La justicia por encima de la investidura
La postura de Valencia se distanció de sus colegas al priorizar el cumplimiento de los tratados internacionales y la ley vigente sobre el cargo del implicado. Ante la pregunta de si entregaría a Petro a las autoridades norteamericanas, la candidata fue clara en supeditar la decisión al rigor del proceso.
“Bueno, yo lo que quiero decir es que, si uno jura defender la Constitución y la ley y cumplirla, pues si se surten todos los trámites y efectivamente hay un acervo probatorio que muestra que el señor cometió un delito en el exterior y tiene que responder por él, yo creo que hay que hacerlo”, expresó la candidata presidencial.
No obstante, Valencia condicionó su respuesta para desmarcarse de posibles señalamientos de revanchismo, asegurando que su administración no se convertiría en una herramienta de presión judicial.
“Pero yo también quiero decir: a mí no me gustan los Estados que utilizan el poder para perseguir políticamente. En mi gobierno no habrá ni persecuciones y habrá garantías para todos”, concluyó.
El bloque del “no”: Soberanía y dignidad
En la otra orilla, Claudia López y Sergio Fajardo coincidieron de forma tajante en que un mandatario o exmandatario debe ser procesado exclusivamente en suelo colombiano. Para López, la figura presidencial es una institución que no admite este tipo de traslados.
“No. La dignidad presidencial se respeta, sea de Gustavo Petro, Álvaro Uribe o del que sea. Aquí hay unos procedimientos de sometimiento a la justicia. Si un presidente colombiano tiene alguna deuda pendiente con los colombianos, que responda en Colombia. Colombia es un país soberano, no una colonia”, señaló la exalcaldesa de Bogotá.
Por su parte, Sergio Fajardo calificó de “infamia” las propuestas de otros sectores que plantean el uso de la extradición como una promesa de campaña. El candidato destacó que la institucionalidad nacional es la única competente para juzgar a sus líderes.
“Y la misma respuesta: No. Nosotros somos un país que tiene una justicia y el presidente de la República, nos guste o no, representa a Colombia y tiene que ser juzgado acá por los delitos que pueda cometer o no pueda cometer. Pero eso que se propone, no lo haría de ninguna manera”, concluyó.