La Inspección General de las Fuerzas Militares abrió un proceso de verificación de las presuntas irregularidades en las que el comandante del Ejército, el general Luis Mauricio Ospina, habría incurrido al ordenar seguimientos e interceptaciones al profesor de inglés de su esposa.
Según las Fuerzas Militares, la Inspección verificará las circunstancias que rodean el tema y determinará si hubo alguna anomalía o conducta ilícita.
Luego, emitirá un informe con recomendaciones que podrían, o no, ser tenidas en cuenta por el mando superior.
Las recomendaciones de la Inspección General podrían incluir, por ejemplo, un retiro de su cargo o una eventual compulsa de copias a la Fiscalía y a la Procuraduría. Ambas entidades reportaron el fin de semana que investigan al general Ospina.
Todo comenzó con una denuncia revelada por Revista Semana. El medio de comunicación expuso que un equipo de contrainteligencia del Ejército siguió, entre julio y agosto de este año, al profesor por varios días.
Uno de los miembros del grupo tuvo la tarea de tomar clases con él para lograr seguir su rastro.
El Ejército respondió a través de un comunicado, asegurando que las acciones de contrainteligencia, de acuerdo con la ley, pueden adelantarse para “anticipar, prevenir, detectar y neutralizar acciones para proteger al personal, las instalaciones, el material y la información”.
“Es allí donde se sustenta la facultad del Comandante del Ejército para ordenar a la Unidad Militar de Contrainteligencia adelantar actividades de verificación, frente a una información que alerta sobre una posible vulneración de la seguridad e integridad del Comandante y su núcleo familiar y de manera general a la comunidad que vive y transita diariamente en los cantones militares y académicos ubicados al norte de la capital”, agregó la institución castrense.
El comandante Ospina, por su parte, no se ha pronunciado públicamente sobre los hechos. Sin embargo, admitió a Semana que sí pidió vigilar al profesor a partir de un evento relacionado con su hija. “En algún momento él llamó a mi señora y le dijo ‘Lorena, tenga cuidado con su hija Juanita, hay muchos problemas de drogas’”.
Así mismo, el general Ospina explicó que si hubo alguna irregularidad en el proceso, sería culpa de sus subalternos.