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Colombia | PUBLICADO EL 15 septiembre 2022

Degollaron a una niña y robaron hasta el último peso: así se perpetró la masacre en Santander

La Fiscalía reveló algunos apartes de la audiencia de “Mi Negro”, quien aceptó su responsabilidad en el homicidio del docente Álvaro Díaz, su esposa y sus dos hijos.

  • Así quedó la vivienda de la familia Díaz Acuña. FOTO: CORTESÍA
    Así quedó la vivienda de la familia Díaz Acuña. FOTO: CORTESÍA
  • Así quedó la vivienda de la familia Díaz Acuña. FOTO: CORTESÍA
    Así quedó la vivienda de la familia Díaz Acuña. FOTO: CORTESÍA
EL COLOMBIANO

Con armas cortopunzantes como machetes y cuchillos fueron asesinados el pasado 11 de septiembre el profesor Álvaro Díaz Pineda, su esposa Loiden Acuña Pérez, y sus dos hijos. Sobre el suceso, que conmocionó a la población de Landázuri, Santander, donde vivía la familia, la Fiscalía ha tenido algunos avances que expuso durante la audiencia del único culpable que sobrevivió tras la masacre.

Las pruebas fueron obtenidas con el apoyo de la testigo clave, Natalia Calle, una empleada de esta familia que vivía con ellos y estuvo presente durante el hecho. La mujer consiguió escapar de la vivienda, aunque recibió algunos impactos con arma blanca, y se encargó de relatar la forma en que cinco personas cuatro hombres y una mujer terminaron con la vida de la pareja y sus dos hijos.

“Al salir corriendo para pedir auxilio, manifestó que ‘Cacha’, ‘Cochi’ y ‘Mi Negro’ estaban matando al profesor y que a la niña la habían degollado y le pateaban la cabeza”, relató el fiscal delegado durante la audiencia en la que William Alfonso Trejos, alias Mi Negro, aceptó los delitos de homicidio agravado, hurto calificado, incendio, daño en bien ajeno y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.

“Cada uno de esos elementos demuestran que alias Mi Negro estuvo en el lugar de los hechos. Participó activamente, sostuvo una distribución de rol agrediendo al profesor, y conociendo las lesiones de la menor de edad y de la señora Acuña, esposa del profesor”, agregó el funcionario sobre el único perpetrador del crimen que sobrevivió, luego de que la comunidad de Landázuri asesinara a las otras cuatro personas.

El juez del caso señaló que tras el asesinato de la familia, los cinco homicidas hurtaron sus pertenencias y prendieron fuego a la viviendo para destruir los elementos probatorios. “Le preguntaban al profesor que dónde estaba la plata”, aseguró el fiscal delegado, cuyo relato dio a entender que el profesor Díaz tuvo que ver cómo asesinaron a su familia ante sus ojos.

Los perpetradores de este hecho eran conocidos de los Díaz Acuña, quienes incluso les donaban mercados y les prestaban plata, según relató el alcalde de Landázuri, Marlon Ballén, a Blu radio. ”Les habían prestado plata, les daba mercado, les habían fiado, en fin. Como eran empleados, él les suministraba mercado. Ellos ya tenían previsto robarlo e irse de la zona”, aseguró el mandatario sobre esta masacre.

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