Tal cual estaba previsto, a las seis en punto de la tarde de este domingo el antiguo edificio de ingenierías de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín dejó de existir.
Según informó la UPB, la implosión fue exitosa y se efectuó “bajo los parámetros de seguridad establecidos en cuanto a las personas, infraestructura y demás bloques de la Universidad”.
La empresa encargada del derrumbe del edifico fue Atila, la misma que se encargó de las implosiones del complejo residencial Space y la sede de la Empresa de Desarrollo Urban (EDU).
El rugido de la detonación se escuchó en buena parte de la comuna 11 o Laureles, en el occidente de la capital antioqueña, y la implosión levantó una nube de polvo que los paisas pudieron ver desde lejos, y que fue controlada con agua. Utilizaron 75 kilogramos de explosivos.
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