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Antioquia | PUBLICADO EL 06 octubre 2020

Ladrillos y oraciones para levantar la Iglesia de La América

  • El colapso del muro se produjo durante una misa pero, por fortuna, no hubo lesionados. El templo está cerrado. FOTO Jaime pérez
    El colapso del muro se produjo durante una misa pero, por fortuna, no hubo lesionados. El templo está cerrado. FOTO Jaime pérez
  • El colapso del muro se produjo durante una misa pero, por fortuna, no hubo lesionados. El templo está cerrado. FOTO Jaime pérez
    El colapso del muro se produjo durante una misa pero, por fortuna, no hubo lesionados. El templo está cerrado. FOTO Jaime pérez
Por vanesa restrepo

Arquitectos trabajan para construir un andamio que evite el colapso del techo de la estructura.

Cuenta la historia que el 26 de octubre de 1916, cuando el presbítero José María Gómez puso la primera piedra de la iglesia de La América, los feligreses se dividieron en dos para ayudar. Los hombres trabajaban mezclando arenas y cales para formar la tapia de las paredes, mientras las amas de casa vendían empanadas cada ocho días, a un centavo cada una, con ingredientes donados por los vecinos. El dinero que recaudaban servía para pagar las herramientas y demás materiales de construcción.

Más de cien años después, los vecinos empezaron a reunirse y a estudiar opciones como la búsqueda de fondos públicos o las centenarias empanadas para costear la recuperación de su iglesia tras el colapso de un muro el pasado sábado.

“No fue tan grave para lo que pudo haber pasado. Nos dicen que es una cosa que se puede reparar, pero se requieren recursos. No tenemos un presupuesto todavía, pero la parroquia en medio de la pandemia ha tenido pocos ingresos”, dice el sacerdote Juan Manuel Bustamante, párroco de la iglesia.

La reconstrucción

Las esculturas de la Virgen María y el bautizo de Jesús custodian el hueco que quedó en la pared. El arquitecto Carlos Betancur, gerente de la empresa Proyecto Decc, explicó que se adelantan valoraciones del riesgo, porque la pared que se desplomó soporta una parte del techo. “A la iglesia la salvó una viga de concreto que se construyó hace unos 30 años, pero no sabemos si aguanta el peso completo. Ahí tenemos que estabilizar, limpiar y poner los equipos”

Lo que los ingenieros y arquitectos harán será instalar un andamio de carga, una construcción que soporta mucho peso a compresión, para que se alivie la carga sobre la viga. Así además se podrán instalar elementos para evitar que el agua siga filtrándose por las paredes y dañando la estructura.

“Los muros de la iglesia están hechos de tapia y el enemigo número uno de la tapia es el agua. Ya se está evaluando si hay otras filtraciones en las paredes”, agregó Betancur.

El trabajo de tapias se hará con la Fundación Ferrocarril de Antioquia, que tiene expertos en este material, y que ya ha estado al frente de grandes reconstrucciones como la de la Casa Barrientos, en el Centro de Medellín.

El padre Bustamante dio un parte de tranquilidad y dijo que a pesar del daño, la iglesia no tiene riesgos estructurales ni de asentamientos y confirmó que el agua fue la causa del daño.

“Nos dicen los expertos que hace más de 100 años, cuando se construyeron iglesias como esta, no se hacían canoas sino que el agua caía directamente en las aceras. Hace algunos años le pusieron unas canoas, que se represaron con las lluvias de estos días, y pasó lo que pasó”, apuntó.

Antecedentes y futuro

Esta no es la primera emergencia que afronta la iglesia de la América. En el documento “La América ayer y hoy” de Jaime Betancur y otros autores, se cuenta que en 1979 un temblor de tierra causó agrietamientos en las paredes y daños en las estructuras centrales de la iglesia.

Los arreglos fueron con un préstamo y actividades solidarias liderados por los fieles.

En los años 89 y 90 la parroquia no fue ajena a la violencia que sacudió a la ciudad, y no fueron pocas las veces que tuvo que cerrar sus puertas para esquivar las balas, recuerda Benjamín Restrepo, quien vivió a una cuadra de la iglesia durante más de 25 años, antes de irse a Rionegro.

Hoy la iglesia tiene sus puertas cerradas, hasta que la emergencia esté controlada y los arreglos se realicen.

Pero la parroquia sigue activa: el padre Bustamante adecuó un salón en el vecino colegio de La Presentación para seguir celebrando sus misas diariamente. Varios de los feligreses le pidieron no perder la tradición, pues durante los meses de aislamiento preventivo por la pandemia, no pudieron participar de los servicios religiosos.

“Tenemos un salón con capacidad para 700 personas pero por la pandemia solamente estamos recibiendo 100 personas, con todos los protocolos de bioseguridad como la desinfección de manos y el distanciamiento”, concluyó el sacerdote .

124
años tiene de fundada la parroquia. Tuvo una capilla y la actual iglesia.
100
personas se permiten en las misas que se celebran en el colegio vecino.

Contexto de la Noticia

Paréntesis una capilla y una iglesia

La iglesia Nuestra Señora de Los Dolores, cuyo estilo neobizantino es característico de los planos y diseños del arquitecto belga Agustín Goovaerts, ha sido un referente para la comunidad del occidente de Medellín desde 1898, el año en el que se erige la parroquia por decreto del obispo Joaquín Pardo Vergara. La iglesia actual se construyó al frente de la capilla que funcionó durante varios años con un cine teatro al lado. Erika Muñoz, edil de la comuna 12, explicó que la Junta de Acción Local se reunirá hoy para ver qué alternativas hay disponibles para ayudar a la parroquia. “Para todos fue muy triste ver lo que pasó. La iglesia lleva el nombre de la comuna, nos ha acompañado desde que llegamos y es un referente para todos. Debemos ayudar”, dijo.

Vanesa Restrepo

Periodista. Amo viajar, leer y hacer preguntas. Me dejo envolver por las historias.

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