antioquia | Publicado el

La estrategia de los jefes de combos para esconderse de sus enemigos

ElColombiano
Los apartamentos en sectores exclusivos de El Poblado, Envigado y Sabaneta les ofrecen a los delincuentes la posibilidad de hacerse pasar por hombres de negocios. FOTO esteban vanegas

Como un joven empresario, que vivía con su esposa y se transportaba en dos vehículos de alta gama. Así se presentó Juan Pablo Úsuga Torres ante algunos de sus vecinos en una unidad residencial de El Poblado.

Al muchacho lo buscaba la Fiscalía, que lo identificó como el presunto sucesor de alias “Inglaterra” en el Clan del Golfo, una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas del país.

Claudia Carrasquilla, directora de la unidad contra Crimen Organizado de la Fiscalía, explicó que la búsqueda de “Reseco” —como se le conoce en el mundo criminal— comenzó hace varios meses.

“Cuando se realiza la captura se logra establecer que el tipo vivía en la misma unidad residencial del alcalde de Medellín, aunque no en la misma torre, eso hay que aclararlo”, dijo Carrasquilla.

El alcalde Federico Gutiérrez le había confirmado a EL COLOMBIANO que no conocía a su vecino. “Yo a mi apartamento llego muy tarde y salgo muy temprano. Conozco a algunos vecinos de toda la vida, pero es difícil saber del resto del conjunto. Nunca vi a esa persona. Eso lo sabe la Fiscalía”, explicó.

El pasado domingo, desde las 4:00 p.m., en la vivienda de “Reseco” se realizó un allanamiento que duró hasta la noche y en el que se decomisaron, según reportes de la Fiscalía, seis celulares, cuatro tarjetas USB, un computador y una tableta.

En el sitio se encontraron registros de joyas de alto valor, de las marcas Bvlgary y Cartier y tres personas —dos mujeres y un hombre— que no fueron capturados, pero cuyas identidades están en proceso de verificación.

No es el primero

La cercanía de la casa de “Reseco” con la del alcalde de Medellín llamó la atención de las autoridades, pese a que no es el primer caso, con características similares, del que se tiene noticia.

En agosto pasado fue capturado “Nicolás”, otro de los jefes del Clan del Golfo. Según Carrasquilla, las autoridades establecieron que su familia vivía en el mismo conjunto residencial de un alto directivo de una de las cadenas de tiendas por departamento más grande del país.

Y en 2014, cuando fue capturada Nini Johana Úsuga David, hermana de “Otoniel” (máximo cabecilla del Clan del Golfo), los investigadores pudieron establecer que la mujer había fijado su residencia en un apartamento muy cercano a la Cuarta Brigada del Ejército, en Medellín.

Carrasquilla cree que la estrategia de vivir en las mismas urbanizaciones de personas de alto perfil económico y político es un modus operandi de los delincuentes.

“Ya ellos no tienen los perfiles ostentosos que tenían anteriormente. Usan carros de gama media o alta, no hacen fiestas y viven en conjuntos residenciales exclusivos, donde pasan desapercibidos”, dijo.

Fernando Quijano, investigador de la ONG Corpades y analista del conflicto, coincide con la fiscal en que la estrategia de los criminales es vivir tranquilos en zonas exclusivas y citó a “Soto”, “Lindolfo” y “Diego Chamizo” como ejemplos para probar su teoría.

“Ellos se ubican en lugares demasiado exclusivos. Sí, siguen organizando la guerra y la vida criminal en los barrios, pero después llegan a sus zonas de confort donde son vistos como empresarios o comerciantes que pagan sus impuestos y no hacen fiestas en las casas”, dijo y aclaró que los delincuentes no solo buscan vivir en El Poblado, sino también en Sabaneta y Envigado.

Lo que el dinero compra

El coronel (r) Manuel Ricardo Salgado, experto en seguridad, cree que la estrategia funciona por su sencillez.

Según Salgado, en esas zonas exclusivas hay una oferta de viviendas para venta o alquiler, porque muchos de los propietarios las compraron como inversión.

Agregó que en la mayoría de estas unidades residenciales hay vigilancia electrónica y porteros que casi nunca tienen el entrenamiento para identificar actuaciones sospechosas entre los residentes.

“Cualquier persona con los medios económicos y sin antecedentes financieros, que es lo que se revisa, puede acceder a una de estas viviendas y, como tiene los medios para pagar a tiempo, no le genera dificultades al propietario”, dijo.

Este tipo de delincuentes fueron catalogados como “los invisibles” por el Observatorio Colombiano del Crimen Organizado, conformado por InSight Crime y la Universidad del Rosario, en una investigación que puso en evidencia que los nuevos narcotraficantes ya no apelan al estilo excéntrico que tenían los narcos de los años 80 y 90.

“No tocan nunca un kilo de droga, y mucho menos una pistola 9mm chapada en oro. Sus armas son un teléfono móvil encriptado, una variada cartera de negocios establecidos legalmente y un íntimo conocimiento de las finanzas mundiales”, dice el reporte.

Salgado agregó que además suelen ser delincuentes no muy reconocidos entre la sociedad y cuya apariencia física no es pública. Tal es el caso de “Reseco”, de quien no había registros en la prensa hasta antes de su captura.

¿Hay riesgo?

Los analistas consultados coincidieron en que el riesgo para los vecinos es poco, pues la intención de los delincuentes no es atentar contra ellos, sino más bien protegerse de sus rivales y las autoridades.

“Difícilmente una de estas personas va a atentar contra un empresario o un político(...) Ellos buscan mantener una actividad que les resulte lucrativa y matar a un gobernante no es rentable, y además los pone en la picota pública”, dijo Salgado.

Carrasquilla reiteró que, según las investigaciones, hasta ahora la intención de los delincuentes es mimetizarse, no ser figuras protagónicas y permanecer fuera del alcance de sus enemigos.

13

meses estuvo “Reseco” al mando de la subestructura Carlos Vásquez del Clan.

Los narcotraficantes y cabecillas de grandes bandas delincuenciales apuestan por mantener un perfil “invisible” que les permita vivir en sitios exclusivos, sin ser detectados por las autoridades.

Contexto de la Noticia

A Óscar Pachón Rozo, alias “Puntilla”, la Dijín lo encontró con una exreina de belleza en un exclusivo apartamento de El Poblado. El hombre intentó resistirse a la captura, en diciembre del año pasado, y murió en medio de una balacera.

En marzo de ese mismo año y también en una lujosa casa de El Poblado, las autoridades capturaron a Dalberto Rincón, alias “Bambam”, señalado de liderar varias redes de narcotráfico.

A Jorge Vallejo, alias “Vallejo”, también lo detuvieron en el sector de Castropol. Y alias “Tom”, principal cabecilla de “la Oficina”, fue capturado en una finca en El Peñol, pero tuvo residencias en El Poblado y Envigado.

Sebastián Murillo Echeverry era reconocido como un empresario exitoso que además estaba casado con una presentadora de televisión. En el mundo del crimen lo conocían como “Lindolfo” o “Murillo” y las autoridades lo capturaron en un apartamento de El Poblado en febrero del 2018. En septiembre fue condenado a 18 años y 6 meses de prisión por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, porte ilegal de armas de fuego y destrucción de prueba.

Según la investigación, “Lindolfo” era un cabecilla de “la Oficina” y lideraba la banda “Caicedo”, especializada en sicariato.


Powered by