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Uno a uno: los votos de los conservadores en Congreso, ¿cómo están repartidas sus fuerzas?

La eventual llegada de Luz Cristina López al MinDeporte como supuesta cuota conservadora dejó al descubierto dos bandos, con todo y que uno es mayoritario: aquellos que sí le copian al Gobierno y los que marcan distancia. ¿Qué bando se impone?

  • La balanza parece estar inclinada hacia los críticos del Gobierno, aunque internamente hay quienes no desconocen el poder creciente que podrían estar acumulando aquellos que están dispuestos a caminarle a las reformas. FOTO: COLPRENSA
    La balanza parece estar inclinada hacia los críticos del Gobierno, aunque internamente hay quienes no desconocen el poder creciente que podrían estar acumulando aquellos que están dispuestos a caminarle a las reformas. FOTO: COLPRENSA
23 de febrero de 2024
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Con 15 senadores y 27 representantes, el Partido Conservador es una de las fuerzas políticas más robustas y poderosas del Congreso. Después del Pacto Histórico, son la segunda bancada más numerosa en el Senado. Y en Cámara igualan al petrismo en curules: 27, lo que los convierte en una de las tres colectividades con más escaños. De allí lo estratégico que resultan para los intereses del gobierno de Gustavo Petro, que insiste en hacer realidad su ambicioso paquete de reformas.

Tras el revés que supuso que los godos migraran a la independencia y dejaran de ser partido de gobierno en mayo del año pasado –por cuenta de las controversias alrededor de la reforma a la salud–, en este 2024 el Ejecutivo echó mano de una treta que ya les dio resultado con el Partido Liberal y la Alianza Verde: saltarse a los jefes de los partidos y tranzar uno a uno con los congresistas.

“El Partido no está fraccionado. No se entregó por un Ministerio. Todo esto es una estrategia del Gobierno para dinamitar al partido. Es lo que han intentado desde el principio y ahora están menudeando votos”, dijo un representante conservador a este diario. “La estrategia de Petro es dividir al partido, como hicieron con los liberales y los verdes”, declaró otro miembro de la bancada.

Ese menudeo quedó al descubierto esta semana, luego de que el nombre de la próxima ministra del Deporte, Luz Cristina López Trejos, terminó vinculado con un ala de la bancada goda en la Cámara, puntualmente con uno de los pesos pesados del partido en la Costa Atlántica: el representante Ape Cuello. Se trata de una facción que sí estaría dispuesta a caminarle a los proyectos del Gobierno, al parecer, a cambio de cuotas y participación burocrática.

Semejante proceder levantó ampolla entre los cacaos del Partido y llevó a que su presidente, Efraín Cepeda, pusiera sobre la mesa su carta de renuncia si ese iba a ser el camino de la colectividad. Sin embargo, el Directorio conservador negó la dimisión y al unísono respaldó la postura de Cepeda, considerado del ala que, sin ser oposición a Petro, reivindica su independencia y conserva distancia frente a sus controvertidas reformas.

“La ratificación de Cepeda manda un mensaje claro al Gobierno: la búsqueda de apoyos por burocracia no es el camino”, manifestó un congresista godo. “Petro se equivocó, ahora nos va a unir más en torno a la institucionalidad”, señaló otro miembro de la bancada. Inclusive, uno de los representantes advirtió que aquellos que están recibiendo mermelada no tendrán de otra que “recular o reorganizarse, porque van a quedar muy mal frente al partido y la gente”.

El Partido emitió un comunicado en el que, al ratificar a Cepeda y desligarse de la próxima ministra del Deporte, negó tener representación política en el Gobierno. Al tiempo, entre líneas lanzó una amenaza contra aquellos que se quieran salir del redil y pretendan saltarse a las directivas: “Los miembros del Partido que pretendan desconocer las decisiones adoptadas serán sometidos a los procedimientos estatutarios que sancionan este tipo de compartimientos”, declaró la oficialidad goda.

Las cuentas

Al echar número, la balanza parece estar inclinada hacia los críticos del Gobierno, aunque internamente hay quienes no desconocen el poder creciente que podrían estar acumulando aquellos que están dispuestos a caminarle a las reformas. “Todo el mundo quiere estar a la hora de los ofrecimientos y ver qué gana”, admitió un representante.

Lo cierto es que la importancia de los godos en las cuentas del Gobierno son decisivas: cada uno de sus votos inclina la balanza y es determinante a la hora de hundir o darle vía libre a un proyecto. De allí que el Gobierno, a sangre y fuego, esté intentando sumar fuerzas.

En Senado, de 15 congresistas, solo cuatro estarían en la línea de seguirle la cuerda al Gobierno, según las fuentes consultadas por este diario. Se trata de Carlos Andrés Trujillo, Óscar Barreto, Miguel Barreto y Liliana Benavides. El primero es un jugador de peso en los conservadores, pues es considerado cercano al petrismo y fue clave para que, en un primer momento, el partido se declarara de gobierno e integrara la bancada del presidente Gustavo Petro.

Trujillo –quien dirigió la colectividad entre junio de 2022 y febrero de 2023– es señalado de tener cuotas burocráticas en instituciones como la Fiduagraria (una entidad de servicios financieros filial del Banco Agrario), así como en la Agencia Nacional de Educación Vial. De hecho, hoy por hoy en esa Agencia permanece como directora Mariantonia Tabares Pulgarín, considerada cercana a Trujillo y que, incluso, se desempeñó como abogada del Hospital del Sur en Itagüí, uno de los fortines del congresista.

Por otro lado, los primos Óscar y Miguel Barreto estarían de lado de la agenda del Gobierno. De hecho, cuando el presidente Petro recién arrancaba, los caciques tolimenses fueron partidarios del “gran acuerdo nacional” que lanzó el mandatario e insistieron en ser parte de la bancada de gobierno.

Finalmente, sobresale Liliana Benavides que –aunque no está casada 100 % con el Gobierno, según las fuentes–, sí estaría tratando de afianzar el poderío que perdió cuando la colectividad se declaró independiente. Puntualmente, la dirección de Unidad de Planeación de Infraestructura de Transporte.

También minoría en Cámara

En la Cámara de Representantes el panorama es similar para los conservadores. De 27 representantes, apenas ocho estarían cercanos al Gobierno. Se trata de Ape Cuello; Wadith Manzur, presidente de la Comisión de Acusación; Fernando Niño, vicepresidente de la Cámara; la representante Ingrid Sogamoso; Juan Loreto Gómez, presidente de la comisión Cuarta de Presupuesto, y el representante Nicolás Barguil, primo del excandidato presidencial David Barguil. A ellos se sumarían Delcy Isaza y Gerardo Yepes, considerados del grupo de los Barreto en Tolima.

En ese ramillete sobresale el nombre de Wadith Alberto Manzur, nada menos que el presidente de la Comisión de Acusación de la Cámara. Al parecer, el congresista tendría fichas en Ferrocarriles Nacionales de Colombia. No es un parlamentario cualquiera: la Comisión que preside es la encargada de procesar al presidente Gustavo Petro en medio de los procesos por presunta financiación ilegal de su campaña. Incluso, su nombramiento en ese puesto fue acordado con el Gobierno.

Además, se destaca Ape Cuello, representante del Cesar y quien hoy es señalado de poner sobre la mesa el nombre de Luz Cristina López Trejos como próxima ministra del Deporte, quien también haría las veces de enlace entre la bancada y el Ejecutivo. El propio Cuello dejó al descubierto su interés por los asuntos deportivos luego de que mediara para que el equipo de fútbol Alianza Petrolera de Barrancabermeja se mudara a Valledupar.

Cuello y Manzur fueron algunos de los representantes conservadores que sostuvieron un encuentro a finales de año en Casa de Nariño con el presidente, al parecer, para avanzar en las reformas sociales. Allí justamente estuvieron Fernando Niño, Ingrid Sogamoso, Juan Loreto Gómez y Nicolás Barguil.

Las cuentas en la Comisión Séptima

La puja que se libre en la bancada conservadora del Senado será decisiva, teniendo en cuenta que allí aterrizará la reforma a la salud en su segunda vuelta legislativa. De hecho, en tercer debate, el proyecto aterriza en la Comisión Séptima, donde tienen asiento dos conservadores considerados del ala oficialista del Partido, es decir, independientes a Petro. Se trata de Nadia Blel y José Alfredo Marín.

En esa Comisión las cuentas también parecen decantadas: de 14 integrantes, cuatro están firmes con el Gobierno (los del Pacto y Comunes). La oposición, representada en dos senadores del Centro Democrático, aglutinaría los dos votos conservadores. Ello indica que, hoy por hoy, una de las principales apuestas del Gobierno en el Legislativo estaría en manos de seis senadores: Norma Hurtado (La U), Fabián Díaz (Verde), Berenice Bedoya (ASI), Miguel Ángel Pinto (Liberal), Ana Paola Agudelo (MIRA) y Lorena Ríos (Colombia Justa Libres).

El Gobierno Petro solo necesitaría de cuatro de esos votos para ser mayoría y que el proyecto pase a la plenaria de la Cámara, donde los apoyos también están muy apretados.

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