La captura del presunto lavador internacional de dinero Jhon Henry González Herrera, alias “Medio Labio”, puso sobre la mesa el destino que ha padecido el clan Rendón Herrera, uno de los más grandes poderes narcoparamilitares que ha azotado a Colombia.
Tal cual informó EL COLOMBIANO en primicia, “Medio Labio” fue detenido en la vía Las Palmas, suroriente de Medellín, el pasado miércoles 18 de febrero. En la operación, denominada Pandora, participaron la Guardia Civil de España, Europol y la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol).
La orden de detención fue por lavado de activos, enriquecimiento ilícito, cohecho por dar u ofrecer y concierto para delinquir, bajo la sospecha de que está al servicio del cartel narcotraficante Clan del Golfo.
En su reporte, la Policía documentó que González Herrera se convirtió en una persona de interés para las autoridades de España e Italia, por presuntos nexos con la mafia Calabresa y La ‘Ndrangheta, dos de los grupos criminales más poderosos de la Costa Mediterránea; al igual que con carteles mexicanos y la Mocromaffia, como se le denomina a una facción de traficantes de Marruecos, Países Bajos y Emiratos Árabes Unidos.
“Medio Labio” es primo de los hermanos Fredy y Daniel Rendón Herrera (“el Alemán y “don Mario”), originarios de Amalfi, Antioquia, quienes son conocidos en el mundo delincuencial por haber sido cabecillas de los bloques Élmer Cárdenas y Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Entre los años 90 y la primera década del siglo XXI amasaron un enormes poder, con tentáculos paramilitares y narcotraficantes en Chocó, Antioquia, Córdoba y los Llanos Orientales.
“El Alemán” pagó ocho años de prisión, luego de la desmovilización paramilitar y tras haberse sometido a la Ley de Justicia y Paz.
Hoy en día está libre y es uno de los gestores de paz autorizados por el Gobierno Nacional, de cara a una eventual mesa de conversaciones con los antiguos excomandantes de las AUC.
Su hermano Daniel (“don Mario”) no se desmovilizó con el resto de los paramilitares en 2006, sino que continuó en la guerra. Al año siguiente fue cofundador de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AUC), también conocida como Clan del Golfo, y fue su máximo líder hasta 2009, cuando fue capturado por la Policía en el municipio de Necoclí.
Recibió múltiples condenas en Colombia, por masacres, asesinatos selectivos, desplazamientos forzados y desapariciones perpetradas en Antioquia, Chocó y los Llanos Orientales. En 2018 fue extraditado a Estados Unidos por cargos de narcotráfico, donde fue condenado a 35 años de cárcel.
Su hijo Sebastián Meneses Toro fue detenido por la Policía en 2023, señalado de haber heredado los negocios de narcotráfico de la familia en Córdoba y la subregión del Urabá.
Al año siguiente fue extraditado a EE. UU. por narcotráfico, con un expediente abierto en la Corte del Distrito Sur de California. Fue la primera vez en la historia del crimen organizado en Colombia que un padre y su hijo son extraditados por tráfico de drogas.
Otro de los hermanos, Jairo de Jesús Rendón Herrera (“Jota Jota” o “don Germán”) también fue investigado por narcotráfico y nexos con las AUC. Se entregó a las autoridades estadounidenses en 2010, firmó un acuerdo de culpabilidad y estuvo tres años preso.
El 28 de marzo de 2011 un grupo de sicarios acribilló a Reinaldo Herrera Estrada (“el Míster”) cuando conducía una camioneta por inmediaciones del municipio de Itagüí, en Antioquia. Era primo de “don Mario” y “el Alemán”, vinculado a temas de narcotráfico y lavado de activos.
En estos momentos, “Medio Labio” está en las audiencias de control de garantías, pendiente de qué medida de aseguramiento le dictarán. Aún no es claro si algún gobierno extranjero pedirá su extradición.
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