Con la transformación de las estructuras criminales y las problemáticas de consumo y oferta de sustancias ilícitas, el narcomenudeo o microtráfico se ha convertido en una de las principales preocupaciones en todas las ciudades del país, especialmente si se tiene en cuenta que alrededor de tres millones de personas han consumido drogas ilícitas, según los últimos registros del Observatorio de Drogas de Colombia.
Los directivos de los concejos de Barranquilla, Cali, Pereira, Bucaramanga, Bogotá y Medellín, ciudades capitales en donde se presenta una alta incidencia del fenómeno, discutieron ayer las estrategias de prevención a implementar para contrarrestar el fenómeno, que se ha convertido en “un problema de salud pública”, durante la primera sesión conjunta de la Alianza de Concejos de Ciudades Capitales y Distritos, como parte de la sesión ordinaria del Concejo de Medellín.
En el caso de la capital antioqueña, Andrés Felipe Tobón, secretario de Seguridad, señala que el Barrio Antioquia, la Avenida de Greiff y los parques de Medellín, son puntos críticos de microtráfico de sustancias ilegales, toda vez que las organizaciones criminales, por la presión de las autoridades, han cambiado su estrategia de distribuir la droga desde las casas de vicio para hacerlo en los espacios públicos donde, al parecer, son menos vulnerables a los controles policiales.
Además, explica el secretario, uno de los principales obstáculos en la aplicación de estrategias para hacerle frente a la problemática radica en que muchas de las capturas no se traducen en medidas intramurales o en acusaciones efectivas, puesto que existe una posición jurídica que establece que la dosis mínima obedece a la necesidad de cada persona y no a un límite estándar fijado en materia jurisprudencial.
Claudia Helena Arenas, secretaria de Salud, destaca que el microtráfico de sustancias ilegales en el Área Metropolitana es una situación en la que se hace necesaria la intervención de los padres de familia, quienes deben establecer un acompañamiento permanente con sus hijos e informarse acerca de cuál es la oferta actual de drogas ilícitas.
Diego Zapata, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Villa del Socorro de la comuna 2 y uno de los ponentes de la sesión del Concejo, indica que existe en los líderes comunitarios una incertidumbre por el incremento del consumo de sustancias psicoactivas al interior de las instituciones educativas.
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