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Tendencias | PUBLICADO EL 20 noviembre 2022

¿Quiere vivir más? Cepíllese los dientes y use seda dental

Prolongar los años vividos es también mejorar la calidad. Un biólogo danés abrió un debate sobre los cuidados para vivir más.

  • ¿Quiere vivir más? Cepíllese los dientes y use seda dental
  • Nicklas Brendborg es el biólogo danés que confía en que los humanos podrán vivir entre 200 a 300 años. FOTO REDES SOCIALES
    Nicklas Brendborg es el biólogo danés que confía en que los humanos podrán vivir entre 200 a 300 años. FOTO REDES SOCIALES
  • ¿Quiere vivir más? Cepíllese los dientes y use seda dental
  • Nicklas Brendborg es el biólogo danés que confía en que los humanos podrán vivir entre 200 a 300 años. FOTO REDES SOCIALES
    Nicklas Brendborg es el biólogo danés que confía en que los humanos podrán vivir entre 200 a 300 años. FOTO REDES SOCIALES
Daniela R. Gómez Isaza

Vivir hasta 200 y 300 años es una utopía a la que la ciencia se acerca cada vez más. O al menos eso cree Nicklas Brendborg, un biólogo danés de 26 años , quien, según un artículo de El País, adelanta estudios para aumentar los años de vida de los seres humanos. Recopiló sus trabajos en el libro La medusa inmortal, publicado en octubre. Allí contó algunos de sus hallazgos más recientes para vivir más tiempo.

Uno de los consejos más fáciles que da es mantener la boca limpia con una buena higiene bucal, lavando los dientes y usando hilo dental, porque se ha demostrado que los patógenos de la boca y las inflamaciones se relacionan con enfermedades cardiovasculares —la trombosis— y también con la demencia. Si hay un lavado constante se quitarán bacterias que generan este tipo de afectaciones, dice el experto.

Otros hallazgos se relacionan con tratamientos de células madres y productos y fármacos antienvejecimiento, que podrían llegar al mercado, “siendo pesimistas”, en diez años, pero al principio serían costosos por lo que se convertirían en un privilegio para las personas adineradas.

Otros descubrimiento tiene que ver con la donación de sangre: esta práctica puede prolongar la vida. También hay suerte en ser más pequeño de estatura que otros porque “al ser una persona más grande tiene más células con potencial de volverse cancerígenas. El motivo principal de esta idea es porque si eres más grande envejeces más rápido”, dice el biólogo molecular en una entrevista con El País.

La discusión

En la literatura, el escritor portugués José Saramago se imaginó un mundo en el que la muerte dejaba de trabajar y lo plasmó en su novela Las intermitencias de la muerte (2005), en la que los habitantes al darse cuenta de la noticia de que no morirían se alegraron, pero rápidamente el envejecimiento y las enfermedades, que no dejaron de ocurrir, se llevaron esa felicidad y la convirtieron en desesperación.

La muerte, como la conocemos, es un proceso natural y, sin ella, en aquel país ficticio de Saramago, las casas, los colegios y los hospitales se hacinaron con personas enfermas y muy viejas que ya no podían ni moverse porque en algún momento el cuerpo deja de responder y pierde vitalidad. La muerte no iba por ellos, estaban muertos en vida, pero ella ya no trabajaba.

Si bien esta es una historia de ficción, no dista de la realidad y de lo que ha deseado la humanidad por siglos: evitar la muerte.

Más allá de ella, también están el envejecimiento y las enfermedades que ocurren más frecuentemente en personas por encima de los 40 años: a los 50 hay cambios físicos de envejecimiento más notorios como las arrugas y a los 60 hay cambios físicos notorios por la disminución de la masa muscular, la fuerza y la rapidez con la que el cerebro actúa porque los procesos son más lentos, lo explica John Fredy Castro Álvarez, docente y líder del grupo de Neurociencias y Envejecimiento de la Uniremington.

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El envejecimiento es difícil de evitar e influyen otros factores más allá de la edad como las condiciones sanitarias. Si no se tienen buenas condiciones de salud en un territorio, disminuye la calidad de vida de la población.

¿Para qué aumentar los años de vida de una persona con enfermedades o una vejez avanzada que hace que el cuerpo se vuelva más torpe y no le permita ser una persona independiente o ni siquiera levantarse de su cama? Este es un cuestionamiento que debaten especialistas como el neurobiólogo Castro Álvarez. Él dice que así como en Las intermitencias de la muerte, el envejecimiento y las enfermedades son muy difíciles de evitar porque al llegar a una edad determinada el cuerpo y los órganos empiezan a fallar. Eso sucede por un proceso específico con las células (Ver Radiografía).

Si bien existen métodos y experimentos que buscan prolongar la vida, es imposible hasta ahora —y ve difícil que se haga más adelante— que se frene el envejecimiento para vivir entre 200 y 300 años como lo propone el biólogo danés Brendborg.

El neurobiólogo y docente de la Uniremington dice que, incluso, ya se está llegando al límite de edad biológico idóneo para que el cuerpo funcione correctamente, que ahora es alrededor de 100 años. También se debe pensar en las capacidades y la calidad de vida de esas personas.

“Tenemos un organismo compuesto de millones de células que tienen la capacidad de replicarse para generar nuevas y cambiar. Por ejemplo, todos los días producimos células nuevas en la piel y los demás órganos, pero hay algunos como el corazón y el cerebro que se renuevan muy poco”. Dice que el cerebro envejece y se van perdiendo facultades. “A medida que las células dejan de replicarse se van haciendo daños en el cerebro y se generan demencias como el alzheimer, infartos y accidentes cerebrovaculares”.

Ahora bien, aunque el envejecimiento sea inevitable, eso no significa que no se pueda retrasar durante algunos años. Según la OMS, desde la década de los 60 se ha aumentado cinco años la esperanza de vida de las personas porque han mejorado las condiciones sociales y hay más tecnología y avances científicos. El promedio mundial actual de las mujeres es de 74,2 años y la de los hombres de 69,8 años. Esto varía de acuerdo a los países y sus condiciones.

Sin embargo, las malas condiciones sanitarias de países del tercer mundo, han hecho que las personas se mueran más rápido por causas evitables que son aquellas que suceden por negligencia del Estado o irresponsabilidad de las mismas personas.

“El azar es impresionante. Personas que nacieron en lugares donde no hay agua potable y les ha faltado comida ya tienen una desventaja frente a las que sí lo han tenido todo”, dice el especialista. Si una persona nació en un hogar sin amor y problemático eso también influye en los años que vivirá porque al crecer estará triste o estresada y eso hace propenso al cuerpo a adquirir enfermedades. Viven más las personas que son felices y se sienten amadas, añade Castro Álvarez.

La tecnología ayuda

Los avances en la medicina han contribuido a prevenir enfermedades que antes eran letales y eso ha disminuido la mortalidad. Por ejemplo, el descubrimiento de los antibióticos evitó muchas muertes al igual que la vacunación que ayudó a erradicar la viruela, una enfermedad que existió durante al menos 3.000 años y tan solo en el siglo XX provocó 500 millones de muertes. Otro caso más reciente es el de la pandemia por covid-19 que con la vacunación se atenuó el virus, según el médico Juan Fernando Mesa Valencia, coordinador médico del Hospital Digital de la Facultad de Medicina de la U de A.

En la última pandemia la respuesta de las farmacéuticas y los investigadores fue rápida para la producción de vacunas contra el covid-19, que se produjeron en tiempo récord, algo que no habría ocurrido en el pasado por la inexistencia de tecnologías y estudios.

Aunque el debate está abierto y hay cuestionamientos para alargar tanto la vida por el ciclo natural del cuerpo y las malas condiciones de vida de algunos países, sí hay pequeñas acciones que pueden ayudarle a usted como individuo a prolongar su vida, tal vez no hasta los 200 años como aspiraría el biólogo innovador de Dinamarca, pero unos años más. Una buena higiene bucal, por ejemplo, es un buen consejo, y uno de los puntos esenciales que propuso Brendborg.

Otra alternativa sencilla que se puede hacer es trabajar y rodearse de personas más jóvenes. “Si el cerebro de alguien mayor está en contacto con personas vitales y activas, eso sirve para desarrollar una mayor flexibilidad cognitiva”, dice John Fredy Castro Álvarez.

Mientras tanto, Juan Fernando Mesa Valencia recomienda hacer actividad física entre 150 a 300 minutos a la semana y que este incluya fuerza para que no se pierda masa muscular, especialmente en los adultos mayores. También tener una alimentación rica en frutas y vegetales y evitar alimentos fritos, altos en azúcar y con grasas saturadas porque generan enfermedades cardiovasculares que son la primera causa de muerte en el mundo: el 74 % de las personas mueren por estas enfermedades, dice el médico. Además está el riesgo de padecer diabetes y sobrepeso.

Debe mantener una buena hidratación que le hará tener una piel más sana y le ayuda al funcionamiento correcto del corazón.

Evite el uso indiscriminado de antibióticos porque las bacterias que se atacan crean resistencia al medicamento y luego dejan de funcionar en el organismo. Solo hay que usarlas con prescripción médica.

El estrés y las emociones

Vivir más años también se relaciona con la salud mental y las emociones. Para el biólogo Castro Álvarez, el estrés crónico acelera el envejecimiento porque científicamente se ha demostrado que esa emoción endurece las arterias y se generan infartos. “Trae problemas al cerebro, alteraciones y trastornos mentales”.

No se estrese por la edad, aprenda a querer los años vividos. Disfrute tiempo de calidad con seres queridos porque si una persona está bien anímicamente esas señales las recibe el cuerpo y se presentan menos fallas en los órganos.

Al cerebro hay que estimularlo y se puede hacer con viajes, aprendiendo nuevas habilidades y conociendo gente.

Una situación común es que los adultos mayores dejan su cerebro inactivo después de que se jubilan. Incluso los familiares cometen el error de abandonarlos “y pasan a ser parte de los muebles de la casa”. Es importante que ellos se sientan queridos y apreciados. Que los tienen en cuenta.

Para prolongar la vida de un adulto mayor es importante que no deje de hacer actividades que le apasionan y que estimule su cerebro. Que dé clases de algo que sepa o aprenda a hacer algo nuevo, pero que no se quede quieto porque eso puede generarle enfermedades mentales o demencias como el alzheimer.

Contexto de la Noticia

radiografía ¿Por qué es tan difícil acabar con el envejecimiento?

El médico Juan Fernando Mesa Valencia de la U de A explica que el envejecimiento sucede por un proceso en el que el cuerpo constantemente cambia las células y las renueva. Este funciona como una fotocopiadora: las células se copian cada tanto y llega un momento en el que se replican y poco a poco dejan de ser las mismas porque el ADN que se duplica en cada célula contiene telomeros que son los extremos de los cromosomas y que con cada copia se van acortando hasta que por su corto tamaño es imposible que las células se sigan replicando adecuadamente. Por ahora no se ha descubierto científicamente la manera de que los telomeros dejen de acortarse. Si se encontrara la manera, podría decirse que el envejecimiento sí puede pausarse.

Daniela R. Gómez Isaza

Periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana. El sueño de ser médica lo cumplí haciendo periodismo de salud. También escribo sobre ciencia y de vez en cuando cultura.

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