x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

“Mientras mueren los pacientes, están contratando ejércitos electorales”: Andrés Forero

La cabeza de lista del Centro Democrático era el coequipero del asesinado Miguel Uribe Turbay.

  • Forero fue concejal de Bogotá antes de llegar al Congreso. Foto: Colprensa
    Forero fue concejal de Bogotá antes de llegar al Congreso. Foto: Colprensa
Luz María Sierra

Directora de EL COLOMBIANO.

hace 1 hora
bookmark

Andrés Forero, cabeza de lista del Centro Democrático al Senado, es uno de los legisladores más destacados del Congreso actual. Su partido lo escogió como cabeza por su trabajo juicioso de control político al Gobierno Petro; se ha concentrado en la vigilancia al sistema de salud impulsado por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Sus denuncias han revelado excesos del Ejecutivo con el presupuesto y la arbitrariedad de varias decisiones.

EL COLOMBIANO habló con Forero sobre su campaña y el apoyo a Paloma Valencia. Pero también, por supuesto, sobre el asesinato de Miguel Uribe Turbay, su coequipero.

Andrés Forero, bienvenido a Medellín y a EL COLOMBIANO.

“Muchas gracias. Un saludo. Me siento muy contento aquí en Medellín. Te lo comentaba fuera de micrófonos”.

Que es paisa...

“No soy paisa, pero tengo mamá paisa y estoy casado con una antioqueña. Siempre que vengo a Medellín me siento como en casa”.

Aunque usted nació en Bogotá.

“Sí, nací en Bogotá, pero luego viví 16 años en Chile”.

Bastante tiempo...

“Nos fuimos con mi familia cuando yo era niño. Mi papá es empresario y fue amenazado en los años noventa, así que tuvimos que salir del país. Estudié el colegio y la universidad en Chile. A pesar de esos años, no se me pegó el acento. Tengo una mezcla: mamá y esposa antioqueñas, soy bogotano, mi papá es de la Sabana y viví mucho tiempo en Chile. A veces la gente no sabe bien qué acento tengo”.

Bienvenido entonces al club. Hay una faceta suya que no todos conocen y es que fue muy cercano a Miguel Uribe, trabajó políticamente con él y hoy es cabeza de lista al Senado, el cargo que él ocupaba antes de ser asesinado. ¿Qué sentimiento le produce asumir hoy ese lugar?

“Teníamos una relación muy cercana. Lo conocí en 2015, cuando él era secretario de Gobierno y yo concejal. Al comienzo tuvimos roces, pero desde entonces nos hicimos amigos. Lo acompañé en su aspiración a la Alcaldía y donde más nos acercamos fue en la campaña a la Cámara y al Senado, cuando lideró la lista del Centro Democrático en un momento muy difícil para el país.

La relación política trascendió a lo personal: nuestros hijos son casi de la misma edad y nuestras esposas también se volvieron muy cercanas. Lo que pasó nos golpeó muy duro. Durante mucho tiempo sentimos que el tiempo se detuvo. Era un hombre joven, con mucha vitalidad”.

¿No le da susto hacer esta campaña? Usted ha tomado posiciones duras desde la oposición.

“Claro que da susto. Tengo dos hijos pequeños y esposa, y después de lo que pasó con Miguel, ella me pidió que dejáramos la política. Pero esto es vocación. Le dije que me daría vergüenza mirarme al espejo si daba un paso al costado tras lo ocurrido. Ser cabeza de lista es un honor y una gran responsabilidad, más sabiendo que Miguel lo fue hace cuatro años.

Siento que el partido también le rindió un reconocimiento por nuestra cercanía política y personal. Nos unían muchas cosas y teníamos casi la misma edad: él habría cumplido 40 años el 28 de enero y yo cumpliré 41 el 28 de abril. Miguel era un político muy completo, capaz de hacer política de calle y participar en espacios académicos el mismo día. Es irreemplazable, pero desde el Centro Democrático debemos seguir defendiendo las ideas, principios y valores por los que dio su vida”.

Lo siente como un homenaje del partido a Miguel Uribe.

“Así lo siento yo. Hay otros factores, claro. Soy fundador del partido, fui concejal y representante a la Cámara, y en este periodo creo que el país y el partido han reconocido el trabajo que he hecho en la Comisión Séptima Constitucional”.

Usted era la fórmula de Miguel Uribe para el Senado. ¿Lo habría sido si él hubiera llegado al Senado?

“Estoy seguro de que, si Miguel hubiera seguido vivo, si no nos lo hubiera arrebatado esta violencia insensata y la falta de compromiso del Gobierno con la seguridad, la historia habría sido distinta”.

¿Cree que debieron imputar al director de la UNP?

“No es lo que yo crea, fue lo que consideró una fiscal. Ella decidió que debía imputarse porque había por lo menos un prevaricato por omisión, por la presunta negación de algunas solicitudes de ampliación del esquema de Miguel y, ante una situación tan grave, lo lógico habría sido la renuncia. Eso afecta nuestras condiciones de seguridad, porque la persona encargada de protegernos iba a ser imputada. En lugar de ese desenlace, la Fiscalía terminó reculando.

Yo no me atrevo a asignar una responsabilidad directa, pero sí puedo referirme a lo que planteó la fiscal sobre el señor Rodríguez. También puedo decir que el Presidente de la República (Gustavo Petro) nos ha estigmatizado y maltratado de manera permanente. Con Miguel se ensañó particularmente y, tristemente, eso terminó desembocando en su asesinato”.

Quiero preguntarle por un tema puntual: la salud. Usted ha sido una de las voces más fuertes frente a la gestión del ministro Guillermo Alfonso Jaramillo. ¿Qué daño le ha hecho al país el manejo de la salud en este Gobierno?

“El daño al sistema de salud ha sido grande y profundo, y revertirlo tomará tiempo. Aunque no era perfecto, fue el mayor avance social del país en los últimos 30 años y permitió que Colombia tuviera algunos de los mejores hospitales de América Latina. Hubo abusos en algunas EPS, pero otras funcionaban bien, incluso Nueva EPS antes de la intervención. Hoy el Gobierno ha antepuesto su ideología a la salud de los pacientes”.

Es decir, la salud de más de la mitad de los colombianos depende hoy del Gobierno.

“Casi toda la atención depende exclusivamente del Gobierno. Hospitales públicos como el San Rafael de Itagüí no reciben pagos oportunos de EPS intervenidas como Nueva EPS y Savia Salud. En el Instituto Cancerológico, tras la intervención de una EPS en abril de 2024, la cartera vencida pasó de cerca de cinco mil millones a diecinueve mil millones de pesos. La situación es grave: clínicas como la Shaio han tenido que cerrar servicios, los pacientes están afectados y las instituciones de salud piden embargos para poder recibir pagos, mientras el Gobierno usa esto como excusa para explicar la falta de recursos incluso a los médicos”.

Usted ha denunciado casos puntuales, como el de Famisanar, donde se ordenó un aumento salarial superior al 20 % para todos los empleados, no solo para quienes ganan salario mínimo...

“Exactamente. Antes había problemas en el sistema, pero ahora se han agravado. El ministro dice que la plata es suficiente, pero el Gobierno controla las EPS y aun así los recursos no alcanzan. Se dijo que con este Gobierno disminuirían las tutelas, pero en Nueva EPS se han duplicado. Lo más grave es que ahora se desacatan de forma abierta. El actual superintendente de Salud, Bernardo Camacho, tiene diez órdenes de arresto por desacato a fallos de tutela”.

Y él fue interventor de Nueva EPS...

“Sí, y no ha cumplido ninguna de esas órdenes. Intenté llevarlo al Congreso cuando era interventor, pero no fue posible. Sabía que si ponía un pie allí probablemente terminaría en la cárcel. Sobre Famisanar, publiqué una circular que me llegó de personas preocupadas por la sostenibilidad de la EPS y por los pacientes. Allí se anunciaba un aumento del 23 % para todos los trabajadores. Tras la denuncia, al parecer están tratando de reversar esa decisión”.

Ojalá que al menos sirvan las denuncias.

“Eso esperamos. Antes había información pública sobre cuánto se pagaba a cada trabajador y hoy ya no se puede consultar. Además, es muy grave el modus operandi del Gobierno: cambia continuamente de interventores”.

¿A qué se refiere?

“Por ejemplo, una EPS lleva casi dos años intervenida y ya ha tenido cuatro interventores. Ninguna empresa puede funcionar bien con esa discontinuidad administrativa. En Nueva EPS lo hemos visto, y en Famisanar también. El último interventor de Famisanar, de apellido Gallo, fue nombrado el 15 de noviembre. En mes y medio contrató a 75 personas, con un costo mensual de 700 millones de pesos. Encontré casos como el de un bachiller con un salario de 28 millones de pesos”.

Se gasta la plata en burocracia y no en los pacientes.

“Exactamente. Había sueldos de 40 millones y cargos creados sin sentido, como un ‘internacionalista’ en una EPS. Mientras tanto, no se atiende a los pacientes. Ese mismo día recibí denuncias de pacientes con esclerosis múltiple: 37 personas llevaban desde octubre sin recibir medicamentos. Por eso digo que no son ‘los ricos los que lloran’. Mientras los pacientes sufren, el ministro está más interesado en la burocracia. Este es un Ministerio que gasta más y hace menos”.

Hay un “hueco negro” alrededor de los llamados equipos básicos de salud. Es un modelo que Petro ya había impulsado en Bogotá y que, según sociedades científicas, ha costado cerca de cuatro billones de pesos. ¿Qué pasó con esos recursos y con ese programa?

“En una denuncia con corte a diciembre de 2024 pedí al Ministerio el detalle de 1,6 billones de pesos girados a entes territoriales desde 2022. Solo reportaron gastos por 317 mil millones, lo que deja cerca de cuatro de cada cinco pesos sin claridad sobre su destino. Y en lo identificado aparecían gastos innecesarios como papelería, chalecos y cachuchas”.

Lea aquí: Que no quede impune el magnicidio de Miguel Uribe Turbay

¿Propaganda, como ocurrió en Bogotá con el reparto del periódico de la Alcaldía?

“Exactamente. En algún hospital público incluso compraron un dron, seguramente para publicidad o propaganda. También encontré que cerca de 40 mil millones de pesos de esos 317 mil millones estaban relacionados con combustible. Si a uno le preguntan si se debe hacer prevención en salud, claro que sí, pero de manera racional y usando las tecnologías que hoy existen. El Gobierno lo que está buscando es crear empleo militante. Mientras los pacientes se están muriendo, vemos cómo se contratan ejércitos electorales para favorecer al Gobierno o a sus aliados políticos”.

¿Existe una dualidad en la base del Centro Democrático entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella?

“Sí, hay personas en el partido que sienten afinidad con Abelardo. El presidente Uribe ha dicho que para derrotar la continuidad de Gustavo Petro no hay que vetar a nadie. Inicialmente se habló de una consulta amplia, desde Abelardo hasta Fajardo, pero eso no se dio. Yo prefiero hablar bien de nuestra candidata, Paloma Valencia. Ha sido una gran congresista; a mi juicio, la mejor senadora de este periodo. Muchas de sus denuncias han logrado tumbar decretos y nombramientos del Gobierno. Es una mujer convocante, rigurosa, estudiosa y muy buena oradora. Espero que siga creciendo, gane la consulta y, ojalá, la primera vuelta”.

¿Usted está con Paloma o con Abelardo?

“Yo estoy con Paloma. Soy hombre de partido. Estuve con Miguel Uribe Turbay hasta el final, con la ilusión de que se recuperara. Luego de todo lo que pasó, seguí acompañando por solidaridad, pero hoy mi respaldo es para Paloma, a quien le reconozco una gran trayectoria y capacidad. Yo tenía esa ilusión y pues hubo algunas señales hasta donde yo entendía, hasta lo que yo conocí que nos hacían abrigar esa esperanza. Entonces yo estuve con Miguel hasta el final”.

¿Señales?

“De cosas que él, por ejemplo, pudo abrir los ojos en un momento, que lo que nos decían es que a veces apretaba la mano, que podía mantener el cuello erguido, eran cosas que en general me explicaron a mí. No sé si sea cierto o no, por eso lo digo y pues todos nos tratábamos de aferrar a esa esperanza. Él tenía la capacidad de mantener el cuello y que decían algunos que personas que habían sufrido traumas similares se demoraban más tiempo en poder hacer algo así. Entonces, pues yo estaba con Miguel, estuve con él hasta el final”.

Le puede interesar: A juicio Cristian González, otro implicado en el magnicidio del senador Miguel Uribe

Pero esa especie de dualidad del expresidente Álvaro Uribe, y del partido mismo, de que está con Paloma pero también podría estar con Abelardo en este momento de la carrera, ¿no cree que le resta?

“A ver, yo creo que en general quienes hacemos parte de las listas al Congreso, o sea quienes estamos en el Congreso, quienes están en el Consejo, etcétera, pues estamos con Paloma por convicción”.

Lo que pasa es que cuántos votos va a sacar Paloma. ¿O cuántos votos van a sacar en la Gran Consulta?

“No me atrevo a decir. Yo espero que Paloma saque por lo menos un millón quinientos mil votos, ojalá dos millones de votos y que esa gran consulta sobrepase los cinco millones de votos. Eso yo creo que es como una expectativa que podríamos tener”.

Pero cuando hablan eso es como si Paloma no fuera a ganarle a Abelardo, como si no tuviera posibilidad.

“No decimos eso, sino que obviamente hay que abrir todos los escenarios. Nosotros estamos convencidos, y tú has visto al presidente Uribe recorriendo departamentos, municipios, al lado de Paloma, hablando de sus virtudes: que quiere que sea la primera mujer presidente de Colombia, pero obviamente sin maltratar a los demás. Es que yo creo que uno puede promover candidatos propios sin necesidad de hablar mal de otro”.

Usted habla de un millón y medio de votos para Paloma, y Roy Barreras menciona 1,6 millones. Las proyecciones son muy similares. ¿Parece que están viendo el mismo escenario electoral?

“Sí, yo creo que ella va a ganar”.

Para cerrar, ¿cree que el expresidente Álvaro Uribe logrará volver al Senado? El reto es alcanzar 25 curules.

“Ese es el gran reto. La lista tiene 64 candidatos y él eligió el puesto 25 porque es retador”.

Club intelecto

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida