Unos recuperaron la fe en la Corte Constitucional porque hizo prevalecer la división de poderes, y otros la cuestionaron porque alargó la implementación del acuerdo con Farc. El Gobierno dio un parte de tranquilidad, el Centro Democrático celebró, los partidos de la coalición de paz manifestaron preocupación y las Farc están en asamblea permanente para analizar lo sucedido.
Esas fueron las múltiples reacciones que generó la Corte al sentenciar que los literales H y J del artículo primero del Acto Legislativo 01 de 2016, son contrarios a la Constitución Nacional, bajo el argumento de que sustituían el principio de separación de poderes (artículo 113 de la Constitución), pues limitaban la capacidad deliberativa y decisoria del Congreso.