En medio de la conmoción nacional por la muerte de Kevin Acosta, menor que padecía hemofilia, Nueva EPS aseguró que el fallecimiento se debió a “un trauma craneoencefálico severo accidental que generó hemorragia intracraneal” y sostuvo que “la última dosis certificada fue aplicada el 14 de diciembre de 2025”.
A través del informe “técnico integral” sobre el caso de Kevin Acosta Pico, menor de 7 años y 11 meses, afiliado al Régimen Subsidiado en el municipio de Pitalito (Huila), se determinó que el paciente “se encontraba en manejo profiláctico mensual conforme a esquema clínico especializado con aplicación de factor VIII cada 28 días con administración continua desde octubre de 2019 hasta diciembre de 2025 sin interrupción”.
De acuerdo con lo que se estableció en el documento, se “garantizó la entrega y administración de la profilaxis en las fechas registradas durante la vigencia 2025, evidenciándose aplicaciones periódicas y continuas conforme al intervalo terapéutico mensual” y se aseguró que la última dosis certificada fue aplicada el 14 de diciembre de 2025, por lo que la siguiente correspondía a enero de 2026.
Su ingreso
El informe señala que, conforme al reporte de la ESE Departamental San Antonio de Pitalito, el menor ingresó el 8 de febrero de 2026 a las 6:30 p. m., “con cuadro clínico de aproximadamente cuatro horas de evolución, consistente en trauma craneoencefálico secundario a caída desde un muro de aproximadamente 1,5 metros de altura mientras montaba bicicleta en un polideportivo”.
La Nueva EPS documentó que las heridas ocasionadas por esta caída fueron de carácter grave, lo que configuró “un cuadro de alto riesgo de complicaciones a corto y mediano plazo, con pronóstico neurológico reservado”.
Ante el elevado riesgo de morbimortalidad, se determinó no realizar manejo quirúrgico, que, según aseguran, también era bajo conocimiento de la madre del menor.
Es entonces cuando Nueva EPS indicó que activó “de manera inmediata su protocolo de atención de alta complejidad, garantizando autorización y coordinación de traslado aéreo”, siendo aceptado en el Hospital de la Misericordia de Bogotá y trasladado el 9 de febrero de 2026 a las 4:30 p. m.
El traslado a Pitalito
El informe también detalla que el 12 de noviembre de 2025 la madre solicitó portabilidad del municipio de Pitalito (Huila) a Charalá (Santander) por cuatro meses.
Es por ello que la entidad gestionó articulación con el prestador y determinó un agendamiento para el 27 de enero de 2026. Según el documento, “este proceso demuestra que por parte de Nueva EPS y su red prestadora no se suspendió el tratamiento”.
No obstante, el 28 de enero la madre solicitó la terminación de la portabilidad y regresó a Pitalito. La entidad indicó que “el cambio de municipio generó un retraso en la aplicación correspondiente al ciclo mensual de medicamento”, aunque afirmó que se reactivó de inmediato la gestión en Huila.
Algo importante a resaltar es que en el informe se concluye que “el evento determinante fue un trauma craneoencefálico severo accidental, que generó hemorragia intracraneal y edema cerebral difuso”, con progresión a muerte encefálica.
Este caso ha generado una fuerte controversia y discusión nacional. No solo por la indignación de la muerte del menor, sino también por las palabras que tanto el ministro de Salud, Alfonso Jaramillo, como el presidente Gustavo Petro, quien aseguró que “si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, pues tiene menos riesgos; es un tema de prevención”.
Por su parte, desde la familia del menor ya se ha asegurado que esto se trata de una presunta negligencia en la atención médica y en la entrega oportuna del tratamiento para la hemofilia por parte de la EPS.
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