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Antioquia | PUBLICADO EL 22 agosto 2021

Acumulación de basuras preocupa en al menos 115 puntos de Medellín

  • Barrio Santa Fe, calle 22 con la carrera 65 G. FOTO esteban vanegas
    Barrio Santa Fe, calle 22 con la carrera 65 G.
    FOTO esteban vanegas
  • Barrio Miranda, Carabobo con la calle 79. FOTO esteban vanegas
    Barrio Miranda, Carabobo con la calle 79. FOTO esteban vanegas
  • Barrio Moravia, calle 77 con la carrera 54 B. FOTO julio césar herrera
    Barrio Moravia, calle 77 con la carrera 54 B. FOTO
    julio césar
    herrera
  • Barrio Santa Fe, calle 22 con la carrera 65 G. FOTO esteban vanegas
    Barrio Santa Fe, calle 22 con la carrera 65 G.
    FOTO esteban vanegas
  • Barrio Miranda, Carabobo con la calle 79. FOTO esteban vanegas
    Barrio Miranda, Carabobo con la calle 79. FOTO esteban vanegas
  • Barrio Moravia, calle 77 con la carrera 54 B. FOTO julio césar herrera
    Barrio Moravia, calle 77 con la carrera 54 B. FOTO
    julio césar
    herrera
Jacobo Betancur Peláez

Escombros de obras, muebles y residuos orgánicos llenan las vías. Emvarias anunció intervención.

Pilas de escombros, muebles y bolsas de basura reventadas se convirtieron en parte del paisaje en los andenes, quebradas, parques y vías públicas de al menos 115 zonas de Medellín.

Desde el patrimonial barrio de Prado, en el centro, hasta la carrera 65, en el suroccidente, los malos olores y la proliferación de plagas se convirtieron en un dolor de cabeza para vecinos y transeúntes.

Mientras las autoridades municipales defienden la capacidad del sistema de recolección y argumentan que la raíz del problema está en la cultura ciudadana, habitantes y comerciantes que trabajan cerca a estos puntos cuestionan la eficiencia del servicio de aseo y piden mejoras.

Las zonas más afectadas

Con el objetivo de verificar los puntos más críticos, EL COLOMBIANO abrió una convocatoria a través de sus redes sociales, en la que lectores denunciaron las zonas con más problemas. Luego de cruzar los sitios que aparecían con mayor frecuencia, un equipo de reporteros realizó un recorrido por cada uno y cotejó la situación en terreno.

La primera parada de esa ruta fue la carrera 65, a su paso por los barrios Cristo Rey, Campo Amor, Santa Fe y Trinidad.

Aunque a lo largo de este corredor se pudo documentar la presencia de basuras en la mayor parte del trayecto, la situación más grave se registró en su cruce con la calle 20, en donde se verificó una gran cantidad de residuos orgánicos, muebles y escombros regados por el espacio público.

Luz Moreno, habitante del sector, señaló que, aunque las rutas de recolección pasan al menos dos veces por semana, la acumulación de desechos es una constante diaria.

“Todos los días se ve basura, sobre todo en la canalización de la 65. Allí los habitantes de calle, cuando es día de recolección, abren las bolsas y dejan todo tirado”, advirtió Moreno, agregando que los residuos despiden malos olores y atraen gallinazos.

Hacia el occidente de ese cruce, otros dos puntos problemáticos aparecen en el Parque Santa Fe y la carrera 65 G.

Cerca al Parque Santa Fe, Javier Arteaga, vendedor de frutas, sostuvo que tras trabajar más de 20 años en el sector, la acumulación de basuras no ha logrado ser resuelta por la administración municipal.

“Aunque los escombros son recogidos por vehículos especiales, ellos esperan a que haya una gran cantidad para llevárselos”, sostuvo Arteaga, señalando una pila que, según sus cálculos, lleva más de un mes agrandándose.

En la zona central, otro barrio que concentra un alto número de denuncias es Prado. Allí, los habitantes critican que, pese a las inversiones realizadas por la Alcaldía para restaurar las fachadas de algunas casas de carácter patrimonial, la acumulación de residuos ha deprimido el sector.

Marcela Londoño, lideresa del barrio, señala que ante la falta de soluciones, al menos 500 vecinos firmaron una carta dirigida a Emvarias y las autoridades municipales pidiendo que se aumenten las frecuencias de las rutas y se ejerza control en las calles.

“No es nada grato amanecer con las aceras, antejardines y entradas residenciales llenos de desperdicios, excrementos humanos, entre otras cosas. Somos los habitantes del barrio, que pagamos impuestos para que recojan la basura, a los que nos corresponde limpiar”, denunciaron los vecinos en su pronunciamiento escrito.

Según agrega Londoño, a la zona llegan personas externas a dejar sus desechos y tampoco hay control sobre los habitantes en situación de calle, que aprovechan la demora de los carros recolectores para abrir las bolsas.

Londoño detalló que los lugares más sucios están en la plazoleta de la carrera Sucre (47) con la calle Cuba (59), el cruce de la carrera Sucre con la calle Miranda (60), la calle Urabá (62) con la carrera Ecuador (48), entre otras.

En la zona norte, este diario también documentó desechos en la avenida Carabobo, a la altura de la calle 79, (barrio Miranda), y en la calle 77, en su cruce con la carrera 54 B (barrio Moravia).

Emvarias responde

Gustavo Alejandro Gallego Hernández, gerente de Empresas Varias de Medellín (Emvarias), precisó que de acuerdo con el diagnóstico de esa entidad en la ciudad hay al menos 115 puntos críticos.

Según dijo, para comprender la respuesta de la empresa al problema, debe distinguirse que cada tipo de residuos tienen un tratamiento administrativo y logístico distinto.

Aunque esa entidad despliega 250 rutas diarias para la recolección de las basuras convencionales, señaló que en muchos de esos puntos la presencia de escombros de la construcción y otros enseres demandan la llegada de otros vehículos que no hacen parte de las rutas de la empresa y funcionan en el marco de un convenio interadministrativo firmado con el Municipio.

“Ningún lugar de Medellín se queda menos de un día sin que pasemos a hacer la recolección de residuos clandestinos”, sostuvo Gallego.

Frente a las causas del problema, el gerente señaló que dentro de los factores que intervienen están la falta de control a los motocargeros y a las personas en situación de calle. Ellos, aseveró, a pesar de infringir la ley, aún logran escapar a los controles de la Policía. Así mismo, aludió a fallas en la cultura ciudadana.

El gerente Gallego anunció el lanzamiento de un plan de choque con el que se buscaría erradicar varios de esos puntos (Ver Radiografía).

Dentro de las soluciones que se estudian, estaría la reapertura de centros de acopio de escombros, que fueron clausurados en la alcaldía pasada a causa de problemas de seguridad y orden público, según explicó el exgerente de Emvarias Jorge Lenin Urrego.

Según precisó Gallego Hernández, en el marco de ese plan de choque las primeras acciones se enfocarán en la carrera 65 G (parte trasera del aeropuerto Olaya Herrera); la carrera 65, en su cruce con la calle 20 y cerca al Cerro Nutibara; y en la calle 30, entre las carreras 65 y 70.

Contexto de la Noticia

radiografía plan de choque en 115 puntos

A través de una rueda de prensa, el gerente de Emvarias explicó que esa empresa lanzó un plan de choque para intervenir los cerca de 115 puntos críticos que tiene la ciudad. Según explicó, esta estrategia estará compuesta por cinco acciones principales: el envío de mensajes de texto para recodar los horarios y frecuencias de recolección, el despliegue de gestores pedagógicos en las zonas con mayores problemas, la programación de “desencartadas” (jornadas en donde no se cobra por la recolección de colchones y otro enseres) y la articulación con la Policía. También se evaluaría la reapertura de los centros de acopio de escombros.

Jacobo Betancur Peláez

Comunicador social y periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana, especializado en la investigación de temáticas locales. También cubro temas relacionados con salud, historia y ciencia.

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