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Antioquia | PUBLICADO EL 15 noviembre 2022

Personas con discapacidad están sitiadas por obra retrasada en Robledo

EL COLOMBIANO estuvo en Robledo y evidenció la forma en que está afectada la comunidad por obras en una vía. En el sector hay tres personas en silla de ruedas.

  • La movilidad es uno de los mayores traumas para los habitantes de la cuadra. Foto: Manuel Saldarriaga.
    La movilidad es uno de los mayores traumas para los habitantes de la cuadra. Foto: Manuel Saldarriaga.
  • Las obras de han dilatado causando serios perjuicios a la comunidad. Foto: CORTESÍA
    Las obras de han dilatado causando serios perjuicios a la comunidad. Foto: CORTESÍA
  • La movilidad es uno de los mayores traumas para los habitantes de la cuadra. Foto: Manuel Saldarriaga.
    La movilidad es uno de los mayores traumas para los habitantes de la cuadra. Foto: Manuel Saldarriaga.
  • Las obras de han dilatado causando serios perjuicios a la comunidad. Foto: CORTESÍA
    Las obras de han dilatado causando serios perjuicios a la comunidad. Foto: CORTESÍA
Personas con discapacidad están sitiadas por obra retrasada en Robledo

En el barrio Robledo El Diamante hay tres personas en silla de ruedas que no pueden salir de sus casas. Ronald Berrío, uno de ellos, estuvo 15 días sin siquiera asomarse, pintando una pared para olvidar el encierro. La razón del confinamiento no es la limitación física. No pueden salir porque la calle 78, hacia donde dan sus casas, lleva dos meses abierta, recubierta por un plástico resbaladizo, mientras unos obreros adelantan su remodelación.

La calle 78, recuerda Claudia Patricia Jiménez, la construyeron los habitantes del barrio hace 35 años. Entonces no tuvieron ayuda de las instituciones. “Nosotros hemos sido olvidados por la Alcaldía toda la vida”, comentó Claudia Patricia.

Después de 35 años les dijeron que la calle, que ya estaba llena de huecos y desniveles, iba a ser repavimentada por la Alcaldía de Medellín. La noticia voló con entusiasmo, ignorando el padecimiento en que habría de convertirse.

Las obras de han dilatado causando serios perjuicios a la comunidad. Foto: CORTESÍA
Las obras de han dilatado causando serios perjuicios a la comunidad. Foto: CORTESÍA

Las obras comenzaron la primera semana de septiembre. Una cuadrilla de 15 obreros, según relataron los vecinos, llegó a desbaratar la calzada existente, primero con almadana, luego con retroexcavadora, para después repavimentar. Sin embargo, los problemas vinieron días después. La cuadrilla se diezmó hasta que quedaron solo dos maestros de obra y tres ayudantes.

Los vecinos, inquietos por la situación, preguntaron a la Alcaldía el porqué de las demoras, la falta de personal y, en definitiva, el abandono de la obra. Les respondieron que la responsabilidad recaía sobre el contratista. Se trata del consorcio Mejoramiento Medellín, integrado por dos empresas de la costa: Promotora El Campín (de Cartagena) y Compañía de Trabajo de Ingenierías S.A.S (Barranquilla).

EL COLOMBIANO contactó a uno de los obreros que hizo parte de los trabajos. Contó, pidiendo que su nombre fuera publicado, que le ofrecieron una quincena de 600.000 pesos. Una vez se cumplió el tiempo, le pagaron 380.000 pesos y le dijeron que después le daban el resto. “Nunca me dieron la plata que faltaba. A los oficiales les prometieron un millón y apenas les dieron 500.000. Entonces todo el mundo comenzó a abrirse”, dijo el extrabajador.

Desde el sábado 29 de octubre la obra quedó desolada, sin un solo trabajador. La semana pasada, contó Claudia Patricia, los contratistas fueron por los materiales. La vía quedó intransitable, con un plástico muy resbaladizo. “Un muchacho se cayó y se aporreó. Es un peligro ese plástico, sobre todo cuando llueve”, comentó la vecina.

Lo preocupante es que el contratista no fue seleccionado solo para repavimentar esa calle. El consorcio ganó una licitación pública para el mejoramiento de vías de concreto y adoquines en los barrios altos y zonas rurales de Medellín. De hecho, en Robledo, muy cerca de la calle 87, tienen otras dos cuadras abiertas. El contrato firmado por el consorcio tiene un valor de 6.047 millones de pesos, que no es un costo mejor.

EL COLOMBIANO consultó al consorcio para conocer sobre los incumplimientos y las molestias que denuncian los vecinos. La respuesta recibida fue que tenían que pedir autorización a la Alcaldía para dar una declaración, pues ellos, como contratistas, no estaban autorizados para hablar con medios. Asimismo nos comunicamos con la Alcaldía.

Según la administración, las obras no están abandonadas y la para se debe al traslado de unas redes. “En este sitio fue necesaria una interrupción temporal de los trabajos físicos para ajustar los diseños en aras de proteger las redes húmedas de EPM que allí se encontraron. Esos ajustes al diseño inicial están siendo validados para retomar la obra física en los próximos días”, contestó la Alcaldía. Sin embargo, quedó en el aire la situación con el contratista.

En efecto, unos trabajadores retomaron la obra después, pero todos son nuevos. Los viejos no están dispuestos a más incumplimientos y los vecinos temen que la historia se repita.

El drama

Más allá de los problemas contractuales, los habitantes del barrio están viviendo un drama. Ronald Berrío está en silla de ruedas y se dedica a lavar motos cerca de su casa: “Un muchacho me da una mano, pero las ruedas se nos atrancan en el pantano. Es muy peligroso y hasta he perdido citas médicas por no poder salir. He pasado hasta 15 días sin poder salir de la casa por esta situación. Me estaba enloqueciendo encerrado”.

Unos metros más abajo vive William Fernando Piedrahíta, quien cuida a una señora que lleva cinco años en cama, víctima de un derrame que la dejó sin movilidad. Cuando los obreros se habían ido, la mujer sufrió una descompensación. “Como es tan pesada, intentamos sacarla, pero no pudimos. Está acá atrapada y nosotros no podemos hacer nada. Si le pasa algo, está a su suerte”, relató William Fernando.

Las demoras de las obras, los rumores de pagos incumplidos esfumaron el sueño de tener una calle nueva. Ese sueño se convirtió en pesadilla y nadie los ayuda a escaparse de ella

Infográfico

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