Orejón en Briceño (Antioquia) era, hasta diciembre de 2016, la vereda más minada de Colombia. Hoy su realidad es diferente, el Gobierno y las Farc llegaron, con la Ayuda Popular Noruega, a desminar, pero a la vez el Ejecutivo escuchó la súplica de sus habitantes: había que hacer mucho más.
El desminado humanitario llegó con 17 proyectos avaluados en 22.339 millones de pesos que ayudarían a mejorar sustancialmente la vida de los pobladores de Orejón. Hoy el presidente Juan Manuel Santos llegará a esa vereda a entregar las obras y a explicar cómo este piloto servirá para llevar desarrollo a otras comunidades igualmente alejadas, donde el Estado está ausente todavía y con quienes el conflicto armado se ha ensañado.