El viaje del presidente Gustavo Petro a Estados Unidos, previsto para la próxima semana, ya tiene despejado el principal obstáculo diplomático que rodeaba su llegada a ese país. Tras varios días de incertidumbre, se confirmó que el Gobierno estadounidense otorgó un permiso especial de ingreso por cinco días, lo que permitirá que el mandatario y su comitiva entren sin contratiempos, pese a que la visa del jefe de Estado había sido suspendida.
La autorización, de carácter excepcional y temporal, fue concedida para garantizar el cumplimiento de la agenda oficial que incluye una reunión con el presidente Donald Trump, en un encuentro que ha despertado interés por el contexto político que rodea a ambos líderes. La medida también cobija a los funcionarios que acompañarán a Petro, evitando inconvenientes logísticos o migratorios durante la visita.
En desarrollo.
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