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Colombia | PUBLICADO EL 27 noviembre 2020

El camino para evadir la “era” de los virus y las pandemias

  • Prevenir las próximas crisis sanitarias podría salir 100 veces más barato que atenderlas. Foto: EFE
    Prevenir las próximas crisis sanitarias podría salir 100 veces más barato que atenderlas. Foto: EFE
  • Prevenir las próximas crisis sanitarias podría salir 100 veces más barato que atenderlas. Foto: EFE
    Prevenir las próximas crisis sanitarias podría salir 100 veces más barato que atenderlas. Foto: EFE
El camino para evadir la “era” de los virus y las pandemias
Por juan felipe zuleta valencia

Prevenir las próximas crisis sanitarias podría salir 100 veces más barato que atenderlas.

La ampliación de la frontera agrícola, el tráfico de vida silvestre, la acelerada urbanización, la producción y consumo insostenible, mejor dicho, esas actividades humanas que han acelerado el cambio climático y causado la pérdida de biodiversidad serán las responsables de las pandemias futuras.

Así lo reitera el informe publicado el pasado 29 de octubre por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas –Ipbes– titulado “Escapando de la era de las pandemias”.

Desde que esta Plataforma se creó en 2012 con 21 países fundadores –entre estos Colombia– se ha encargado de ofrecer información basada en evidencia científica para la toma de decisiones de los gobiernos en materia de medio ambiente. Actualmente la integran 130 naciones.

En el documento de 96 páginas, 22 expertos evidencian el vínculo que tiene la degradación de la naturaleza con el riesgo de nuevas pandemias que, según calculan, serán cada vez más frecuentes, se propagarán más rápido y tendrán peores repercusiones en la economía global.

Según explica Luis Germán Naranjo, director de Conservación de la WWF en Colombia, el informe es “un llamado urgente a los gobiernos para cambiar el enfoque con el que abordan los riesgos a la salud ambiental. Hoy vemos decenas de medidas de contención de la covid y una carrera para hallar una vacuna. Todo lo derivado de esta crisis le ha costado al mundo billones de dólares”. Dice el informe que los impactos de la covid han sido 100 veces más costosos de lo estimado para haber prevenido una crisis semejante.

Las soluciones apuntan a estrategias como la reducción de la deforestación, ampliación de áreas de conservación y programas de usos sostenibles de los servicios ambientales. Mientras esto se logra el riesgo acecha. Entre 631.000 y 827.000 virus desconocidos en la naturaleza podrían infectar a los seres humanos, de acuerdo con el Ipbes.

Los expertos estiman que cerca de 1,7 millones de virus en mamíferos y aves acuáticas siguen sin ser descubiertos, algo grave si se tiene en cuenta que casi el 100 % de las pandemias fueron causadas por zoonosis, es decir, enfermedades que se transmiten de animales a humanos.

Y en ese escenario, según explica la doctora en Salud Pública de la Universidad Nacional, Ángela Hernández, Colombia “cumple los requisitos para tener un riesgo especial al ser un país tropical, lo cual facilita la presencia de las zoonosis en todo su territorio; tiene procesos de migración, y una ruralidad desatendida, entre otros factores; es un coctel peligroso”, asevera.

Las soluciones

Según el Ministerio de Salud, 26 millones de colombianos viven actualmente expuestos a contraer enfermedades zoonóticas tales como zika, dengue y chikungunya.

Colombia, además, es un país endémico para zoonosis como la rabia, que se vale de la expansión humana en el bosque como mecanismo emergente, y la leptospirosis, que hace lo propio a causa de la alteración de las cuencas hidrográficas.

Es una problemática con dolientes directos como los ministerios de Salud, Ambiente y Agricultura, además del ICA, Invima, INS y corporaciones autónomas, que conforman el Consejo Nacional de Zoonosis.

Pese a esto y la existencia de decenas de documentos sumando leyes, decretos, resoluciones y demás, para Hernández, “hace falta una participación de la totalidad de ministerios, y, en general, una mirada más amplia. La urbanización en áreas periurbanas, por citar solo un factor, está aumentando peligrosamente el contacto entre seres humanos y fauna silvestre, y con esto nuevos riesgos a la salud pública”.

Avances

El Ministerio de Ambiente responde que en materia de lucha contra el tráfico de especies ha logrado articular una mejor respuesta con la fuerza pública, con sanciones que alcanzan los 5 mil salarios mínimos legales vigentes y penas de entre los 4 y 9 años.

Además, gracias al Sistema de Información de Biodiversidad el país cuenta con 8,5 millones de datos sobre sus especies, lo cual, según explica Naranjo, puede “ayudar a hallar medicamentos con compuestos naturales contra virus y bacterias”.

Cuenta Luz Dary Acevedo, líder del Programa de Salud de Vida Silvestre y Tráfico de Especies de WCS que también de la mano de Minambiente se ha logrado establecer el estado sanitario de especies como el titi gris, uno de los primates más traficados.

Además, “desde 2008 logramos arrancar la implementación del Plan Nacional de Prevención y Vigilancia de Influenza Aviar en Especies Silvestres priorizando once departamentos”, cuenta.

Sin embargo, el país tiene aún reveses en materia ambiental que amarran el cumplimiento de otros objetivos, pues aunque el Gobierno cabalga sobre su cifra de 19% de reducción de la deforestación en 2019, proyecciones como la de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible apuntan a que este año será imposible mantener la tendencia a la baja.

Acción y pedagogía

Desde Minsalud reconocen como logro la cobertura para atender zoonosis priorizadas como la rabia y la labor pedagógica adelantada de la mano de secretarías de salud.

“Nos acercamos a la meta de tener en 2021 en todas las entidades territoriales una política de tenencia responsable de animales de compañía y de producción. Es un gran paso en cuanto a prevención”, asegura Jairo Hernández, subdirector (e) de Salud Ambiental.

Piensa Óscar Alfonso, director del Observatorio Hambre Cero de la Universidad Externado, que una protección efectiva de amenazas contra la salud exige una transformación total en la forma de alimentarse.

“Según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional el 54,2 % de los hogares tiene problemas de seguridad alimentaria a pesar de que el país tiene una frontera agrícola de casi 41 millones de hectáreas. Es decir, estamos sacrificando nuestros recursos naturales para nada. Hay que retornar a modelos de producción a menor escala y más eficientes”, explica.

“La decisión de un productor respecto a qué produce y cómo, y de un consumidor acerca de qué y cómo consume puede tener un efecto en cadena que derive o evite una situación como la que hoy vive el mundo”, concluye.

Infográfico
en definitiva

Crear un consejo intergubernamental que “persiga” enfermedades emergentes, prediga áreas de alto riesgo y evalúe impactos de posibles pandemias futuras es una recomendación prioritaria.

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS otros riesgos y recomendaciones

Entre los tipos de zoonosis priorizadas que tiene el país están: la rabia, leptospirosis, encefalitis equinas, brucelosis, tuberculosis y rickettsiosis. Los casos de rabia se dan por vectores: del murciélago a los animales domésticos o de granja, y estos a los humanos. Los casos de encefalitis se registran en lugares por debajo de los 2000 msnm; y los de brucelosis y tuberculosis, generalmente en departementos de las cuencas lecheras: Boyacá, Cundinamarca, Antioquia, Nariño y Casanare. Estas zoonosis representan para el país una tasa de incidencia de entre el 0 y el 0.001 casos por cada 100.000 habitantes. Entre las recomendaciones que entrega Ipbes para reducir riesgos de pandemias incluye impuestos sobre el consumo de carne, la producción ganadera y otras formas de actividades de alto riesgo pandémico; impulsar leyes con sanciones más severas que castiguen el comercio ilegal de vida silvestre; valorar la participación y el conocimiento de los pueblos indígenas y las comunidades locales en los programas de prevención de pandemias, lograr una mayor seguridad alimentaria y reducir el consumo de vida silvestre.

Juan Felipe Zuleta Valencia

Soy periodista porque es la forma que encontré para enseñarle a mi hija que todos los días hay historias que valen la pena escuchar y contar.

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