Una eventualidad en el sistema integrado del Metro de Medellín tiene tantas variables, que internamente resulta muy difícil darles un significado específico; algunas pueden durar segundos, otras semanas. Todo depende de la hora, el día, el lugar, la línea, etc. Puede ser simplemente una puerta que atrape el cabello de una dama o el bolso de un usuario, un incendio al lado de una estación, un avión a escala que se estrelle contra una catenaria, una pelea o alguien que se desmaye en un vagón... todo depende.
Sin embargo, hay una realidad con la que tiene que lidiar a diario el personal operativo del Metro: la activación de los botones de emergencia sin que se presente una situación que lo amerite. Según las estadísticas del Metro, (ver infográfico)...