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Alcanzó para todos: así se repartieron las maquinarias el poder en Antioquia

Aunque perdieron la Gobernación y algunos escaños en la Asamblea, las maquinarias del departamento consiguieron las suficientes alcaldías para asegurarse su futuro político. Partidos tradicionales siguen mandando.

  • Los caciques políticos se aseguraron los votos para seguir en la colada del poder otro rato. IMAGEN: INFOGRAFÍA EL COLOMBIANO.
    Los caciques políticos se aseguraron los votos para seguir en la colada del poder otro rato. IMAGEN: INFOGRAFÍA EL COLOMBIANO.
29 de noviembre de 2023
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Tras las pasadas elecciones de octubre, con la apabullante victoria de Federico Gutiérrez en Medellín y la sorpresa de Andrés Julián Rendón a la Gobernación, muchos pensaron que en el departamento se había impuesto, al menos de forma mayoritaria, el voto de opinión en el que los candidatos y aliados del exalcalde Quintero y de Petro habían sido castigados.

Pero al revisar uno a uno los resultados en los 125 municipios de Antioquia la conclusión es que si bien las maquinarias, los partidos tradicionales y los caciques no se llevaron el premio gordo, si se hicieron con un montón de triunfos que les alcanzan para mantenerse en la colada un buen rato. Las cifras generales son prueba de ello. En todo el departamento, el Partido Conservador avaló o coavaló a 42 de los 125 alcaldes que quedaron electos; el Partido Liberal, a 37; el Partido de la U, a 32, y Cambio Radical, a 31. Todos esos, por ejemplo, ganaron en más municipios que el Centro Democrático, que entre candidatos propios y alianzas sumó 26 mandatarios.

Creemos, el partido de Federico Gutiérrez, es un caso aparte, pues en su debut electoral no solo sacó la votación más alta de la que se tenga registro en la historia de Medellín, sino que también consiguió siete curules en el Concejo de la capital antioqueña y cinco escaños en la Asamblea, todo eso jalonado por su imagen favorable en el departamento, sumado al voto anti-Petro y anti-Quintero.

Pero, lo cierto es que por fuera del Valle de Aburrá, donde los partidos tradicionales no sufren la crisis de legitimidad que sufren en las grandes ciudades, Creemos no la tuvo tan fácil: con aval principal solo ganó, además de Medellín, las alcaldías de Entrerríos y Copacabana. En municipios como El Peñol, San Pedro, El Retiro, Rionegro, Ciudad Bolívar, Betulia y San Andrés de Cuerquia entregó coavales con otros partidos, especialmente con el Centro Democrático.

Pero no es extraño que Creemos, que aparece como una alternativa política novedosa, haya dado avales y conseguido victorias en compañía de colectividades como el Partido Conservador, la U o, incluso, Cambio Radical, pues por todo el territorio se volvieron comunes las alianzas más anfibias. Se volvió paisaje encontrarse el logo del Partido Conservador al lado del Liberal, el del Verde al lado de la U o Cambio Radical. Incluso, como ocurrió en San Roque, Sopetrán, Rionegro, Sonsón, Amagá y Ciudad Bolívar, el Partido de la U y el Centro Democrático celebraron la victoria juntos, como si el pasado ya estuviera bastante pisado.

La foto panorámica muestra que la izquierda en Antioquia salió derrotada, un hecho que, por la tradición electoral del departamento, no debería sorprender a nadie: el Pacto Histórico no ganó como movimiento político principal en ningún municipio, el Polo Democrático solo consiguió la victoria en Murindó, donde escogieron a la primera alcaldesa de su historia con 1.372 votos: Emperatriz Mena Palacios.

A Independientes, el partido del exalcalde Daniel Quintero, en Antioquia solo le fue un poco menos mal que en Medellín. Apenas logró llevar a la Alcaldía a Agapito Murillo, que quedó elegido en Carepa.

No obstante, esto no quiere decir que el presidente Petro o quienes lo han acompañado no hayan tenido nada que celebrar, pues detrás de las victorias de decenas de candidatos en las subregiones estuvieron caciques y barones que, fieles a su costumbre de moverse al son del poder, han acompañado al gobierno nacional, ya sea buscándole votos y apoyos populares o aprobándole leyes en el Congreso.

Es el caso por ejemplo del conservador y exdirector del partido Carlos Andrés Trujillo, que celebró en al menos ocho de las nueve subregiones del departamento. Sus pupilos ganaron, como era de esperarse, en Itagüí y Barbosa, pero también en otros municipios de importante caudal como Cáceres, Abejorral, Cisneros, Liborina, Concordia y Gómez Plata.

Pero Trujillo no fue el único conservador victorioso. El grupo conocido como los Conservadores de Vida, liderado por el excandidato a la gobernación Juan Diego Gómez y por el senador Nicolás Echeverry, también se llevaron el botín en pueblos como San Roque, Támesis o San Vicente Ferrer. Para los “Marianos” también alcanzó: los congresistas Mauricio Giraldo y Luis Miguel López pusieron alcaldes en Marinilla y Granada. El senador Germán Blanco fue el conservador que más victorias cobró con avales propios de su matiz Consenso, en 12 municipios, algunos de ellos grandes como Caucasia y Tarazá, y otros más pequeños como Abriaquí, Giraldo y Toledo.

Trujillo, sin embargo, no fue el único cercano a Petro al que le fue bien en Antioquia. A Julián Bedoya, a pesar de que se tuvo que bajar de su aspiración a la gobernación para terminar quemado con Luis Pérez, no le fue tan mal. Él, en compañía del senador liberal Juan Diego Echavarría, tuvo resultados sobresalientes, sobre todo en el Occidente, en donde ganaron las alcaldías de Santa Fe de Antioquia, Ebéjico, Buriticá y Uramita. Bedoya también puso alcalde en Turbo, municipio clave para el desarrollo de grandes obras de infraestructura del gobierno nacional con el que más vale tener buena relación. Allí ganó, con 22.633 votos, el cuestionado Alejandro Abuchar.

Los liberales anti-Petro tampoco se fueron con las manos vacías. Entre los llamados Liberales Socialdemócratas, liderados por Luis Carlos Ochoa y Eugenio Prieto, y los Liberales de Envigado, que están representados en el Congreso por Julián Peinado, se quedaron con municipios como Sabaneta, Girardota, Caldas y, por supuesto, Envigado. En el Urabá ganaron en Arboletes; en el Suroeste, en Hispania y Betania; y en el Occidente, en Dabeiba y Cañasgordas.

Para la U no tener representante antioqueño en el Congreso no fue impedimento para repartir avales a diestra y siniestra. Al final les salió bien: los escogidos por el exsenador Juan Felipe Lemus ganaron solitos en Santa Rosa, Santo Domingo, Olaya, San Andrés de Cuerquia y Armenia; en coalición apoyaron a los elegidos en Necoclí, Amagá, Yondó y Puerto Triunfo. Así que si nada extraordinario ocurre, el partido fundado por Uribe volverá pronto al capitolio con representantes antioqueños.

El logo del Verde, que por estos días está definiendo si se queda o no como partido de gobierno, apareció en la foto de 14 ganadores, entre ellos los de La Ceja, El Bagre y Valdivia.

Así las cosas el único derrotado por el voto de opinión y las maquinarias en los pueblos y en las urbes fue el centro político. Dignidad y Compromiso, el recién fundado partido de Sergio Fajardo y Jorge Enrique Robledo apenas logró dos alcaldías, la de San Juan de Urabá y la de Angostura. El alcalde electo de Yarumal, Cristian Céspedes, había sido apoyado por Robledo y Fajardo hace cuatro años y perdió, y ahora, avalado por firmas, ganó con 6.000 votos.

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