Las críticas contra la política de Paz Total del presidente Gustavo Petro volvieron a intensificarse luego de que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, entregara nuevas cifras sobre operaciones militares adelantadas durante este gobierno. Desde distintos sectores de oposición se insiste en que las organizaciones armadas ilegales han ganado poder y presencia territorial en medio de los diálogos y beneficios jurídicos impulsados por el Ejecutivo.
Frente a esos cuestionamientos, Sánchez defendió la actuación de la fuerza pública y aseguró que las capacidades ofensivas del Estado se mantienen activas. Como parte de esa defensa, reveló que durante la administración Petro se han realizado 21 bombardeos contra estructuras armadas ilegales en distintas regiones del país.
Según detalló el ministro, la mayoría de estas operaciones han estado dirigidas contra las disidencias lideradas por Iván Mordisco, con un total de 11 bombardeos. Otras seis acciones militares fueron ejecutadas contra el Clan del Golfo, tres contra el ELN y una más contra la estructura comandada por alias Calarcá.
Entre las acciones atribuidas a esa estructura armada por parte de las autoridades aparecen ataques contra la fuerza pública, secuestros y extorsiones. Uno de los casos más recientes que ha causado conmoción es el asesinato del periodista Mateo Pérez.
Mateo Pérez era el director del medio alternativo El Confidente, de Yarumal. El lunes el 4 de mayo pasado salió de este municipio y llegó en su moto a la localidad vecina de Briceño, en el norte de este departamento.
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Los testimonios recogidos en el área indican que habría acudido a varias oficinas oficiales allí buscando información y luego se habría dirigido a la zona rural, a pesar de que le advirtieron del gran peligro que esto le traería.
Su intención era documentar la manera como sufría la población a raíz de los enfrentamientos armados que habían acontecido en días previos entre las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, también autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC).
De acuerdo con las investigaciones oficiales, alias Chala habría participado en el crimen y hombres vinculados a la organización de Calarcá estarían señalados de ejecutar la tortura y posterior homicidio del comunicador.