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Antioquia | PUBLICADO EL 04 enero 2022

Las dos caras de los homicidios en Medellín en 2021

Hay territorios como La Candelaria, El Poblado y Manrique, en los que el desafío de seguridad es complejo.

  • La principal causa de homicidio en Medellín sigue siendo, desde los años 80, los ajustes de cuentas entre bandas criminales; sin embargo, la mala convivencia está aumentando. FOTO edwin bustamante
    La principal causa de homicidio en Medellín sigue siendo, desde los años 80, los ajustes de cuentas entre bandas criminales; sin embargo, la mala convivencia está aumentando. FOTO edwin bustamante
  • La principal causa de homicidio en Medellín sigue siendo, desde los años 80, los ajustes de cuentas entre bandas criminales; sin embargo, la mala convivencia está aumentando. FOTO edwin bustamante
    La principal causa de homicidio en Medellín sigue siendo, desde los años 80, los ajustes de cuentas entre bandas criminales; sin embargo, la mala convivencia está aumentando. FOTO edwin bustamante
Por: Nelson Matta Colorado

Picos de homicidios en Medellín

369
hombres y 34 mujeres fueron asesinados en Medellín en 2021, según el Sisc.

El indicador de homicidios de 2021 en Medellín deja motivos de celebración, ya que fue el segundo año con menos asesinatos desde 1979, y otros de preocupación, como que las muertes por problemas de convivencia aumentaron un 52%.

¿Qué tal si iniciamos este análisis con la cara positiva de la moneda? Hace 42 años comenzó la medición oficial de los homicidios en la capital antioqueña, con las Estadísticas Vitales del Dane. En ese entonces, cuando apenas despertaba el monstruo de la cocaína, hubo 615 asesinatos.

Después hubo picos terribles, como el de 6.809 crímenes de 1991, en la guerra de los carteles de Medellín y Cali, “los Pepes” y la Fuerza Pública; y en 2002, con 3.829, cuando los paramilitares confrontaban a las milicias por el control de las comunas.

Pasaron décadas para que pudiéramos registrar un 2020 con 369 casos y un 2021 con 403. En palabras del secretario de Seguridad, José Acevedo, “el año anterior fue el segundo menos violento en 40 años y completamos dos años consecutivos con récords en la reducción de este indicador”.

La cifra no viene sola: la tasa de homicidios de 15,68 por cada 100.000 habitantes está por debajo de la tasa nacional (22,2); y el porcentaje de esclarecimiento de asesinatos (en la investigación judicial) está en 39%, superior a la media colombiana del 20%.

También hubo 126 días no consecutivos sin homicidios.

Si comparamos los casos de 2021 con los de 2020, hubo un aumento del 9,2%, con 34 homicidios más. Esto era previsible, según analistas de seguridad y el propio Acevedo, teniendo en cuenta que en 2020 hubo cuarentenas que restringieron las interacciones ciudadanas y que en 2021 se reactivó toda la vida social.

No obstante, al observar en detalle las métricas, hay unas tareas pendientes en territorios puntuales y frente a algunos modalidades de homicidio en particular.

Retos territoriales

Según el Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia (Sisc), de la Alcaldía, en la mitad de las 16 comunas de Medellín aumentaron los asesinatos en 2021 con relación al año anterior; de igual manera, crecieron en cuatro de los cinco corregimientos.

Algunos incrementos fueron poco significativos (numéricamente), como el de la comuna Popular, que pasó de 11 a 12. Pero otros son delicados: El Poblado saltó de 2 a 10 (400% más); Laureles, de 9 a 16 (78%); y Guayabal, de 7 a 14 (100%). Según analistas de la Policía y la Fiscalía, las muertes ligadas a atracos pusieron un porcentaje importante de en estas tres comunas, en las que, dicho sea de paso, no hay ningún conflicto activo entre organizaciones criminales.

El contexto es diferente en Manrique, que pasó de 13 a 20 (54%); y Aranjuez, de 28 a 38 (36%). En esos territorios hay una fragmentación en “la Terraza”, la banda hegemónica.

Esta disputa interna se está saldando con sicariato, “y no todos los muertos quedan en esas dos comunas, algunos van a dar al río Medellín y otros se los suman estadísticamente a otros sectores, en los que botan los cuerpos desmembrados”, relató un investigador judicial.

Si hablamos de depósitos de cadáveres, el corregimiento de San Cristóbal es uno de los más perjudicados. Subió de 16 a 29 homicidios (81%) y en gran medida fue porque, según las fuentes, allí se arrojaron los cuerpos de víctimas asesinadas en otras áreas vecinas, como San Javier, Robledo, Doce de Octubre, Altavista y el municipio de Bello.

“Llama la atención una cosa: que las comunas que tienen frontera con San Cristóbal rebajaron los homicidios, pero el corregimiento subió. Algunos de esos muertos, que al principio se registraron como NN, luego resultaron ser del área urbana de Medellín. Parece que las bandas, para no ‘calentar’ su zona con la Policía, le tiraron los muertos a San Cristóbal”, opinó otro agente.

En efecto, si observamos las comunas aledañas, Robledo mermó 25%, San Javier 16% y Doce de Octubre apenas subió un caso (de 17 a 18). Entre las tres albergan cerca de 90 combos, que al parecer ven en San Cristóbal el escondite para sus ajustes de cuentas.

Una mención aparte merece La Candelaria. En 2021 fue la comuna con más asesinatos al registrar 78, con aumento del 34% (en 2020 fueron 58); este en un deshonroso sitial que repite anualmente desde 2010.

Su problemática es múltiple: homicidios por riñas, disputas por plazas de vicio, mala convivencia entre mendigos y atracos violentos, entre otras causas, que se camuflan en una población flotante de 1.2 millones de personas.

A pesar de contar con las sedes del gobierno local y regional, el Palacio de Justicia y el Comando de Policía, la mayoría de establecimientos artísticos e iglesias, universidades, empresas, hospitales y zonas comerciales y turísticas, la delincuencia en el Centro sigue siendo indomable.

Modalidades que preocupan

De acuerdo con el Sisc, los homicidios ligados al crimen organizado disminuyeron de 164 a 139 (15% menos), y subieron los asociados a la convivencia, de 46 a 70 (52%), y los derivados de la violencia intrafamiliar, de 6 a 11 (83%). Los que tuvieron que ver con hurtos estuvieron estables (de 33 a 34), al igual que los de violencia de género (de 16 a 14).

Que la intolerancia esté poniendo una mayor cantidad de víctimas, refleja “una modificación en el comportamiento social, que impone nuevos retos en prevención y en educación”, declaró ayer el general Gustavo Franco, comandante de la Región N°6 de Policía.

También hay que ponerles cuidado a los feminicidios, que pasaron de 24 a 27.

Entre las primeras medidas anunciadas por la Alcaldía para 2022, están el aumento de recompensas por información que ayude a esclarecer feminicidios, que fue fijada en $80 millones; y para los homicidios, $40 millones.

La tarea, sin embargo, no es toda de la administración o de la Policía. A los ciudadanos nos corresponde, al menos, aportar la tolerancia.

Contexto de la Noticia

informe logros contra bandas ilegales

·Según la Alcaldía de Medellín, entre 2020 y 2021 fueron capturados 53 cabecillas de grupos de crimen organizado.

·También fueron arrestados 213 coordinadores (mandos medios) y 1.026 integrantes.

·Entre esas capturas se destacan alias “Dimas”, cabecilla del Clan del Golfo en Medellín; “Válvula”, del combo “la Silla”; “Toño”, de “San Cristóbal”; y “Chepe”, del Clan Osorio.

·Sin embargo, preocupa la excarcelación de otros peces gordos, como “Soto” y “Yam”, de “Picacho”; “Pichi Belén”, de “San Bernardo”; y “Yordi”, de “la Terraza”, entre otros.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.

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