En una reunión entre los directivos de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), un exnarcotraficante y un exintegrante de la Unidad de Trabajo Legislativo de la congresista María José Pizarro, quedó expuesta una polémica maniobra para reactivar los acercamientos con el cartel narcotraficante Clan del Golfo e impulsar un proyecto de ley del Gobierno en el Congreso.
La cita fue el 19 de agosto de 2025 en Bogotá, y quedó grabada en video, de acuerdo con una revelación periodística de Noticias Caracol, publicada este miércoles.
Los anfitriones de la reunión fueron Jorge Lemus, quien en ese entonces era el director de la DNI, y Ricardo Rey Rosanía, su director de ContraInteligencia. Y los invitados, Eduard Ferney Rincón, conocido en el bajo mundo como “Boyaco Sinaloa”; Javier Grajales, un exmiembro de la UTL de la senadora del Pacto Histórico, María José Pizarro, y un abogado particular.
Según la grabación, Lemus le pidió a “Boyaco Sinaloa” que intercediera ante “sus amigos del Congreso” para que avanzara en esa Institución un proyecto de ley que había presentado por segunda vez el Gobierno Nacional, para impulsar una ley de sometimiento de bandas criminales, clave para la política de “paz total”.
El funcionario también le solicitó el favor de interceder ante la organización criminal Clan del Golfo, en especial para establecer un contacto directo entre la DNI y el máximo cabecilla, Jobanis Ávila Villadiego (“Chiquito Malo”), quien según Lemus estaba siendo esquivo a conversar con la agencia.
De hecho, los jefes de la DNI indicaron que ya le habían mandado una razón con otro narco, Jorge Iván González Ramírez, más conocido como “Jota Firma”.
Incluso, Lemus le solicitó información para interceptar líneas telefónicas. “A ver si aparece una liniecita y le hacemos”, afirmó.
“Boyaco Sinaloa” se mostró dispuesto a colaborar. “En lo que yo les pueda ayudar, con mucho gusto”, dijo, y añadió que para hacer el enlace con el Clan del Golfo él podría ir a la zona de influencia de ese grupo, siempre y cuando “ustedes me den una autorización, porque eso está infiltrado por todas partes”.
Frente a sus antecedentes, Rincón explicó que fue narcotraficante y trabajó en México con los carteles de ese país, que era investigado por las agencias de seguridad de Estados Unidos, pero que negoció con ellas y entregó 18 millones de dólares, con lo que evitó una extradición.
También contó que en 2019 había sobornado a una fiscal colombiana para que le instauraran una denuncia falsa por nexos con el Clan del Golfo, que le permitiera establecer una negociación con los estadounidenses, una treta que le funcionó.
El denunciante fue un veterinario llamado Orlando Mestra, quien fue asesinado ese año en Montería.
Después de eso, “Boyaco Sinaloa” se retiró del negocio del narcotráfico, según él.
Grajales al parecer se conocía con Lemus desde antes, a juzgar por el saludo, y durante la conversación se jactó de haber participado en la entrega de información a la DEA que sirvió para extraditar a varios narcos y esmeralderos que estaban en guerra hace unos años.
Cuando los reporteros de Noticias Caracol le preguntaron a Lemus por este encuentro, él señaló que se trató de una reunión legal, amparada por la misionalidad de su entidad, la cual buscaba cumplir la orden del presidente Gustavo Petro de investigar a la Nueva Junta Directiva del Narcotráfico, una organización de tráfico internacional de drogas.
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