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Antioquia | PUBLICADO EL 02 diciembre 2021

La comuna de Robledo es otra víctima del descuido de las quebradas

Unas 80 familias sufrieron las consecuencias de inundaciones. 26 familias fueron evacuadas.

  • Varias calles de El Diamante, Aures y Bello Horizonte sintieron la fuerza de las lluvias y la falta de atención a las quebradas. FOTO EDWIN BUSTAMANTE Y JULIO CÉSAR HERRERA
    Varias calles de El Diamante, Aures y Bello Horizonte sintieron la fuerza de las lluvias y la falta de atención a las quebradas. FOTO EDWIN BUSTAMANTE Y JULIO CÉSAR HERRERA
  • Varias calles de El Diamante, Aures y Bello Horizonte sintieron la fuerza de las lluvias y la falta de atención a las quebradas. FOTO EDWIN BUSTAMANTE Y JULIO CÉSAR HERRERA
    Varias calles de El Diamante, Aures y Bello Horizonte sintieron la fuerza de las lluvias y la falta de atención a las quebradas. FOTO EDWIN BUSTAMANTE Y JULIO CÉSAR HERRERA
Descuido en quebradas, mal ligado a inundaciones en Robledo
Por: Miguel Osorio Montoya y Gustavo Ospina Zapata
Infográfico

La imagen de un hombre que se aferra a un poste de la energía para evitar ser arrastrado por la corriente, su lucha intensa contra la fuerza de las aguas y la posterior llegada de vecinos y familiares que arriesgan sus propias vidas para socorrerlo, reflejan las dos caras de la tragedia que se vivió en la comuna 7, Robledo, la noche del martes, donde el desbordamiento de las quebradas La Malpaso y La Quintana dejaron cientos de damnificados, cuantiosas pérdidas materiales, un muerto y siete personas lesionadas.

La llegada de diciembre no pudo ser peor para los habitantes de esta zona del noroccidente de Medellín, que sufrió las consecuencias de un fuerte aguacero que se inició hacia las 8:30 de la noche y se fue prolongando y volviendo más intenso a medida que transcurrían los minutos. El agua no paraba y las calles empezaban a inundarse.

Así lo relató Inés Posada, dueña de una tienda que funciona en su casa del barrio El Diamante, donde La Quintana irrumpió con toda su fuerza para después expandirse por la cuadra. “La lluvia empezó normal, pero no paraba, hasta que la quebrada empezó a salirse, mandó una bocanada y no alcanzó a entrar, ya después se vino toda esa avalancha, nosotras bregando a cerrar la puerta pero no pudimos y nos tocó fue correr para que no nos fuera arrastrar a todos”, relató Inés, que perdió no solo gran cantidad de mercancía de su tienda, sino también colchones, camas, muebles y algunos enseres.

Ella habita la calle 86 con la carrera 82, en los límites entre los barrios Miramar y Kennedy, donde varias cuadras se inundaron. Pese a las pérdidas materiales, ella agradeció que al menos un bebé de brazos que estaba en la vivienda logró ser sacado a tiempo por su madre, una joven del sector amiga de la familia.

Pérdidas por doquier

Ayer, un día después de la emergencia, gran parte de Robledo era un caos. Por un lado, la movilidad se complicó por la cantidad de calles cerradas mientras la gente, con palas y escobas, sacaba el agua y el lodo de las casas. Las escenas mostraban a las familias lavando muebles, neveras o lavadoras en plena vía, mientras otras lamentaban las pérdidas.

Los esposos Daniel Avilés y Viviana Villa se acostaron con dos motos y amanecieron solo con una. “La de ella era una Kymco y se la llevó la corriente y la mía una Dominar 400, casi nueva, la logré rescatar antes de que se fuera a la quebrada”, contó Daniel.

En la calle 78 con la carrera 87, barrio El Diamante, las pérdidas son incalculables. Allí, varios carros se fueron a la quebrada, otros, incluidos varios buses de la empresa Palenque Robledal, quedaron atrapados entre piedras de gran tamaño. La calle semejaba un escenario de guerra.

El alcalde, Daniel Quintero, indicó que 80 viviendas quedaron afectadas, cuatro con pérdida total, unas 250 personas damnificadas, que podrían ser más por la dimensión de los hechos, siete personas lesionadas, dos de ellas trasladadas a un hospital, y una persona muerta que fue sacada en la tarde de ayer de la quebrada La Corcovada, otro afluente de la zona. Se ordenó evacuar 26 viviendas.

“Acá hay que resaltar la solidaridad, fue una comunidad que se unió para salvar vidas, rescataron niños para que no se los llevara la corriente”, dijo el alcalde, quien atribuyó esta y otras inundaciones ocurridas en la ciudad al cambio climático, para lo cual prometió buscar soluciones definitivas, atacar las causas estructurales y pedir ayuda internacional para enfrentar el problema.

Falta de mantenimiento

Pero más allá del cambio climático, la comunidad pide acciones continuas y efectivas para aminorar los efectos de las lluvias sobre las quebradas.

Silverio Sánchez, coordinador de la Mesa Ambiental de la comuna Siete, expresó que desde 2015 a las quebradas de la zona no se les hace mantenimiento ni intervenciones de fondo. Dice que solo se han hecho pequeñas obras pero con recursos del Presupuesto Participativo y no con recursos propios de la alcaldía.

“Con los PP se solucionan pequeñas cosas, las que afectan a los miembros de Consejo Comunal de Planeación, pero no el problema macro de toda la zona y por eso se viven estas situaciones”, expresó.

Sugirió que al menos cada tres meses se haga una revisión e intervención de los afluentes como La Malpaso y La Quintana, dado que la población ha crecido hacia las montañas y cada vez hay más indisciplina ciudadana.

Además, ante los cada vez más frecuentes episodios de inundaciones y desbordamientos en la ciudad, expertos en urbanismo y ordenamiento territorial han planteado que la pérdida de zonas verdes por la presión urbanística en las laderas y un sistema de drenaje de aguas pluviales caduco y deficiente, han incrementado la problemática por escorrentía en la ciudad.

Según la secretaría de Medio Ambiente, este año han intervenido 47 puntos de quebradas con mantenimiento, reparación de cauces y limpieza, priorizando algunos cauces en El Poblado.

Desde el Dagrd explicaron que las crecientes súbitas, como las presentadas la noche del 30 de noviembre, se dan por una saturación de la capacidad hidráulica de las redes. Es frecuente que esto pase por residuos que se quedan dentro del alcantarillado, en lugares de difícil remoción.

Lo más preocupante es que, según el Ideam, las lluvias seguirán azotando la región hasta febrero. Y como este año la temporada también tuvo lluvias, los suelos están saturados y es más probable que se presenten deslizamientos. Este riesgo ya lo había señalado el Dagran. Por eso, las autoridades de gestión del riesgo deberán estar muy atentas.

Contexto de la Noticia

radiografía también hubo emergencia en bello

Otra localidad que también sufrió el azote de las lluvias fue Bello, donde los organismos de emergencia debieron intervenir en varios sitios en los que se presentaron inundaciones y desbordamientos. Wber Zapata, secretario de Gestión de Riesgo de la localidad, confirmó que hacia las 3 y 40 de la madrugada de ayer miércoles, se presentaron inundaciones en los sectores La Montañita y La Madera por crecientes de las quebradas. Informó que La García, La Isla y La Loca también se salieron de sus cauces y dejaron a 30 familias afectadas con pérdida total de sus enseres y afectaciones a las viviendas. Ayer, el equipo técnico y social de la alcaldía realizaba una evaluación a fondo de las afectaciones estructurales de las casas para determinar las ayudas.

Gustavo Ospina Zapata

Periodista egresado de UPB con especialización en literatura Universidad de Medellín. El paisaje alucinante, poesía. Premios de Periodismo Siemens y Colprensa, y Rey de España colectivos. Especialidad, crónicas.

Miguel Osorio Montoya

Comunicador Social-Periodista de la UPB. Redactor del Área Metro de El Colombiano.

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