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Colombia | PUBLICADO EL 30 abril 2020

Ilegales han buscado acercamientos

  • Los Caparros (foto) tienen su accionar delictivo en el Bajo Cauca antioqueño y Sur de Córdoba, zonas donde mantienen una confrontación armada con el Clan del Golfo. FOTO ricardo monsalve
    Los Caparros (foto) tienen su accionar delictivo en el Bajo Cauca antioqueño y Sur de Córdoba, zonas donde mantienen una confrontación armada con el Clan del Golfo. FOTO ricardo monsalve
  • Los Caparros (foto) tienen su accionar delictivo en el Bajo Cauca antioqueño y Sur de Córdoba, zonas donde mantienen una confrontación armada con el Clan del Golfo. FOTO ricardo monsalve
    Los Caparros (foto) tienen su accionar delictivo en el Bajo Cauca antioqueño y Sur de Córdoba, zonas donde mantienen una confrontación armada con el Clan del Golfo. FOTO ricardo monsalve
Por ricardo monsalve gaviria

Los grupos armados y organizados, a excepción de las disidencias de las Farc, han mostrado voluntad de desarme.

Para el Gobierno Nacional, un grupo armado organizado (GAO) es aquel que, “bajo la dirección de un mando responsable, ejerce sobre una parte del territorio un control tal que le permite realizar operaciones militares sostenidas y concertadas”.

Para el Ejecutivo y las autoridades militares y de Policía solo cinco estructuras ilegales tienen esa capacidad: Eln, Clan del Golfo, Epl (Pelusos), Caparros y disidencias de las Farc.

Bajo esa premisa, el Gobierno, con el reciente decreto 601, deja abierta la posibilidad de una negociación para un eventual sometimiento a la justicia, a excepción del Eln, con el que se puede explorar un proceso de paz por su estatus político.

Sin embargo, mucho antes de conocerse esta determinación del Gobierno de Iván Duque, todos esos GAO, a excepción de las disidencias de las Farc, ya habían expresado su intención de una negociación con el Estado.

Clan del Golfo, el primero

En septiembre de 2017, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, principal líder del Clan del Golfo, hizo público un video con el interés de buscar un pacto con el Gobierno de Juan Manuel Santos.

“Queremos hacer parte del fin del conflicto para llegar al desarme total”, afirmó “Otoniel” en una parte de su mensaje.

El Gobierno en ese entonces confirmó los acercamientos, pero, tal y como se lo confirmó a EL COLOMBIANO la representante jurídica del Clan del Golfo -quien pidió no publicar su nombre-, la negociación nunca llegó a buen término debido a la Ley de sometimiento que para esa época, fue aprobada.

“La ley entorpeció el proceso, en vez de dar algún beneficio en las penas, las agravó más”, dijo la delegada. Desde entonces no se conoce de nuevos acercamientos con “Otoniel” y su gente.

Epl o los Pelusos

El 5 de octubre de 2017, esa organización armada que delinque principalmente en la región de Catatumbo, Norte de Santander, publicó un comunicado en el que le pedía pista a la Casa de Nariño para llegar a un acuerdo.

“Declaramos nuestra disposición a discutir y encontrar las vías posibles para la terminación de la guerra y la conquista de una verdadera paz con justicia social”, decía parte de la carta.

En ese entonces el Gobierno descartó dicha opción y recordó que el único camino era un sometimiento a la justicia sin ningún tipo de negociación. Dos años después, el 26 de septiembre de 2019, la Fuerza Pública anunció la muerte, en medio de un operativo, de “Pácora”, principal cabecilla del Epl. Hasta el momento se desconoce la voluntad de ese grupo armado.

Caparros enviaron mensaje

Este grupo armado que tiene presencia en el Bajo Cauca antioqueño y el Sur de Córdoba, a diferencia de las demás organizaciones ilegales, no publicó un comunicado o envío videos. Su menaje lo publicó a través de una entrevista que uno de sus comandantes, alias 40, le dio a EL COLOMBIANO el pasado mes de enero.

“40”, quien fue capturado en una operación militar en Cáceres el pasado 23 de marzo, en su momento le expresó a este diario que “si se diera la posibilidad de que se pueda entender que estamos acá porque nos tenemos que defender y que todo surgió por un abandono estatal, y el Estado nos recibe arreglando nuestra situación jurídica, aunque tengamos que pagar un poco de cárcel, estaríamos dispuestos”.

La respuesta del Gobierno de Iván Duque con este mensaje de los Caparros se dio en el mes de marzo y fue tajante: “para este tipo de grupos solo está el sometimiento a la justicia, una negociación solo sería posible con el Eln por su estatus político”, dijo a este diario el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos.

Desde la captura de “40” se desconoce la actual posición del principal cabecilla de los caparros, alias Caín, sobre una posible negociación de paz.

Eln, historia conocida

Con el Eln han sido varios los intentos de negociación, sin embargo, la mesa de diálogos con esa guerrilla está suspendida hace más de un año por decisión del presidente Duque tras el atentado a la Escuela de Cadetes en Bogotá.

Con el cese el fuego unilateral decretado por esa insurgencia debido a la pandemia, se llegó a barajar la posibilidad de una nueva fase de diálogos.
A pesar de esto, el pasado lunes el Eln dijo que el cese terminará esta semana, tal como estaba programado, lo que podría cerrar nuevamente una ventana a la paz con ese grupo.

En resumidas cuentas, todos los GAO ya habían mostrado voluntad de conversar antes de esta nueva oportunidad que ofrece el Gobierno con el decreto 601, por lo que la pregunta que queda en el aire es: ¿la aprovecharán?.

Ricardo Monsalve Gaviria

Periodista. Magíster en Comunicación de la Defensa y los Conflictos Armados de la Universidad Complutense de Madrid

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