Con una inversión cercana a los $90.000 millones, los 26 municipios que hacen parte de la jurisdicción de Cornare (23 en el Oriente, 2 del Nordeste y 1 del Magdalena Medio), ya cuentan con una planta de tratamiento de aguas residuales. Esto ha permitido que 4.987 toneladas de materia orgánica, al año, ya no se depositen en ríos y quebradas.
Desde hace 25 años, la región viene trabajando en procesos de tratamiento y manejo de aguas residuales. 22 municipios del Oriente cuentan con una planta de tratamiento permitiendo la remoción del 81 % de la carga contaminante que se genera en las zonas urbanas de estos territorios.
La labor también se extiende a los corregimientos y zonas rurales de los municipios del Oriente antioqueño. 17.300 unidades sépticas han sido construidas, lo que evita que 1.190 toneladas al año, de materia orgánica, contaminen las fuentes hídricas de la región.
Cornare es la institución que ha venido trabajando en el programa de saneamiento básico. La iniciativa surge como solución a una de las consecuencias que trae el crecimiento urbanístico, que es el vertimiento de aguas residuales en las cuencas de los ríos.
Según estudios de la Organización Mundial de la Salud -OMS-, 6 de cada 10 personas en el mundo carecen de un saneamiento seguro. El estudio también indica que en 90 países los avances de saneamiento básico son muy lentos, lo que significa que no alcanzaría una cobertura total para el 2030.
Por estas razones, informó Cornare, el eje central de esta iniciativa es promover el desarrollo a través del cuidado de los recursos hídricos de cada territorio, se espera que este proyecto sirva como modelo y que otros municipios del departamento adopten este tipo actividades.