Los dos últimos incidentes en las principales generadoras de energía del país, pusieron una vez más en evidencia la fragilidad del sistema de generación eléctrica del país.
El primer hecho ocurrió la semana pasada en la Central Hidroeléctrica de Guatapé (Antioquia), donde por la intensa sequía y los bajos niveles de los embalses se registró un incendio en uno de los cuartos de máquinas, lo que obligó a suspender transitoriamente la generación eléctrica. La reparación completa tardará varios meses.
El segundo ocurrió en la madrugada de este lunes en una de las plantas de producción de Termoflores, ubicada cerca de Barranquilla. Allí se registró un fallo en la turbina cuatro, que tardará de tres a cuatro semanas en ser reparado.