Al menos cuatro mujeres decidieron romper el silencio y relatar episodios de presunta violencia contra la mujer ocurridos durante la administración del exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo. Sus testimonios apuntan no solo a conductas individuales, sino a lo que describen como un ambiente de abuso y encubrimiento dentro del movimiento político Fuerza Ciudadana, en el que altos funcionarios y asesores habrían actuado con total impunidad.
Uno de los testimonios es el de una mujer que asegura que, durante un evento oficial del departamento, Caicedo le habría insinuado que subiera a su habitación con el fin de “complacerlo” a cambio de favorecerla con ascensos y cargos bajo su poder. Ella se negó y, por primera vez, decidió hacer pública su historia.
Le puede interesar: Pelea entre Idárraga y Rodríguez remueve al Gobierno y salpica a la Fiscalía
“Fue un momento complicado, complejo, porque la única forma de poder escalar dentro del movimiento y de poder escalar a nivel laboral era acceder a las pretensiones que él en su momento nos pedía. En reuniones que se hacían en hoteles muy representativos de la ciudad, él señalaba en qué habitación estaba, nos pedía que subiéramos, en mi caso, que subiéramos, que estaba en tal habitación, que de esa manera podía escalar mucho más rápido dentro de la Gobernación o de la entidad, en mejores cargos si accedía a estar a solas con él. Yo le dije que no, que yo iba a escalar dentro de la Gobernación por mi capacidad profesional, por el tema laboral, pero no accediendo a esos caprichos o a esas insinuaciones de él”, narró a La FM.
La negativa tuvo consecuencias laborales. La mujer explicó que en ese momento aspiraba a un cargo directivo, pero al no acceder a las pretensiones, su situación se estancó. “Simplemente me quedé como contratista. De los doce meses del año, solo pude cobrar cinco o seis. Los otros meses prácticamente regalé mi trabajo esperando ser tenida en cuenta, pero no pasó”, contó.
Conozca: Gobierno eliminó requisito de inglés: 72 nuevos embajadores no tendrían que acreditarlo
Más allá del impacto profesional, la denunciante señaló las secuelas personales y psicológicas que dejó esa experiencia, y explicó por qué decidió hablar ahora. “La única forma de acabar con esto es denunciarlo, decir lo que de verdad sufrimos y lo que pasamos dentro del movimiento, tanto a nivel personal como laboral. El daño psicológico es bastante complejo”, afirmó.
En su testimonio también hizo un llamado a otras mujeres que habrían vivido situaciones similares. “Sé que muchas han pasado por esto, incluso por situaciones peores que las mías. Por eso digo que denuncien, porque la única forma de acabar con esto es esa”, concluyó.
De acuerdo con una investigación de La FM, ese no sería un hecho aislado, sino un presunto patrón de abusos en el entorno más cercano del candidato.
El medio citado también reveló la versión de otra mujer que trabajó en la Gobernación del Magdalena y que asegura haber sido acosada y tocada sin su consentimiento por un alto funcionario y asesor cercano al equipo político de Caicedo. Según su relato, el hombre aún hace parte del movimiento y ocupa un cargo político relevante, pese a las denuncias que existirían en su contra.
“Lo hago porque veo que mi agresor sigue perteneciendo a ese movimiento y tiene un cargo político bastante alto, sabiendo de todas las denuncias que ha tenido. Lo hago como mujer, como víctima, porque ya es difícil seguir adelante sabiendo que tu agresor sigue trabajando como si nada”, afirmó en La FM.
La mujer relató que los hechos ocurrieron tras su regreso al trabajo luego de una licencia de maternidad. En ese momento, le presentaron al presunto agresor como un asesor político con amplias funciones dentro de la Gobernación, lo que generó una relación laboral directa. Con el paso del tiempo, aseguró, su comportamiento cambió de manera radical.
“Se acercaba cuando yo estaba trabajando en el computador, me rozaba su miembro en los brazos, me tocaba las piernas sin mi consentimiento. Muchos compañeros vieron lo que pasaba, pero nadie quiso hablar. Yo estaba pasando por una depresión posparto, mi bebé tenía apenas meses de nacido, y vivir esto fue algo que me marcó para toda la vida”, relató.
La denunciante aseguró que acudió a distintas instancias dentro de la administración departamental, incluida la jefatura de Talento Humano y la entonces Secretaría de Equidad, pero nunca recibió una respuesta efectiva. Incluso, dijo, cuando el presunto agresor fue nombrado posteriormente como secretario de Equidad, volvió a insistir sin éxito.
Según su versión, una funcionaria le propuso grabar un video para simular la salida del presunto agresor del cargo, a cambio de ofrecerle a ella un ascenso y un aumento salarial. “La propuesta era proteger al victimario, no a mí. Obviamente no acepté”, concluyó.
Los testimonios recogidos no se limitan a un solo caso. Varias mujeres aseguran que existía una lógica de abuso dentro del movimiento Fuerza Ciudadana, en la que mujeres que se acercaban en busca de trabajo, oportunidades políticas o cargos por concurso quedaban expuestas a presiones, acosos y agresiones por parte de figuras cercanas al poder departamental.
Otro de los relatos es el de María Alejandra Rojas, quien denunció a Fabián Bolaños, señalado como uno de los hombres de confianza de Caicedo. La mujer afirmó haber sido víctima de abuso sexual durante un viaje a Bogotá organizado por Fuerza Ciudadana, en el marco de una actividad para promover un referendo por la educación superior.
“Fue un acto de abuso sexual. Esta persona usó una droga llamada fenotiazina para dejarme inconsciente e intentar abusar de mí”, afirmó Rojas. Según explicó, los hechos ocurrieron la noche previa a un evento nacional relacionado con la recolección de firmas para el referendo.
Lea también: Caso Zulma Guzmán: ¿quién es la otra mujer señalada de participar en el envenenamiento con talio?
Rojas aseguró que informó lo ocurrido tanto a Fuerza Ciudadana como directamente a Carlos Caicedo, pero que no hubo consecuencias para el señalado. Por el contrario, dijo, Bolaños continuó ascendiendo y ocupando cargos de mayor relevancia en las siguientes administraciones departamentales, lo que la llevó finalmente a acudir a las autoridades judiciales.
Conocidos los testimonios, La FM consultó al candidato y su respuesta fue: “No es casualidad que, justo después de que nos aprueben las firmas, nuestros adversarios reactiven estrategias ya conocidas para intentar distraer y desestabilizar la campaña. Hemos aprendido con el tiempo que no debemos caer en esas provocaciones ni entrar en su juego”.