Mes y medio en Colombia, la mayoría de ese tiempo en Medellín, calculan las autoridades que estuvo huyendo de la Policía de Perú, el narcotraficante, Gerson Aldair Gálvez Calle, alias “el Caracol”.
Según el ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, Gálvez era considerado el sucesor del narcotraficante mexicano alias “Chapo Guzmán”.
El individuo, enviado ayer desde Bogotá en un avión de la Fuerza Aérea de Perú a Lima, deberá responder en su país por más de 100 homicidios y el envío de toneladas de cocaína a países de Europa y Estados Unidos.
El operativo contra este hombre empezó a montarse en Lima, cuando el director de la Policía de Colombia, general Jorge Nieto, asistió, hasta el viernes, a la 33 edición de la Conferencia Internacional de Lucha Contra las Drogas, en la que participaron 123 países.
Allí, el director de la Policía de Perú, general Vicente Romero, le informó al general Nieto, que “el Caracol” podía estar oculto en Medellín y le proporcionó varias fotos.
Después de esa charla, en menos de 48 horas la Policía lo ubicó en un restaurante de un centro comercial del sector de El Poblado, en Medellín.
Se estableció que el hombre llegó a esta ciudad, procedente de Ecuador, donde estuvieron a punto de capturarlo, porque estaba cortejando a una venezolana con la que, al parecer, se encontraba en el restaurante, además de un colombiano, quienes no fueron capturados, porque no tienen cuentas pendientes con la ley.
El general Romero destacó el trabajo coordinado y el intercambio de información en tiempo real, entre ambas policías. Por su parte, el general Nieto dijo que siguen las investigaciones contra las dos personas que lo acompañaban y se trata de establecer qué hacía y qué contactos tenía en la ciudad de Medellín.
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