaria adicional que hacerlo como independiente (en caso de que no cumpla con los requisitos para estar en el régimen subsidiado).

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Cotizando como independiente, se debe cotizar a salud (12,5 %) y a pensión (16 %). Si lo hace sobre el mínimo, este pago sería de $499.008 ($218.863 de salud y $280.145 de pensión). Mientras que la UPC adicional representaría un pago de entre $164.800 y $226.400, dependiendo de su lugar de residencia, para una mujer entre los 19 y 44 años; y uno de $82.400 a $112.700 para una mujer de 15 a 18 años.

En resumidas cuentas, no es verdad que sea regla que a las mujeres les salga más caro estar afiliadas al sistema. En realidad, la afirmación del video de @sunshine__0607 parte de una generalización desde un caso puntual que, a final de cuentas, marca que a las EPS se les paga más UPC por las afiliadas mujeres, reconociendo el mayor uso estadístico de servicios por las condiciones diferenciales frente a los hombres.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Todas las mujeres pagan más por la afiliación?
No. La afirmación es válida solo para un grupo reducido de beneficiarias adicionales. La afiliación normal no varía por género y depende de ingresos y tipo de cotización.
¿La UPC afecta a la pensión?
No. La UPC adicional solo cubre la afiliación a salud como beneficiaria, mientras que pensión y salud independiente se calculan según ingresos.

Para leer más noticias sobre política, paz, salud, judicial y actualidad, visite la sección Colombia de EL COLOMBIANO.

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