x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

¿Es posible que caiga lluvia ácida sobre Medellín?

  • De 42 eventos de lluvia monitoreados en Medellín, 31 observaron lluvia ácida según una investigación. FOTO Edwin Bustamante
    De 42 eventos de lluvia monitoreados en Medellín, 31 observaron lluvia ácida según una investigación. FOTO Edwin Bustamante
21 de marzo de 2021
bookmark

La contaminación ambiental, que tanto preocupa a la capital antioqueña, también puede cambiar las propiedades químicas del agua lluvia que cae en la ciudad.

Ese fue el principal hallazgo del ingeniero civil Mauricio Ramírez Arias, magíster en Ingeniería y Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia, en la investigación desarrollada junto con el Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata) y con aportes del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, que es autoridad ambiental en Medellín y sus nueve municipios vecinos.

Los resultados del estudio divulgado por la agencia de noticias de la universidad UN mostró que en 42 eventos de lluvia monitoreados se encontró que aunque la apariencia del agua era similar, por lo menos 31 de ellos tenían lluvia ácida. La acidez se mide con la escala internacional de pH, y como referencia se sabe que el jugo de un limón tiene pH de 2 (ácido) y el bicarbonato de sodio tiene pH de 9 (alcalino), en tanto que el agua lluvia se considera limpia cuando tiene un pH de 5,6.

Las mediciones en campo para esta investigación se realizaron durante la segunda temporada de lluvias de 2018, es decir entre septiembre y noviembre, cuando Medellín experimenta uno de sus periodos de contingencia ambiental (el otro es en marzo). En esta época, de la baja nubosidad impide que haya una correcta dispersión de las partículas contaminantes que emiten los vehículos (fuentes móviles) y las industrias (fuentes fijas).

“Realizamos campañas de monitoreo con alta resolución temporal en la que a lo largo de un evento de lluvia recolectamos muestras en intervalos de cinco minutos y luego las analizamos para saber qué tanto cambiaban las propiedades químicas del agua durante el evento de precipitación”, explicó el investigador.

Pero, ¿por qué aumenta la acidez? Ramírez encontró que el factor que más influía era el nivel de contaminación que había durante el periodo seco previo a la lluvia. Es decir que si antes del aguacero se registraban altas concentraciones de partículas PM2.5, el agua del siguiente evento de lluvia iba a ser más ácida.

“Por ahora no hay estudios de las afectaciones que la lluvia ácida pueda causar a la salud humana. De hecho, el Ideam considera que este tipo de lluvia constituye un problema de calidad del aire que no tiene consecuencias tan directas sobre la salud humana”, aclaró.

No obstante, agregó que sí hay investigaciones que señalan que la lluvia con un pH más bajo afecta cultivos no solo de frutas y verduras, sino también de árboles y flores, además de lagos y ecosistemas. Incluso en ciudades europeas está documentado que puede deteriorar edificaciones históricas.

Dentro del estudio realizado en el sector de La Aguacatala, al sur de Medellín, el ingeniero también encontró que la acidez en la lluvia no es una variable constante: “fue sorprendente encontrar que el nivel de acidez podía subir o bajar en el mismo evento de lluvia, es decir que según el nivel de contaminación durante el periodo seco previo al aguacero, el pH podía cambiar”. Así, cuando la cantidad de contaminantes es baja, la lluvia se hace menos ácida y eso se ve reflejado en un aumento del pH; pero cuando es alta sucede lo contrario, y cuando el nivel de contaminantes es medio, el comportamiento es en U, es decir que la lluvia se acidificaba después de los primeros minutos del evento, disminuyendo los valores de pH, y al final la acidez se volvía a reducir.

El plan del ingeniero Ramírez es continuar investigando para tratar de vincular otras variables como las condiciones de la atmósfera en vertical. “En este momento nos enfocamos en las mediciones de superficie, pero aún falta buscar si hay algo de microfísica de nubes que pueda explicar los cambios, comportamientos y resultados”, concluyó.

Actualmente en Estados Unidos y Europa hay un monitoreo constante de la química de la precipitación –un trabajo similar al que hizo el investigador–, pero en Colombia y casi toda América Latina, pero ese trabajo “está en pañales”.

Por su parte el Área Metropolitana reportó este fin de semana que, desde que inició el episodio de calidad del aire en la subregión metropolitana, el pasado 8 de febrero, algunas condiciones meteorológicas como los rezagos del fenómeno de La Niña, especialmente las lluvias caídas durante las noches, han permitido mantener la calidad del aire del territorio.

La subdirectora Ambiental de la entidad, Ana María Roldán Ortiz, explicó que al término de la sexta semana del episodio, se ha evidenciado un incremento en la estabilidad atmosférica que, aunque se ha visto reflejado en la disminución de los vientos, esto no ha sido impedimento para que las estaciones de calidad de aire hayan registrado, hasta ahora, en su gran mayoría, color verde y amarillo, es decir, índices favorables o moderados en cuanto a la calidad del aire para el territorio metropolitano.

Para la mañana de este domingo el Siata reportó que 12 de las 18 estaciones de monitoreo están en amarillo, es decir un nivel moderado de contaminantes del aire.

El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD