En 15 meses la Nación cambió de opinión. El 6 de septiembre de 2011 le dijo no al pedido del concesionario Ruta del Sol de suscribir un contrato de estabilidad jurídica, que congelaría por 13 años un paquete de impuestos y le generaría un ahorro millonario para la construcción del tramo 2 del proyecto.
Poco más de un año después, giró 180 grados la consideración del Comité de Estabilidad Jurídica del Estado y, el 31 de diciembre de 2012, cuando despuntaban las fiestas de fin de año y pocos tenían los ojos puestos en la contratación, se firmó con el Ministerio de Transporte el contrato deseado por la concesión, de la que su socio mayoritario es Odebrecht.
¿Ocurrió algo extraño en los meses que separaron una decisión de la otra? la Fiscalía General...